La culpa es de Merkel, que pervirtió a su señorito, arrojándole en brazos de los mercados, esos ogros

El PP no existe, es sólo el ‘otro’ en cuyos brazos se arroja la amante despechada, España

Cuando se trata de contar voluntades, en las urnas hay muchos más que en las acampadas

Público convierte en noticia que Intereconomía dé cobertura a ‘acampados’ que ponen a la cadena a caer de un burro («A Intereconomía le crece un ‘indignado’ que les acusa de manipular» –A Intereconomía le crece un ‘indignado’ que les acusa de manipular-). Me gusta, porque les retrata. Debe de sonarles a sueco. Son como lapsus freudianos en versión impresa. En versión digital hay otros no menos significativos, como el que deja en Twitter Henrique Mariño, colaborador del diario de Roures: «Las neuronas tan fatigadas que, en vez de escribir #acampadasol, mi mollera teclea #acampadapublico». Impagable, Mariño.

DR. ZAPATERO Y MR. MERKEL

¿Cuál fue ayer la noticia? La Gaceta, ya lo vieron, creyó que era uno de esos raros momentos que justifican una ‘sábana’ con una sola palabra: «Hecatombe». Para ‘El País’, «El PP barre a los socialistas» –El PP barre a los socialistas-, mientras abajo advierte de que «Bildu se convierte en la segunda fuerza de Euskadi». Dentro, se pone metafórico: «El tsunami del 22-M ahoga al PSOE» –El tsunami del 22-M ahoga al PSOE-. Después de lo de Japón, no puede ser más oportuno… para quien considera al PP una fuerza destructiva, claro.

La Vanguardia sigue la tónica: «Vuelco histórico» y, abajo, sigue a El País y suma un verbo más: «El PP barre y noquea a Zapatero». Para El Periódico de Catalunya, la cosa es más de casa: «CiU conquista BCN», sobre una foto de Trías junto a Mas y Duran i Lleida; debajo: «España se rinde al PP», se supone que después de ser sometida a cruel asedio.

Pero, como es costumbre, la palma se la lleva el periódico de mis amores, Público, o, en acertadas palabras de su colaborador, #acampadapublico: «El PSOE se hunde por su giro a la derecha». Ningún otro medio, al menos en las páginas de información -no digamos en su primera- tiene la audacia de saber qué motivó el voto de 22 millones de españoles. Pero Público sí lo sabe, y no se lo va a guardar para sí.

La culpa es de Merkel, que pervirtió a su señorito, arrojándole en brazos de los mercados, esos ogros. Uno pensaría, no sé, que quizá la cosa tenga algo que ver con el paro, que es una constante de la política de izquierdas -consulten el periodo felipista-.

Pero, claro, qué sabré yo. Ya lo dice el titular de páginas interiores: «El PSOE se desploma y el PP da un gran salto sin apenas crecer». Vamos, que es como el novio clásico cuando deja a su novia: «No eres tú, soy yo». No es que el PP crezca; es que el PSOE mengua. Por derechista.

Jesús Maraña, director de Público, no se corta un pelo y en el análisis que abre ‘Opinión’, con el expresivo titular «Después del hundimiento» –Después del hundimiento-, lo pone negro sobre blanco: «La contundencia histórica de la victoria del Partido Popular en las elecciones de ayer tiene un motivo obvio y fundamental: el hundimiento total del PSOE». Lo importante es el PSOE; el PP es sólo ‘el otro’. Y el PSOE, para que España vuelva a sus brazos -está deseando, se sobreentiende-, sólo tiene que «recuperar sus señas de identidad de izquierdas», incluyendo el inevitable guiño a la asamblea jacobina de Sol: «Incluidas algunas de las que las acampadas del 15-M han lanzado al rostro de los políticos». Pues deben de haberlas lanzado con muy mala puntería, don Jesús, porque ellos ni lo han notado.

Es como si el PP no existiera, como si fuera el hombre anónimo en cuyos brazos se arroja la amante despechada. En la Cadena SER, el Padre Gabilondo lanza uno de sus edificantes sermones; en este caso, hunespecialmente sentido y solemne: «Son los españoles los que han barrido al PSOE» –Son los españoles los que han barrido al PSOE-. Amén. No sé si lo pillan, pero los españoles no han elegido al PP; sólo han barrido al PSOE. «Ocurra lo que ocurra ahora», dice, «los socialistas están obligados a mirar con mucha atención lo que ocurra a partir de ahora». El grado de ombliguismo de la izquierda puede llegar a ser insondable: todo trata de ellos.

Vamos a ver: entiendo que no es fácil. Informar hoy es para Público un trago amargo. Los titulares son un puro Eppur si muove, un esfuerzo por no llorar; las fotos destilan mala baba. El artículo sobre Galicia, «El PP avanza a medias en la reconquista de las ciudades» –El PP avanza a medias en la reconquista de las ciudades-, la foto es de un sacerdote anciano de sotana tridentina: el votante tipo del PP, suponemos. ¡El clero al poder! El día estuvo lleno de desmentidos de sus esperanzas, lleno de ironías involuntarias como el correo que me llega de la Fundación Ideas: «Rubalcaba, Blanco, Iglesias y Caldera participan esta semana en el campus del Máster de Liderazgo para la Gestión Política». Háblenos de liderazgo, don José, que todavía lo tiene fresco.

Isaac Rosa, como es costumbre en él, lo borda en su columna: «Cuando despertó, el alcalde estaba allí». Les paso el comienzo: «Bueno, pues ya pasó, ya está hecho y no tiene vuelta atrás». Léanlo entero –Cuando despertó, el alcalde estaba allí-.

Lea el resto de este artículo en La Gaceta.

Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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