Pedro Sánchez (PSOE) ha vuelto a sacar del cajón el mítico ‘no a la guerra’ que tanto le funcionó en 2003 contra Aznar.
Esta vez, lo ha blandido contra Donald Trump e Israel por el conflicto con Irán, negándose a ceder bases como Rota y Morón: «La posición del Gobierno se resume en cuatro palabras: no a la guerra».
Sonaba a épica pacifista… pero, como siempre con el sanchismo, el tiro le ha salido por la culata de forma estrepitosa, y justo en el peor momento: en plena campaña de las elecciones autonómicas de Castilla y León del 15 de marzo de 2026.
Lejos de unir al bloque progresista y movilizar al votante de izquierdas en un territorio clave, donde el PSOE aspira a recuperar terreno tras el pacto PP-VOX roto en 2024, el eslogan ha profundizado la crisis interna. En Castilla y León, el candidato socialista Carlos Martínez arrastra encuestas desastrosas: el promedio sitúa al PP de Alfonso Fernández Mañueco por encima del 35%, con el PSOE rondando el 29-30% y VOX consolidado como tercera fuerza.
El ‘no a la guerra’ choca frontalmente con la realidad: España sigue en la OTAN, sube el gasto militar como nunca, envía armas a Ucrania y mantiene lazos con Israel pese al «embargo parcial».
Sánchez ha estado en la autonomía castellano y leonesa arropando a Martínez en varios mítines llamando a que el 15-M sea «el punto y final» de los gobiernos PP-VOX. Pero el lema anti-guerra no ha calado: las bases socialistas siguen desmovilizadas tras derrotas recientes, Sumar tiembla por la apropiación del espacio pacifista y la oposición lo machaca sin piedad: «Otra mentira de Sánchez», responde Feijóo; Pollán lo tilda de «hipocresía» en debates. En las calles de Valladolid, León o Salamanca, las concentraciones «no a la guerra» culpan al Gobierno de seguidismo en otros conflictos, mientras el votante moderado huye del PSOE.
Resultado: en lugar de oxígeno, el «no a la guerra» acelera la debacle en Castilla y León. Si Mañueco revalida con holgura, como apuntan las encuestas y los debates, será un mazazo más al sanchismo antes de un posible superdomingo electoral. El pacifismo de cartón piedra no tapa la realidad: en Castilla y León, el PSOE se juega no solo procuradores, sino su credibilidad nacional.
Para hablar de estos y otros temas, estará en el ’24X7′ Ignacio Hoces, diputado nacional de VOX. Todo bajo la presentación este 6 de marzo de 2026 de César Sinde.