Las majaderías de la ministra sobre la Red

¿Qué entenderá la ministra Sinde por “la riqueza de la cultura” que se pierde en Internet? ¿La que acumula la SGAE?

Para Público es noticia que Palin no haya hecho comentarios estúpidos que podría haber hecho, en su imparcial opinión

¿Qué entenderá la ministra Sinde por “la riqueza de la cultura” que se pierde en Internet? ¿La que acumula la SGAE?
Ángeles González-Sinde. EP

¿Qué entenderá la ministra Sinde por "la riqueza de la cultura" que se pierde en Internet? ¿La que acumula la SGAE?

Sería un detalle que se cambiara el nombre a PPúblico, en homenaje al partido que, sin siquiera gobernar en España, copa sus primeras y abarrota sus páginas. Hoy vuelve a ser, al menos directamente, su tema central: «El FMI de Rato no quiso ver la crisis». Se refiere a un duro informe publicado sobre el ex ministro de Economía popular Rodrigo Rato durante su mandato al frente del organismo internacional. Rato es tan chapucero que no supo -lo de «quiso» es excesivo, ¿no?- ver la que se nos venía encima, al igual que nuestro Gobierno, el norteamericano, todos los medios de comunicación convencionales, el Banco Mundial, la ONU y sigan contando. No somos amigos de estas macroburocracias supranacionales, y con gusto nos sumaríamos a la censura de Público si alguien de algún peso hubiera acertado donde él erró.

Pero hay más PP, todo el que gusten a condición de que sea algo malo, en Público. Puede tratarse, casualmente, de una noticia -«Imputado Juan Siguero, alcalde de Boadilla, por el ‘caso Gürtel» (fotografiado con Esperanza Aguirre, no perdamos ocasión)- o, si no la hay, se fuerza un poco: «Las ‘perlas dialécticas’ de Ana Botella». Tengo que proponerle a Dávila algo igual con Zapatero: íbamos a tener páginas cubiertas para un año. Por lo demás, es cierto que doña Ana no ha estado siempre afortunada en sus comentarios, pero hay algunos que, si bien llevan a los chicos de Roures a rasgarse las vestiduras, firmaría ahora mismo, por ejemplo: «El planeta ha de estar al servicio del hombre», algo que, comenta Público, «dejó estupefactos a cuantos la oyeron». Normal: para la progresía, los seres humanos somos piojos en la cabeza del planeta.

LA FIESTA DE LOS SUELDOS
Con el sueldo de Rajoy están teniendo una verdadera fiesta, que ni que fueran los ingresos de Roures. A uno le gustaría creer, caritativamente, que a Público le escandaliza de verdad la falta de austeridad que supuestamente demuestra el líder de la oposición cobrando ese dinero. Lástima que cuando La Gaceta ha investigado y publicado la, digamos, desconcertante fortuna del socialista Bono, el de los «bolsillos transparentes», se haya quedado más sola que la una, y que la prensa progresista, lejos de aplaudir tan encomiable labor, haya jaleado al presidente del Congreso cada vez que nos ha llamado de todo menos bonito. ¿Por qué esa doble vara de medir? No, mejor no nos respondan. Nos deprimiría.

También es ‘noticia’ para Público, siguiendo con más de lo mismo, un vídeo del PSOE. «El PSOE se pregunta si la productividad de Rajoy vale 200.000 euros». Personalmente, creo que la mayoría de los españoles estaríamos de acuerdo en que se pagara el doble a Zapatero por que ocupara el lugar de Rajoy, pero es comprensible que la izquierda mediática esté deprimida con la política errática y de derechas (de la peor) que están haciendo ‘los suyos’ y necesite consolarse en su singular pimpampún con el PP. «Cándido Méndez: ‘Hemos tragado muchos sapos para el acuerdo». ¿Ven? Por ese frente no hay más que penas.

SARAH Y CHRISTINA

Cuando el PP no está a mano, o la cosa queda ya demasiado grotesca incluso para ellos, sirve igual el Partido Republicano de Estados Unidos, especialmente la ‘bestia negra’ de la izquierda universal, Sarah Palin. Y, atención, ni siquiera tiene que haber hecho algo. Observen: «Lo que Palin no dijo de Christina Aguilera, aunque parezca mentira». A ver si me siguen: Palin no dijo absolutamente nada de Christina Aguilera, que irritó bastante a los espectadores de la Super Bowl interpretando una versión sui géneris del himno americano. Pero como un diario le adjudica erróneamente unas declaraciones al respecto y a los responsables de Público les encantaría que hubiera dicho cualquier cosa que les permitiese recordar qué ser tan patético es la ex gobernadora de Alaska, pues ya está. Si eso no es ética periodística, que venga Dios y lo vea. «El paro está al 9% y tenemos que aguantar la actuación de una extranjera con una pobre comprensión del inglés. Si yo fuera presidenta, deportaría a la señora Aguilera al lugar de donde proceda y llamaría a Amy Smart», dicen que no dijo pero podría haber dicho perfectamente porque todo el mundo sabe que es así de tonta e intolerante y un poquito más. Ay.

LADILLO ROJO PASEOS

En cambio, recoge sin comentarla-, una declaración de la ministra Sinde que, en nuestra modestísima opinión, merecería ocupar un puesto de honor entre las majaderías que desgranan nuestros políticos: Sinde: «La riqueza que produce la cultura no puede perderse en Internet». Por más que le doy vueltas, no consigo imaginar cómo o en qué sentido puede perderse «en Internet» esa «riqueza que produce la cultura», salvo, claro está, que se refiera a la riqueza que acumula la SGAE. En Internet, la cultura se difunde, no se pierde; en Internet, se produce un constante intercambio que nos enriquezca a todos y, muy especialmente, a la cultura. Bien -mal- está que quiera proteger los intereses de un gremio sobre el interés general. Pero no nos llame idiotas, no sea que tengamos que pensar, ante cualquier estupidez ajena, que «no lo dijo la Sinde, aunque parezca mentira».

Originalmente publicado en La Gaceta

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