HSBC y La Caixa se reparten el 18% del 'Imperio Polanco'

Telefónica y la banca comprarán hasta el 30% de PRISA

De esa forma, la teleco acompañará en el desembarco a tres grandes bancos españoles, a los que puede sumarse Bankia

Telefónica lleva un tiempo tratando de llevar a cabo una operación conjunta en la televisión de pago

Telefónica decidirá en los próximos días su más que probable entrada en el capital de Prisa con una participación cercana al 6%, según fuentes consultadas por este diario.

Explica Africa Semprún en ‘El Economista’ que, de esa forma, la teleco acompañará en el desembarco a tres grandes bancos españoles, a los que puede sumarse Bankia, todos ellos con el mismo porcentaje de la multinacional que preside César Alierta.

El interés de Telefónica es doble: impedir cualquier tentación del magnate mexicano Carlos Slim de aumentar su peso en Prisa y, al mismo tiempo, reforzar la oferta de contenidos de Imagenio con el catálogo de Sogecable.

El Banco Santander, HSBC y La Caixa son las entidades financieras que han pactado hacerse con el 18% del grupo editor mediante la capitalización de deuda por un máximo de 334 millones de euros.

Todavía queda por confirmar que Bankia, uno de los bancos que más deuda posee de Prisa, se sume al acuerdo, convirtiendo así a la banca española en un inversor de referencia del grupo, con un 24 por ciento, cerca del nivel de la familia Polanco una vez se complete la ampliación de capital que se llevará a cabo en dos años.

Telefónica, por su parte, planea suscribir la emisión de bonos de 100 millones de euros en efectivo destinada a inversores institucionales.

Desde el entorno de Telefónica aseguran que se baraja la entrada de otra empresa importante, pero fuentes cercanas a Prisa aseguran que sólo suscribirá la emisión la teleco que preside César Alierta.

El acuerdo de emisión de bonos convertibles todavía está pendiente de ser aprobado por la Junta de Accionistas del próximo 30 de junio. Por eso, la entrada de la compañía de telecomunicaciones y los bancos en el capital de Prisa no se hará oficial hasta final de mes.

Condición: la tele de pago

El desembarco de Telefónica en Prisa depende de que Alierta llegue a un acuerdo con su futuro socio para reforzar los contenidos de Imagenio con la oferta televisiva de Sogecable, entre ellos el fútbol.

«Telefónica lleva un tiempo tratando de llevar a cabo una operación conjunta en la televisión de pago, por eso el desembarco de la teleco depende de una alianza entre Sogecable e Imagenio. No será en ningún caso una fusión, sino una búsqueda de negocio convergente».

Las plataformas de televisión por Internet, en las que apuesta Telefónica a través de Imagenio, sólo resultan atractivas si son capaces de ofrecer estrenos cinematográficos o eventos deportivos de primer nivel.

En ese sector, Prisa lleva la voz cantante en España, activo que confiere valor a la alianza entre el grupo de la familia Polanco y la multinacional propietaria de las redes de alta velocidad por donde ya circulan las ofertas audiovisuales premium del momento.

Así, los derechos del fútbol son uno de los motivos que están detrás de esta alianza.

La negativa de las televisiones de pagar hasta 80 millones por emitir los partidos en abierto de la Liga han llevado a Mediapro, que atesora la mayor parte de los derechos televisivos de los clubes, a trasladar el partido en abierto del sábado al lunes y a cobrar los partidos del Real Madrid y el Barcelona, entre otros clubes.

La productora de Jaume Roures ha limitado los partidos que se pueden emitir en abierto para crear un producto exclusivo de mayor valor para comercializar entre las plataformas de pago y rentabilizar su inversión.

En este sentido, una alianza de Imagenio y Sogecable sería beneficiosa para tener todos los partidos y aumentar las altas de la plataforma, según analistas consultados.
Guerra con Slim

El empresario mexicano Carlos Slim es otro de los motivos que empuja a Telefónica a entrar en Prisa. La teleco quiere limitar el peso de Slim en el accionariado del grupo editor, del que posee actualmente un 3, 24 por ciento a través de la inmobiliaria Carso, y evitar que pueda llevar a cabo una opa hostil para hacerse con el control Prisa.

Al mismo tiempo se asegura la españolidad de uno de los principales grupos de comunicación del país.

La rivalidad que existe entre Telefónica y las empresas de Carlos Slim es tan feroz que cualquier oportunidad resulta propicia con tal de restar fuerzas al contrario.

Entre otros detalles, el sometimiento regulatorio y empresarial que sufre Telefónica en el mercado mexicano tiene mucho que ver con la poderosa influencia que ejerce América Móvil en su mercado doméstico.

Por ese motivo, Telefónica hará todo lo que esté a su alcance para mantener cercado a su rival en suelo español.

No es la primera vez que Telefónica le echa un cable a Prisa. A finales de 2009, la multinacional aprobó la adquisición del 21 por ciento de Sogecable (Digital+) por 470 millones de euros.

La venta estaba enmarcada en un proceso de desinversión de 1.231 millones en activos que el grupo editorial se vio obligada a hacer para reducir parte de la deuda y conseguir que los bancos acreedores se la refinanciasen.

El principal problema económico de Prisa gira en torno a la deuda de 3.467 millones, que se disparó en 2008 cuando solicitó un crédito de casi 2.000 millones con el que financiar la opa que lanzó para hacerse con Sogecable.

La delicada situación de Prisa, cuyo EBITDA no genera margen suficiente para poder reducir deuda, ha obligado al grupo editor a ponerse en manos de la banca. Cuatro de sus bancos acreedores han decidido seguir los pasos de BNP Paribás y entrar en el capital del Prisa como accionistas.

Para ello, las referidas entidades van a capitalizar deuda por 334 millones de euros mediante la adquisición de bonos convertibles en acciones dentro de dos años a 1,03 euros el título.

El quid de la cuestión es que, a precios de mercado, las entidades han aceptado una quita del 70% (nada asegura que las acciones se revaloricen en 2014) debido a la dificultad de cobrar la deuda en 2014 y 2015, cuando vence casi todo el pasivo (3.270 millones de euros).

La entrada de los bancos y Telefónica como accionistas es un primer paso para asegurar la viabilidad de Prisa aunque, según los analistas, todavía tiene que vender más activos para aligerar deuda hasta llegar a los 1.000 millones.

 

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