laSexta y Público hablan en nombre del movimiento y se jactan de decir quien les representa y quien no

¿Mediapro tiene la exclusividad del 15-M?

El País, entre los 'indignados', y la prima de riesgo ejerciendo de adulto responsable de la izquierda

¿Mediapro tiene la exclusividad del 15-M?
Sentada de los indignados. 17 de junio 2011

Cabalgaba el ‘Llanero Solitario’ por la llanura junto a su fiel compinche indio, ‘Toro’, cuando, al entrar en un estrecho cañón, ven que a izquierda y derecha asoman numerosos grupos de cheyenes. El ‘Llanero Solitario’ se vuelve entonces a su compañero y le susurra: “Toro, creo que nos tienen rodeados”, a lo que ‘Toro’ responde: “¿A quién te refieres con ese ‘nos’, rostro pálido?”.

Este viejo chiste me vino a la cabeza leyendo tanto comentario en la prensa zurda sobre el bloqueo al Parlament de Cataluña. Ellos no se dan cuenta de su monumental arrogancia cuando hablan del “movimiento” como si fuera suyo, y aseguran que “el 15-M se distancia de los violentos”. ¿Quién es el 15-M? ¿Quién puede
hablar en su nombre? ¿Es suyo, para decidir lo que quieren o no quieren?

CRISIS EN EL 15-M

El caso más preocupante de esta autolatría solipsista se da en el gurú internáutico Ignacio Escolar. Estado de emergencia en los acampados de Barcelona, con un solo punto del día: hemos fracasado; Ignacio Escolar, nuestro faro y guía, nos desautoriza en una columna elocuentemente titulada: “No me representan”. ¿Qué sentido puede tener un movimiento de masas que no representa a Ignacio Escolar? “La commedia e finita”. Todo ha terminado. ¡A casa!

Pero vamos por partes, como decía Jack el Destripador. ‘El País’, que ha mostrado un distanciamiento patricio del movimiento –en verdad, poco se imagina uno a un ejecutivo de Liberty en Sol–, titula en primera “Grupos radicales bloquean con violencia el Parlamento catalán”. Abajo, “Un desahucio menos, una agresión más”, un titular un poco desafortunado en el sentido de que parece que, si bien la agresión –al comunista Cayo Lara– está mal, lo de impedir desahucios es estupendo.

Para ‘Público’, la noticia del día es, como hemos dicho, que “El 15-M se desmarca de los violentos”, lo que en realidad significa que unos acampados se desmarcan de otros acampados, sin que unos u otros tengan legitimidad alguna para hablar en nombre del movimiento entero.

‘El País’ ejerce de adulto de la izquierda, el ala responsable. Recurre a santones como Stephane Hassel para censurar a los ‘violentos’ de Barcelona: “No debemos permitir que algunos enturbien un buen fin”. Véanse, asimismo, sus editoriales del día: uno para condenar en “Cerco violento” –“Los grupos radicales del 15-M ejercen una coacción inadmisible sobre el Parlamento catalán”–, y otro para lamentar nuestra prima de riesgo –“Amenaza de recaída”–. Para leer eso, uno se queda con ‘The Economist’.

Pero siempre nos quedará ‘Público’, el chico malo de la izquierda. Me encanta ese periódico. “La violencia ante el Parlament mancha las movilizaciones”. Ya sé que, para el lector de LA GACETA, más sensato, no hay mucho que “manchar”. “Los indignados logran paralizar un desahucio” es un titular triunfante, no censor, en “Público”. Lástima que no existieran en los últimos despidos de Mediapro; hubiera sido divertido.¿Se acuerdan de cómo remacharon que se trataba de un movimiento apartidista? Nunca lo creyeron, ni por un segundo, y Manuel Saco lo reconoce en ‘Público’ con todas letras, en su columna “Los jóvenes esclavos” cuando dice: “Cayo Lara, al que se supone líder natural, o al menos moral, de un movimiento sin líderes como el que levantó el 15-M, debe de estar preguntándose todavía a estas horas eso de quiénes somos los nuestros”. Oh, vaya: primera noticia de que Lara era “líder natural” de este movimiento ‘espontáneo’. Hasta los ‘indignantes’ parecen ignorarlo. Estos chicos, de verdad, se creen que los acampados son sus ‘muppets’, ignorando que las masas tienen su propia agenda, por decirlo de algún modo.

JUSTICIA POPULAR

Fue Isaac Rosa en ‘Público’ quien, en mi opinión, dio la clave de la importancia de este movimiento cuando, hace ya unas semanas, dijo que aunque se disolvieran, “los jóvenes ya se saben el camino”. Para Rosa, era un motivo de esperanza. Para este Trasgo, es lo alarmante de toda esta farsa: los jóvenes ya conocen el camino. Ya saben que el Gobierno les teme, que los periódicos les dan una importancia que nunca creyeron alcanzar, que toda la izquierda les quiere como amigos en el Facebook. La izquierda suicida –es decir, la verdadera izquierda– ha demostrado su desprecio por la democracia formal al permitir que la acampada eclipse la reprensentatividad de las urnas.

Ahora, se sorprenden de que bloqueen el Parlament con la hipocresía con la que, en ‘Casablanca’, el ‘inspector Renauld’ fingía escandalizarse de que en el local de ‘Rick’ se jugara. El reverendo Iñaki Gabilondo, que no puede soportar saberse irrelevante, intenta pastorearlos como hacen los viejos verdes con las jovencitas:
halagándoles hasta la vergüenza ajena en su plática “El movimiento 15-M debe gestionar la enorme energía que ha liberado”. Seguid, que con un poco de suerte seréis los último es ser zarandeados cuando llegue el momento.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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