Al borde del abismo.
Pedro Sánchez se encuentra arrinconado por todos los frentes abiertos y su capacidad de maniobra es cada vez menor.
Así las cosas, el presidente ha dado la orden de atrincherarse y resistir aunque la corrupción que salpica a su Gobierno, a su partido y a su círculo íntimo sea cada vez más insoportable. Los casos de su esposa Begoña Gómez, su hermano David Sánchez, su fiscal general Álvaro García Ortiz y todos los que implican la presunta trama de corrupción socialista conocida como el ‘caso Koldo’.
Todo este desgaste ha hecho mella en un PSOE que ha dejado de ser el Partido Socialista Obrero Español al Partido Sanchista Obediente y Enajenado debido a la sumisión que hacen gala.
Sin embargo, lo que no se dan cuenta es que para Sánchez, el partido es solo una herramienta más para permanecer en Moncloa y que el futuro o la forma en que son percibidos por los españoles le importa absolutamente nada. Las últimas autonómicas son una muestra de ello. El colocar sus fichas pese a que los militantes prefieran líderes regionales, otra. Y entre medias, los envía al matadero usándolos como peones de ajedrez para conseguir su único fin: seguir en la poltrona.
Este y otros asuntos serán tratados por Alfonso Rojo en el ‘24×7’ de este martes, 28 de enero junto a César Sinde, Eurico Campano y Juan Velarde.