En afable conversación con Alfonso Rojo, el director de The Objective, Álvaro Nieto reflexiona sobre la actualidad política y el estado del periodismo.
Uno de los temas recurrentes desde las últimas semanas es el caso Koldo, la trama de corrupción que salpica tanto al Ejecutivo de Pedro Sánchez como al PSOE. Y uno de los principales ‘voceros’ del estado-partido ha sido el ministro de Transporte, Óscar Puente.
El titular de la cartera que antes ostentó José Luis Ábalos, se ha convertido en un auténtico matón, insultando y amenazando a todo aquél que ose criticar o pedir explicaciones al Gobierno por la trama de corrupción.
Uno de los principales objetivos de Puente ha sido precisamente Nieto. En su participación en Tiempo de Hablar, han tocado este punto y el periodista no se ha cortado.
“Lo único que hacemos es fiscalizar el poder, intentar mirar todo lo que hace el Gobierno y trasladárselo a los ciudadanos si creemos que es relevante”.
En cuanto a los insultos, Nieto indica que con los insultos que vierte en X (antigua Twitter) “le retrata como político y le define como persona”.
Considera que es “gratificante” que los políticos se molesten con su labor porque les “molesta” y eso quiere decir que están haciendo las cosas bien.
“Lo que me preocupa muchas veces es que los políticos, los gobiernos, no se den por aludidos y nadie llame para protestar. Como director, necesito que me presionen, que se quejen, porque eso significa que vamos por buen camino”.
En su conversación, también reflexiona sobre el papel del presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, y los riesgos que representa para la democracia y la convivencia de los españoles. Estima que el sistema democrático «está en peligro» porque el Ejecutivo sanchista lo está colonizando todo.
“Pedro Sánchez está haciendo mucho daño porque está atentado contra la democracia. Siembra odio cuando se necesita lo contrario”.
También ha advertido que la trama de corrupción Ábalos puede significar la caída del socialista. “Si se confirma lo que tengo encima de la mesa del caso Koldo, va a ser grave”.