La presidenta de la comunidad de Madrid comulga con el patriotismo de ese movimiento ultraconservador

Empacho de Tea Party este domingo

Empacho de Tea Party este domingo
Tea Party.

Si comprara los periódicos del Imperio Progre este domingo habría creído que venía Hitler con sombrero de vaquero. Hemos tenido Tea Party desde el aperitivo hasta el pacharán.

¡Pobres progres! ¡Qué dura es su vida! No están en el paro ni embargados, pero ¡cómo sufren por Obama, el negro con el alma arco iris! A los dos años escasos de que San Obama Mártir adviniese para obamar el mundo y convertirnos en obamitas, la extrema derecha del cosmos -de las que, por cierto, yo soy parte, como ha desvelado El Plural de Enric Sopena– ha conseguido sitiar la Casa Blanca mediante el Tea Party.

Tres periódicos, tres, han dedicado una decena de páginas a desentrañar este misterio del Tea Party: quiénes son, a qué deben su éxito, podrán derrotar a San Obama y, lo más importante para un progre, de dónde sacan el dinero.

-El País: Reportaje en la sección de internacional, tribunas en la de opinión y chiste de Forges El Esquirol. Que el progre de BMW tenga, después de los datos, unas opiniones que le ratifiquen en lo leído antes

-Público: El mejor, sin duda. Portada y cuatro páginas, con rastreo de los teapartyers ibéricos, que son los de siempre: Losantos, Aguirre, Aznar, Vidal-Quadras, Mayor Oreja, más Antonio Jiménez y Enrique de Diego. (Faltamos el negacionista Gabriel Calzada y yo.)

-La Vanguardia ex franquista: Portada del suplemento dominical y reportaje principal. Al menos han tenido la honradez profesional de preguntar a los miembros de ese movimiento por qué participan en él.

En esta ocasión El Mundo ha descansado en domingo, porque los días anteriores ya tuvo a sus panfletistas destinados en Estados Unidos, como Pablo Pardo, repartiendo estopa.

Dos apuntes:

1) ¿Quiénes apoyan al Tea Party?
Así los presenta el corresponsal de La Vanguardia:

están hartos del gasto público descontrolado, de la intrusión del Estado en sus vidas, de la reforma que debe ampliar la cobertura médica, de rescate de Wall Street con dinero del contribuyente, etcétera.

Debo de ser del Tea Party sección expañola, porque yo también rechazo que los Estados estén dando dinero de los contribuyentes a los bancos mientras éstos ejecutan las hipotecas que tan irresponsablemente concedieron.

2) ¿Tiene futuro un Tea Party en España?
Tranquilizáos, progres; cálmate Irene Lozano, que te ha sentado mal el paso del machista ABC al feminista El País. En España no puede arraigar un Tea Party porque el sistema electoral lo impide.
¿Qué es más importante para un político español: llevarse bien con su base electoral o llevarse bien con el que le coloca en una lista? Pues lo último. En Estados Unidos los candidatos tienen que ganarse a los ciudadanos; en Expaña, basta con que se ganen el secretario o el presidente de su partido, que los votos ya vendrán solos o en tren.

Aquí no tenemos un Tea Party. En España somos tan macanudos que tenemos una partitocracia inamovible. Alfonso Guerra, 33 años en el Congreso; Manuel Fraga, senador con 88 años; Bibiana Aído, ministra; ZParo, presidente del Gobierno; el hermano de Carod, embajador…

El próximo gin-tonic, a la salud del Tea Party y de mi lideresa: Ángela Merkel, a la que Imperio Progre estaba enterrando hace unas semanas.

CODA: ¡Cómo está Portugal! De ese país vecino nuestro han emigrado más de 700.000 personas en diez años.

Comente esta noticia en el Blog de Barbadillo

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído