Los cuchillos y las plumas se están afilando para la guerra de los próximos años: las autonomías. La sensatez y el ahorro exigen su reducción y hasta su desaparición, pero la corrupción y la envidia reclaman su mantenimiento.
El desastre del aeropuerto de Huesca da motivo a Álvaro Martínez para condenar en ABC a las autonomías:
La España autonómica no sólo ha arruinado a cada Comunidad sino que ha terminado por llevar al país entero al borde de la miseria. Y en solo unos años. Nos vendieron que se trataba de acercar la administración al ciudadano, pero han terminado por echársela encima hasta sepultarle en un montón de facturas que no hay manera de costear.
En El Mundo, Federico Jiménez Losantos va por la misma línea:
Mientras no cambiemos el ruinoso sistema autonómico y el Estado no recupere competencias, déficit y España serán sinónimos.
Y mientras tanto, en Cataluña el aparato mediático sigue hinchando el victimismo para reclamar más dinero y más soberaía. Hoy le toca en La Vanguardia a Marius Carol, que pide un frente nacional entre convergentes y socialistas El striptease y el pacto fiscal
En cualquier caso, el déficit fiscal que sufre Cataluña está en el centro del debate político. Y ha llegado para quedarse. Modelo alemán o concierto vasco, es evidente que resulta imposible construir un país (y ni siquiera una comunidad autónoma), con los actuales recursos.
Los socialistas catalanes están obligados a acercar posturas con los nacionalistas en el poder. Y viceversa. No son buenos tiempos para el tacticismo, porque los ciudadanos andan con la mosca tras la oreja y, si un pacto fiscal con el Gobierno fracasa, no habrá un problema de frustración colectiva, sino de desafección generalizada.
Los demás tribunos de los periódicos de Madrid se dedican a mirarse en el espejo o a la intrascendencia. Ignacio Camacho escribe sobre el fútbol español, que «vive ahuecado en la doble burbuja de su limbo legal y de su funcionamiento autónomo, ajeno a las leyes del mercado y del Estado».
Pedro G. Cuartango en El Mundo llena su recuadro con una retahíla de divisiones entre las dos Españas: «La España liberal y la carlista. La yankee y la antiyankee. La que viaja y la que nunca sale de su pueblo». ¡Qué trabajo, Pedro!
Curri Valenzuela ensalza a Esperanza Aguirre. Y Raúl del Pozo… ¿se irá de puente? Eso puede deducirse de su columna de este miércoles de marzo de 2012, ‘Viva la Pepa’, dedicada a Cádiz y la Constitución de 1812, ya que estamos a cinco días de la efeméride.
Acabemos con algo de política internacional. Juan Goytisolo en El País en Apuntes para una historia rocambolesca cuenta la historia de un documental filmado en España en los 60 sobre los inmigrantes interiores y concluye:
Los usos y abusos imputables no solo al franquismo sino a todas las dictaduras del mundo, cualquiera que sea su coartada religiosa, política o ideológica, contra quienes denuncian su poder opresivo fuera de sus fronteras, a falta de poder hacerlo dentro so pena de dar con los huesos en la cárcel o algo peor
Pues a ver cuándo Goytisolo deja de defender a los marroquíes inmigrantes en España y los defiende en Marruecos, antes de que tengan que salir de su país para sobrevivir.



