El PSOE promete pelea en su slogan de precampaña y a fe que lo está haciendo. Eso sí, de momento en Ferraz han optado por dejar aparcado el dóberman y en su lugar sacan a un niño pijo, repipi y con ínfulas de ser todo un señorito en el futuro, haciendo distingos sociales desde tan tierna edad. Y es que el equipo de Rubalcaba entiende que los conservadores son unos clasistas de tomo y lomo, que dejan la escuela pública en pro de la educación privada, como si otros socialista no lo hiciesen.
Sú última producción vídeográfica trata de meterle un rejonazo al PP por los recortes en la educación pública presentando a un niño pera de la mano de su cuidadora yendo a un exclusivo centro privado, justo la misma clase de institución a la que otros socialistas como José Blanco o José Montilla han apostado para educar a sus vástagos. Tal vez se vean reflejados en el spot.
El diálogo es tan burdo como el siguiente:
– Carmen, ¿tienes hijos?
– Sí y además tengo una nena de tu edad.
– Pues qué bien, así cuando seamos mayores ella podrá ser la cuidadora de mis hijos (cara estupefacta de la cuidadora).
Tal y como señala en un suelto editorial en la edición del 26 de octubre de 2011 en La Gaceta:
Hay que estar muy perdido y sentirse muy derrotado para recurrir a demagogia tan zafia como la del PSOE con su vídeo electoral del niño rico y repeinado y la sirvienta. Con la excusa de defender la enseñanza pública, los socialistas desempolvan el tópico decimonónico de la lucha de clases y acusan al PP de elitismo y desigualdad. Lo que no cuentan los Rubalcaba-boys es que Montilla manda a sus hijos al colegio alemán y Blanco a un centro privado.
Sólo en una cosa tiene razón el vídeo: la escuela publica garantiza la igualdad… la igualdad por abajo. Gracias a la educación socialista, el fracaso escolar de España es el doble de la
media de la Unión Europea.
