Telecinco envía «todo su afecto» a la familia tras la sentencia del Tribunal Supremo

Telecinco ha enviado este martes «todo su afecto» a la familia del cámara José Couso, muerto en 2003 a consecuencia de un proyectil lanzado por el ejército estadounidense cuando cubría para la cadena de Mediaset la guerra de Irak, tras conocerse la decisión del Tribunal Supremo de ordenar a la Audiencia Nacional reabrir la investigación.

«Es un tema gestionado por su familia, a la que enviamos todo nuestro afecto», han indicado a Europa Press fuentes de la cadena consultadas sobre la decisión del Supremo de ordenar por segunda vez que se reabra la investigación. En diciembre de 2006 el Supremo ya anuló un primer archivo de la causa rechazando que el fallecimiento pudiera incardinarse en «un acto de guerra».

El instructor de la causa en la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, acusaba a los tres militares norteamericanos implicados de la comisión de delitos de homicidio y contra la comunidad internacional, pero la Sala de la Audiencia concluyó que la investigación no había logrado obtener datos relevantes que permitieran seguir con la tramitación del procedimiento, por lo que decretó la conclusión del sumario y el sobreseimiento provisional del asunto.

Pedraz aseguraba en su auto de procesamiento que Gibson fue «la persona que dio la orden directa de disparar» sin que conste «la existencia de ‘francotirador’ u ‘ojeador’ u ‘observador enemigo’ ni disparo alguno, anterior o posterior a los hechos, procedente del tejado y otra parte del Hotel Palestina, contra las tropas norteamericanas».

Recordaba igualmente que Couso era, en aplicación del Convenio de Ginebra y de la legislación española, «persona protegida» y añadía que las partes contendientes en un conflicto armado están obligadas siempre a distinguir entre población civil y combatientes. «La fuerzas militares norteamericanas tenían conocimiento de que el Hotel Palestina era y se encontraba en zona civil y no era objetivo militar y que, además, estaba ocupado por población civil y periodistas», afirmaba el juez Pedraz.

No obstante, la Sala de la Audiencia Nacional, en consonancia con la Fiscalía, entendió que ninguna de las diligencias practicadas por Pedraz tenía el peso suficiente como para justificar un procesamiento de los militares. Así, concluyó que no se podía negar la existencia de francotiradores en el Hotel Palestina porque, según el testimonio prestado por los periodistas Jon Sistiaga, Olga Rodríguez y Jesús Hernández Quiñonero, no parece «descartable que se colase alguno sin control».

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