Estomagante artículo del escritor en Público

Sampedro, el inspirador del 15-M en España, nos ilustra: «El sistema capitalista se acaba»

Prisa: "El Gobierno regional se enroca en su posición de no subir impuestos".

Ningún novelista se ha equivocado tan monumental y gloriosamente como Ray Bradbury, fallecido ayer, en la más famosa de sus novelas, ‘Fahrenheit 451’. Imaginaba en ella un futuro en el que los libros, la palabra escrita, estaban prohibidos y un grupo de resistentes se dedicaba a memorizar las obras cumbre de la literatura para convertirse en verdaderos ‘libros vivientes’. Qué optimismo. Qué confianza en la humanidad,pensar que era necesario un poder represivo para que el pueblo no lea a los grandes maestros; no podía suponer que bastarían la ‘tele’ y los videojuegos. O, para los que se obstinan en el papel, una riada inacabable de ‘novedades editoriales’ que ahoguen las joyas de la literatura.

En ‘Los espejismos del Apocalipsis’, Jordi Gracia, catedrático de Literatura, lleva la contraria a Vargas Llosa y asegura que la alta cultura no está en crisis en absoluto. ¿No? Juzguen: «La élite de intelectuales cualificados ha perdido la exclusividad de los órganos reguladores del poder de opinar y juzgar». Y, si siguen con ánimo, «Discutimos múltiples propuestas, emplazadas en muchos estratos, con una atomización cierta». Repetimos: este señor da clases de Literatura. No haré más preguntas; su testigo…

ESTOS JÓVENES…

Y hablando de nuevos narradores: «Este sistema [el capitalista] se acaba«, y la prueba está en que los jóvenes que se rebelan y protestan «ya viven en otra época», mientras que los niños van «mucho más allá», porque «ya son de otro mundo». Lo dice en Público.es José Luis Sampedro, el nonagenario álter ego patrio de Stéphane Hessel y, como el francés, inspirador de los ‘indignados’. A ver si lo entiendo. La mitad de los jóvenes españoles está en paro. Tendría sentido pensar que, entre los que «se rebelan y protestan», quizá esta proporción de parados sea aún mayor. ¿Y tengo que pensar que un sistema, el que sea, «se acaba» porque un colectivo sin oficio ni beneficio, sin experiencia y sin influencia «se rebela y protesta» (léase: se reúne en interminables y estériles asambleas en las plazas públicas)? No sé, me parece algo aventurado, por decirlo suave. Sólo para genios

Por otra parte, no me parece que los protestantes sean unos arriesgados revolucionarios altruistas luchando por un mundo mejor, sino que sus protestas son los últimos estertores de un sistema pancista e inviable. Leo en El País que «El Consejo Escolar rechaza el aumento de nota para obtener beca«. A ver, no estamos hablando de sacar un 10; Educación quería subir la nota a un mísero 6. Pero nos quieren vender que los recortes educativos van a dejar al indomable Will Hunting compuesto y sin beca. Pues no, si llegas al aprobado raspadillo -5,5-, ya se considera que tienes un cráneo privilegiado merecedor del gratis total. Heroico, esto realmente se acaba.

En cuanto a los niños que van «mucho más allá», ya se ocupará el cacareado sistema educativo de que se queden mucho más acá, y si son de otro mundo, estaría bien que el anciano novelista nos comentara cuál. Todo muy, muy, ñoño, la verdad, muy vago y muy impropio de un novelista.

Aquí somos muy de Bradbury, creemos en el papel, aunque no tenemos nada en contra de que se queme una vez se haya comprado y leído. Pero entendemos la crisis de la prensa convencional, y no sólo por la omnipresencia de Internet. Quiero decir, ¿cuánto tiempo va a seguir siendo ultra un partido que en las últimas elecciones francesas obtuvo el 17,8% de los votos («La abstención y la ley electoral frenan el avance ultra en Francia») en un periódico, El País, que, propiedad de los bancos, jamás ha llamado ultra a ningún partido comunista?

SU DINERO NO ES SUYO

O este titular, por ejemplo: «El Gobierno regional [de Madrid] de enroca en su posición de no subir impuestos». Los verbos no son inocentes, y todo el mundo entiende que uno se ‘enroca’ cuando mantiene una postura numantina y justamente destinada a la derrota final. ¿Por qué negarse a exprimir aún más a un contribuyente que bastante mal lo está pasando por la crisis es una postura cuyo mantenimiento justifique tal titular? Porque seguimos en ese universo preacordado por los grandes medios progresistas donde bajar impuestos -es decir, dejar el dinero en el bolsillo de sus legítimos dueños- es ‘irresponsable’.

Prisa vende un poco de Prisa como noticia en «El Huffington Post’, un fenómeno global que desembarca en España», con un recuadro en el que su directora, Montserrat Domínguez, nos dice que la nueva publicación por Internet «es un sitio… en el que al lector se le escucha», algo que sucede con el blog del último colgado y que parece decir, por oposición, que en El País no se escucha al lector. Estos sí hacen crónicas marcianas, y no sólo el difunto Ray Bradbury.

Leed La Gaceta

Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

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