Politkóvskaya murió por denunciar el abuso en Chechenia

Más de 300 periodistas han sido asesinados en Rusia desde el 2000

La mayoría de crímenes "por encargo" quedan en la impunidad

7 de octubre de 2006. Anna Politkóvskaya. Periodista. Rusa. Asesinada. Dos tiros en la cabeza.

Había denunciado la relación entre el crimen organizado y Vladimir Putin así como los abusos del Ejército ruso en Chechenia.

Antes y después de la muerte de Anna, más de 300 periodistas han sido asesinados en Rusia desde el año 2000.

Son datos del Comité de Protección de los Periodistas (CPJ) desde el año 2000 un total de diecisiete periodistas han sido asesinados. Según otro informe de la Federación Internadional de Periodistas(FIP) desde 1993 han aparecido muertos 313 trabajadores relacionados con los medios de comunicación, cifra que según una base de datos rusa sobre la libertad de la prensa asciende a 319 periodistas asesinados o desaparecidos.

ANNA Y 312 MÁS

Federación Internacional de Periodistas (FIP):

«El asesinato de la periodista rusa Anna Politkovskaya en octubre de 2006 conmocionó al mundo. Pero por cada Anna, ha habido en toda Rusia muchos periodistas menos conocidos muertos por su trabajo»

«Justicia parcial» y una base de datos anexa presentan un registro exhaustivo de los asesinatos:

«Ya sea que ocurran en el fuego cruzado en zonas de conflicto, u homicidios y asesinatos por encargo; si los periodistas fueron muertos por su trabajo o en accidentes sin explicación, o incluso por asuntos personales».

La reseña de la FIP, hecha en colaboración con el Sindicato Ruso de Periodistas, la Fundación por la Defensa de la Glasnost y el Centro para el Periodismo en Situaciones Extremas, muestra que de los periodistas muertos en Rusia desde 1993, hasta 124 han muerto a consecuencia directa de su trabajo.

OTRA VOZ DE DENUNCIA

La novelista Iulia Latínina (Moscú, 1966) presenta en el festival Getafe Negro su nueva novela, El caos del caúcaso (Los libros del lince, 2009).

«Es cierto que están ocurriendo cosas desagradables en Rusia, pero me parece un poco ridículo hablar de si estoy tomando algún tipo de precaución, porque no creo que vaya a pasarme nada», como recoge Público.

Y asegura:

«En los últimos años han muerto varios periodistas de Novaya Gazeta. Se trata, sin duda, de asesinatos políticos. Los periodistas murieron por los artículos que habían escrito, sí, pero lo que hay que entender es que nosotros no estamos más o menos amenazados que cualquier otra persona. El problema no es ser periodista, sino vivir en Rusia bajo el poder de Putin. A cualquiera le pueden pegar un tiro. El peligro es ser ruso. Pero no se preocupen: no me ocurrirá nada. Putin no puede permitirse otra Politkóvskaya»

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