El político manchego aún tiene la espina clavada del congreso perdido ante ZP

Bono espera la caída de Rubalcaba para liderar el PSOE

Bono espera la caída de Rubalcaba para liderar el PSOE
Rubalcaba con Bono. EP

A pesar del oxígeno que creen haber tomado en el PSOE con las últimas encuestas –que les hacen creer que la derrota llegará pero no será fatal–, históricos y jóvenes de Ferraz están ya con la cabeza en su próximo reto: reorganizar el partido. Y el aún presidente del Congreso, José Bono, aun habiendo declarado que seguirá en el PSOE “mientras viva” pero no en la primera línea política, espera silencioso el desplome de su formación para volver a la trinchera y recobrar el protagonismo que José Luis Rodríguez Zapatero le quitó en su día.

Fuentes del partido aseguran que hay quien está incitando a Bono a no abandonar ahora que el barco se hunde –algo de lo que le acusó el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, ya en septiembre– y que ayude a reconducir el PSOE. Es parte de una vieja guardia que lo ve como un hombre con historia, experiencia para reestructurar el partido y esbozar su nueva estrategia, y maestría tanto para enfrentarse como para negociar con Mariano Rajoy.

Con Alfredo Pérez Rubalcaba hundido en las urnas y un Pepe Blanco que ha dejado todas sus cartas en manos del candidato, podría además conseguir los apoyos de barones como José María Barreda (Castilla-La Mancha), José Antonio Griñán (Andalucía), Óscar López (Castilla y León) y Tomás Gómez (Madrid). Pero para eso Rubalcaba debería abandonar la misma noche electoral. El ex ministro del Interior no dejará que Bono se interponga en su camino para hacer y deshacer a su gusto en lo poco que le puede quedar por repartir.

Enfrente no sólo tendrá al actual candidato socialista a la Presidencia. Carme Chacón, Guillermo Fernández Vara o Patxi López mueven también sus hilos para ese futuro PSOE que tendrá que resurgir como un ave fénix de sus propias cenizas. Sin embargo, todos tienen algo en contra. La dirigente catalana se retiró de la pelea con Rubalcaba en las supuestas primarias de primavera para volver más tarde.

Pero ahora, su futuro está ligado al éxito del ex vicepresidente. Si la caída del ex ministro es como la que se espera, Cataluña tendrá mucho que ver. Incluso si consigue vestirse con una imagen de carisma y eficacia, Chacón no encontrará los avales necesarios si el PSC se desploma tal y como auguran las encuestas. Muchos no aceptarán que pierda unas elecciones y se presente como el futuro del partido. Es el mismo pero que los propios socialistas le ponen al ex presidente extremeño. En las últimas elecciones autonómicas, Vara dejó que el PP le arrebatara un feudo histórico de su partido y la ambición que ha dejado entrever por su salto a la política nacional pueden también pasarle factura.

EL CLAN VASCO

El lehendakari tendría el apoyo del propio Rubalcaba. Es, junto al andaluz Griñán, el único barón socialista que preside una comunidad autónoma, pero un traslado inmediato a Ferraz supone dejar a medio gas un Gobierno vasco con mucho trabajo por delante, más ahora que la presión nacionalista se multiplica por dos con la irrupción de la izquierda abertzale en las instituciones. Por eso surge otro nombre en el clan vasco.

El bilbaíno Eduardo Madina, que en 2002 sufrió la amputación de una pierna tras ser víctima de un atentado con coche bomba, era, hasta que comenzó la campaña el secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, parte de la Ejecutiva del PSE y del PSOE y, aunque él siempre rechaza esta opción, hay quien lo ve como un tapado para el próximo Congreso que tendrá que celebrar Ferraz. Hasta ahora ha intentado mantenerse siempre en una segunda línea, pero muchos en el PSOE lo sitúan como portavoz del grupo en el Congreso en el corto plazo y en un cargo de mayor peso en el partido en el medio plazo.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído