El calvario judicial de Pedro Sánchez continúa.
Los casos de corrupción que salpican al Gobierno, al partido y al círculo íntimo del líder del PSOE son tantos que casi todas sus semanas son horribilis. Y la cosa no ha hecho más que empezar.
Esta semana hay dos causas que le afectan en lo más íntimo: la de su mujer y la de su hermano músico.
Tras su viaje al Reino Unido para acudir, junto al presidente, a la graduación de su hija mayor, Begoña Gómez debe entregar nuevamente su pasaporte en los juzgados. Al mismo tiempo, los magistrados de la Audiencia de Madrid inician el debate sobre las medidas cautelares que pesan sobre ella, a petición de la defensa. Asimismo, tendrán que decidir si la «catedrática» afrontará su juicio con un jurado por cuatro presuntos delitos junto a su asesora, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés.
Mientras esto ocurre, el hermanísimo David Azagra —nombre artístico de David Sánchez— sigue a la espera de la resolución sobre el presunto enchufe del que se habría beneficiado en la Diputación de Badajoz. El músico, bunkerizado en La Moncloa, lleva más de un mes esperando la resolución del caso, que implica a un total de 11 investigados.
Al mismo tiempo, la lista de imputados que pertenecen al entorno de máxima confianza de Sánchez aumenta: el último ha sido su mejor amigo —a quien colocó al frente de Correos, empresa que dejó quebrada— y exjefe de gabinete, Juanma Serrano.
Alfonso Rojo aborda este y otros asuntos de actualidad en el ‘24×7’ de este lunes, 13 de julio, junto al periodista Javier García Isaac.