Que Pedro Sánchez no puede salir a la calle lo llevamos años diciendo, pero el nivel de hartazgo y rechazo que ha alcanzado el presidente del Gobierno es de récord.
El marido de Begoña ha perdido el norte por completo. Y cuando decimos el norte, nos referimos a su único objetivo: mantenerse en Moncloa al precio que sea.
Si la corrupción de su Gobierno, su partido y su círculo íntimo lo tenía acorralado y, probablemente, camino al banquillo, sucedió lo de Ceuta.
La actitud del líder del PSOE con la situación en la ciudad autónoma es tan inaudita como inexplicable. Incluso si compramos la tesis de que no sabían nada de la invasión hasta que sucedió, lo que hemos visto en estos 46 días es la desidia y el abandono total por parte del jefe del Ejecutivo, tanto hacia sus responsabilidades como hacia los españoles.
La negación de la realidad, la falta de recursos, las paupérrimas condiciones de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad desplegados, aderezadas, además, con auténticos escupitajos a la cara de todos los españoles, como sus patéticos vídeos en TikTok, demuestran su nula voluntad de resolver una crisis que cada vez está más cerca de desencadenar un estallido social, que a saber cómo puede terminar.
Por sus mentiras, por sus pactos de la vergüenza con separatistas y etarras, por los ataques a jueces, a periodistas críticos, el desprecio a los rivales políticos, su intento de desmontar la democracia colonizando las instituciones, por su corrupción —sí, las mentiras, el hacer todo lo contrario a lo que dice tu plan de Gobierno y las trampas son formas de corrupción— y, especialmente, por la traición a los ceutíes, el «perro con amo» genera un brutal rechazo popular, como hemos visto este fin de semana en el Gran Premio de Madrid de Fórmula 1, en la Vuelta a España y en cada entrevista a los ceutíes que ven cómo están abandonados a su suerte.
Alfonso Rojo analiza este y otros asuntos de actualidad en el ‘24×7’ de este lunes, 14 de septiembre, junto al director de ESDiario, Benjamín López.