Sigue y no se cansa.
Y cada vez paga a más asesores.
El marido de Begoña sigue en su empeño de hacer publicaciones patéticas para intentar conectar con los jóvenes, y el último, la verdad, ha sido un auténtico despropósito, porque es forzado, no hay espontaneidad y el contenido, además de tontuno, es un burdo intento de manipulación emocional. Y ya van varios ridículos como su «enfado» con la guerra o el intento de atacar a Trump usando una gorra tipo MAGA.
Pedro Sánchez ha mostrado los amuletos y objetos que tiene en su despacho en su perfil de TikTok, así como sus «rituales» para comenzar el día.
«Hoy os voy a enseñar algunos de los objetos que tengo en el despacho de la Presidencia del Gobierno. Lo primero es, siempre que llego, poner un poquito de incienso».
Pero Sánchez redobló la apuesta pasando al momento lacrimógeno al enseñar un objeto «muy especial» para despertar lástima y conseguir el apoyo fácil:
«La segunda es un regalo muy especial, y es esta botella que me regaló un niño refugiado de Gaza. Y, si simboliza algo, es precisamente este mensaje en una botella para que no nos olvidemos del sufrimiento que están teniendo».
La tercera, y muy en línea con su «modo patriota», que misteriosamente ha activado en las últimas semanas —junto al modo cristiano y el modo futbolista—, es la figura de un Quijote.
«Y la tercera es este Quijote, como otros tantos que tengo en el despacho, porque suelo coleccionar Quijotes, de una pequeña tienda de Mojácar desde hace unos años. Y este es uno de los que tengo en el despacho».