Le tacha de "oportunista" en El País

Ramoneda regaña a Rajoy por su postura “en la anterior tregua”

Ramoneda regaña a Rajoy por su postura “en la anterior tregua”
Josep Ramoneda.

El periódico de Prisa se liaba con la expresión libelo de sangre para descalificar a Sarah Palin

Paul Volcker fue el invitado de gala en la presentación del Informe Económico que realizó José Luis Rodríguez Zapatero hace unos días. Este anciano economista, que en breve tiene previsto dejar el asesoramiento económico que ha realizado para el presidente estadounidense Barack Obama, está catalogado como uno de los mayores expertos en la lucha contra la inflación. Para añadir curiosidad a su perfil profesional, Volcker, además de haber presidido el consejo económico constituido por Obama, fue presidente de la Reserva Federal estadounidense bajo los mandatos de Jimmy Carter y Ronald Reagan.

Pues bien, retratado el perfil de Volcker, Ernesto Ekáizer se mostraba encantado en ‘Público’ por hacer saber que conoce al economista estadounidense. No obstante, el interés iba por otros derroteros: “Pero lo que me interesa evocar es el paralelismo entre Volcker y Zapatero. Cruzada por cruzada”. ¿Y qué cruzada era esa? Pues “contra los sindicatos”, que bien precisaba Ekáizer cómo Volcker “respaldó el pulso del presidente Ronald Reagan con los controladores”. Pero, ¿iba sólo por los controladores o por algo más? El columnista del periódico de Jaume Roures citaba textualmente una declaración de Volcker: “La firmeza ante esa huelga fue la conducta más importante de la Administración Reagan en ayuda de la lucha antiinflacionista. No creo que los sindicatos sean tan agresivos en Europa. Pero aun cuando sé que no es original lo que digo, los países europeos le han hecho la vida fácil, en muchos casos, a aquellos que están en paro”. Inquietante, ¿no? Y un discurso bastante alejado de las palabras publicitadas por el PSOE. Aunque desde mayo la política económica del socialismo español sea todo lo contrario a lo que continúa predicando, –El ‘shock Volker-.

De regresión

De bajón, Isaac Rosa, en el mismo diario, dejaba este párrafo: “En un momento regresivo como este, que los sindicatos quieran sentarse a la misma mesa con los empresarios, el PP y un Gobierno cuya política social ya conocemos, me recuerda con tristeza a aquella película francesa, ‘La cena de los idiotas’, sin que en este caso haya posibilidad de final feliz. Sobre todo porque el presidente ha repetido que habrá reformas con o sin consenso. Es decir, no hay mucho que hablar, sólo firmar”, –Pacto de Estado a la vista, cuerpo a tierra-.

Rajoy el irresponsable

En ‘El País’ le tocaba el turno a Josep Ramoneda de soltar su mercancía sobre el comunicado de ETA, que incluía echarle la bronca, primero, y hacerle alguna concesión, después, a Mariano Rajoy, que “tras su irresponsable actuación en la anterior tregua, parece haber entendido que no cabe el oportunismo en materia antiterrorista”. Quizá es que el Gobierno de Zapatero también ha cambiado con respecto a cómo se las gastó en el ‘proceso de paz’ de hace unos años.

¿“Libelo de sangre”?

El diario de Prisa resaltaba en su empeño, pese a algunas voces con sentido común de hace unos días, de criminalizar al Tea Party y a Sarah Palin. “La líder del Tea Party usa una frase antisemita para defenderse de las críticas”, rezaba la entradilla de una crónica en la que se formulaba que el término, “libelo de sangre”, “se acuñó para referirse a la acusación que en la Edad Media se hacía contra los judíos que matan a niños cristianos para usar su sangre en rituales religiosos”. Y efectivamente tenía razón en la explicación pero no en el enfoque, porque es una frase utilizada para designar a esas acusaciones antisemitas, no una frase antisemita. ‘Libertad Digital’ recogía la explicación del ‘blog’ ‘Contando Estrelas’, que lo señalaba como “una expresión que se utiliza precisamente para rechazar los artículos que calumnian a los judíos” y de la que también ha hecho uso el Gobierno israelí para referirse “a los artículos que tienen intenciones antisemitas”, –Sarah Palin se declara víctima de un «libelo de sangre»-.

Ultras acampados

En ‘El Periódico’ era Carlos Elordi quien veía ultraderechistas hasta en la sopa: “Aquí, bajo el disfraz de que hacen campaña a favor de Mariano Rajoy, las televisiones y las radios en las que la ultraderecha campa a sus anchas están adoctrinando a mucha gente con las ideas más terribles”. “Es muy improbable que alguna de esas personas salga un día a la calle a pegar tiros, entre otras cosas porque aquí no pueden comprar armas”, afirmaba. Por ahora el único que se ha liado a tiros ha sido otro loco como el de Tucson, salvo que este se disfrazaba de ‘sheriff’ por las calles de Olot. De ideología, más bien poco, tirando a nada, –También aquí amenaza la ultraderecha-.

Originalmente publicado en La Gaceta

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