Está hasta la «Zeja».
Y todavía quedan cosas por salir.
Pedro Sánchez está «desnudo». Ya no hay cortafuegos que puedan servir para evitar que el marido de Begoña se chamusque.
Los autos y sumarios de los casos de corrupción que salpican a su Gobierno, a su partido y a su círculo íntimo son tan demoledores que ni siquiera la «brunete pedrete» puede contorsionarse para seguir defendiendo lo indefendible.
La reunión de la directora de la Guardia Civil —cargo político designado por Fernando Grande-Marlaska— con la fontanera del PSOE, Leire Díez, deja con el culo al aire al ministro del Interior, que, a su vez, señala directamente al presidente del Gobierno.
Por otro lado, los mensajes entre Leire y la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, tumban el relato de que todo era una maniobra del exsecretario de Organización puesto a dedo por Sánchez, Santos Cerdán, y de un «grupúsculo de resentidos», eliminando el último cortafuegos para eludir responsabilidades.
Ahora enarbolarán los ya clásicos «esa persona no forma parte del partido», «yo no tuve conocimiento» y «actuamos rápidamente cuando lo supimos».
El marido de Begoña, siempre dispuesto a aferrarse a cualquier tabla para seguir atornillado al sillón, intentará ahora sacar rédito de la visita del Papa.
Veremos este fin de semana a un presidente cristiano, católico y apostólico, pese a que fue incapaz de asistir a la misa por las víctimas de la tragedia de Adamuz, de la que muchos ya se han olvidado.
En definitiva, Sánchez se abraza al Papa e irá a misa a ver si salva el culo.
Alfonso Rojo aborda este y otros asuntos de actualidad en el «24×7» de este viernes, 5 de junio, junto al abogado de HazteOir José María Pérez Roldán y al bombero y experto en seguridad Pedro Gallego.