No tiene pelos en la lengua.
Jordi Sevilla es otro más de esos socialistas que ahora, viendo las cosas color hormiga tanto para Pedro Sánchez como para José Luis Rodríguez Zapatero, optan por poner pies en polvorosa y desvincularse de ambos mandatarios e incluso, si así fuera menester, de la marca del PSOE.
Quien fuera ministro de Administraciones Públicas en la primera etapa de ZP al frente de La Moncloa y, posteriormente, presidente de Red Eléctrica Española, concedió una larga entrevista al periodista Juan Fernández Miranda en la sección ‘A Contraluz’, en ‘El Confidencial‘.
Y en ella, cómo no podía ser de otra manera, se abordó el más que controvertido episodio de las joyas halladas en la caja fuerte de su despacho en la calle Ferraz (Madrid), un lugar muy próximo al cuartel general de los socialistas.
Jordi Sevilla desvela en esta entrevista con @juanfmiranda en @elconfidencial el posible origen de las joyas de Zapatero y que nada tiene que ver con el cuento de los regalos oficiales. pic.twitter.com/1VsRv5wHNC
— Luis Rioja (@miescano351) July 14, 2026
Para Sevilla, el expresidente Zapatero le había decepcionado:
Evidentemente, este no es el José Luis que yo conocía, al que apoyé y al que empujé en su momento a ser secretario general primero y luego presidente. En el fondo sigo pensando que él está perplejo porque no cree que haya hecho nada malo. Y no lo digo porque no tenga una ética clara, sino porque no es consciente de que, sin darse cuenta, vamos a aceptar que sin darse cuenta, en una línea muy fina que hay entre la de asuntos públicos y el tráfico de influencias, él ha caído en el tráfico de influencias con muchísima frecuencia. Y hemos visto muchos casos internacionales en los que él lo explicará como quiera, pero para cualquier persona que se lo haya leído, dice: esto se llama tráfico de influencias. Punto. Me ha dolido, pero quédate con lo que te digo. Yo sigo creyendo que él está perplejo porque no acaba de creerse que lo que haya hecho sea inmoral, ilícito, ilegal.
Creyó razonable dudar del político socialista:
Tengo la impresión, si es que se acaba probando, y con la presunción de inocencia, etcétera, de que ha sido un golpe muy duro, porque además José Luis es el que le salva la campaña a Pedro Sánchez, la del 23-J. Si Pedro Sánchez, que perdió esas elecciones, no las llega a perder más todavía, es porque la última semana José Luis se arremangó y entró en la batalla. Y por tanto, yo creo que más que esto de la referencia moral y todo este tipo de cosas, lo que es un agitador, en el buen sentido del término, del Partido Socialista. El problema es que, claro, ahora ya empiezas a pensar si lo ha hecho desinteresadamente o lo ha hecho por otro tipo de razones. A él le dolerá, pero tendrá que admitir que esa pregunta, ahora, visto lo visto y conocido lo conocido, es legítimo que al menos nos la preguntemos y exijamos una respuesta.
Recordó que él impulso como ministro un código de conducta en el que se abordaban los regalos de la Administración;
Es verdad que no tiene formalmente rango legal, pero vamos, es un acuerdo del Consejo de Ministros del 2005. Debió de ser justo cuando la CNMV estaba hablando y lanzando mucho las ideas del buen gobierno de las empresas. Y yo dije, «hombre, no podemos estar promoviendo el código de buen gobierno de las empresas y que el Gobierno no tenga un código de buen gobierno». Y entonces, lo hablé con él, me dijo que sí y lo sacamos. En ese acuerdo, que he tenido ocasión de repasarlo ahora hace poco, puse lo que era de sentido común. En el código reconocíamos lo que eran usos y costumbres. Yo no me doy por comprado porque me hagan determinado tipo de regalos en Navidad. Dicho esto, yo devolví algún regalo porque sobrepasaba el precio que en aquel momento habíamos puesto un poco como límite.
Y recordó la devolución de una estilográfica para contraponerlo con el episodio de las joyas:
Sí, recuerdo uno, porque además soy un forofo de las estilográficas y devolví una estilográfica que me habían regalado y con mucho dolor de mi corazón. Pero serían mil euros, tampoco es que fuera nada del otro mundo. Pero sí que se especificaba que en los casos en los que los regalos fueran institucionales, que no pudieras rechazarlos, te lo regalaba el Rey de Jordania, se depositaban en Patrimonio Nacional, que es lo que hace Su Majestad el Rey, el actual por lo menos. Del viaje del Rey de Arabia Saudita a España, al que se han vinculado las joyas, consta al parecer que Zapatero entregó en Patrimonio dos o tres regalos de ese viaje. Eso es lo que hacíamos, lo mismo que hizo Miguel Sebastián cuando se extrañaba de que solo a él le hubieran regalado… Desde luego, a mí jamás me regalaron ese tipo de joyas, pero lo depositas, queda ahí constancia y se acabó, ¿no? Por tanto, yo no tengo nada claro que estas joyas provengan de regalos en su época de presidente, porque si es así, él o alguien de su equipo cometió un error.

