20 cabeceras españolas desmienten a De Guindos y llaman 'rescate' al rescate

Día extraño cuando Libertad Digital y Público.es eligen el mismo titular de portada

“Europa vuelve a creer” no es el título de una película, sino el titular del editorial de El País

«¿Qué hay en un nombre? Esa que llamamos rosa, con cualquier otro nombre olerá igual de dulce» (‘Romeo y Julieta’). Pues eso, ¿qué hay en un nombre? Observando a nuestros políticos, muchísimo. Zapatero se negó resueltamente a pronunciar la palabra «crisis» durante meses y meses cuando ya estábamos metidos en ella hasta el corvejón, como si la palabra diera mal fario.

Y este 10 de junio y el 9 de junio de 2012, Rajoy y De Guindos centraron sus respectivas intervenciones en evitar la palabra ‘rescate’, como si estuvieran jugando al Tabú. Bueno, miento: Rajoy sí la pronunció: para decir que con «lo de ayer», el Reino de España había evitado el rescate (en El País, «Rajoy: Si no hubiéramos hecho los deberes, habrían intervenido el Reino»).

En cuanto al ministro, ni sé las veces en que insistió en que sólo se trataba de un «apoyo financiero». En fin. Y todo para nada: la palabra prohibida copaba ayer las primeras de la Prensa nacional, y de parte de la internacional. Un repasito: El País («Rescate a España»), El Mundo («Rescate sin humillación»), La Vanguardia («Rescate a la Banca»), El Correo («Europa rescata a España»)…

SI PARECE PERRO Y LADRA

Pero no les aburro. De los periódicos españoles que tengo delante, la bicha se nombra en 21 primeras. Cierto que he incluido a La Razón, que juega a la antífrasis: «España despeja el rescate», bajo un cuadro alegórico de motivo futbolístico que… Pero, bueno, yo estoy íntimamente persuadido de que lo de Marhuenda es una elaborada broma que nos explicará algún día.

El propio presidente del Gobierno se refirió a la cosa de los nombres, antes de partir para Polonia, cuando dijo que no iba a entrar en «debates nominalistas». El nominalismo es una doctrina filosófica surgida en la Edad Media que afirmaba que, en puridad, las cosas no tienen otra esencia que el nombre que se les da que, al final, es un mero ‘flatus vocis’. O eso es lo que les gustaría a nuestros políticos, que el decir fuera el hacer.

Día raro este para el Trasgo, cuando Libertad Digital abre su página en Internet con el mismo titular que Público.es: «Si no hubiéramos hecho los deberes, ayer se habría intervenido el Reino de España«. Imaginamos que en el primero pretenden ser esperanzadores y en el segundo, irónico, aunque vaya usted a saber.

La izquierda, en cualquier caso, sólo puede fiar en la mala memoria del personal. Digo la izquierda del régimen, por supuesto. Porque a nadie con dos dedos de frente se le ocurre que un Gobierno que lleva seis meses haya podido crear semejante agujero negro y que quienes estuvieron dos legislaturas simplemente pasaban por aquí.

Otra cosa es que, con las prisas por echar a Rajoy, tampoco saben a qué carta quedarse, sin contar con que la economía no suele ser su fuerte. Así, el otro día comentábamos de un bloguero de la escudería Escolar quejándose de que el Gobierno no pedía el recate, y ahora me entero por Público.es que «El 15-M, a la calle contra el rescate». Oh, bueno, estos chicos tampoco necesitan demasiadas excusas para echarse a la calle, y menos promediando junio. Otra cosa es que uno de cada cien sepa explicar en qué ha consistido la operación.

Leo en la información que uno de los lemas de la manifestación-happening ha sido «Ni en Grecia ni en Madrid, ¡esta deuda no la pagamos!» y, la verdad, me parece desgraciadamente más probable de lo que ellos mismos imaginan. Por otro parte, estos chicos no se pagan ni un café, que el gratis total parece ser el verdadero lema de los quincemeros. El riesgo es que se extienda esa manía del Yonopago y la cosa llegue al contribuyente. Entonces se les va a quitar la tontería en una décima de segundo.

Luego, en la pista contraria del espectro de progreso, está Prisa, que, portavoz de la Banca al fin, echa las campanas al vuelo con esto de «lo de ayer». «Europa vuelve a creer» no es el título de una película, sino el titular del editorial del papel de Berggruen, para el que «la ayuda a España supone una doble apuesta de la Unión por el euro y el proyecto europeo». A estos España como que no parece importarles demasiado, mientras Bruselas siga siendo Bruselas. Tiene una versión en inglés, pero empieza a parecerme que debería eliminar la española, total…

CUANDO LA IDEOLOGÍA TAPA A LA IDEA

España les sirve para cuando se ponen en modo El Frailazo, algo que, tarde o temprano, le pasa a toda la izquierda patria, como cuando arremeten contra el obispo Reig («látigo de homosexuales, divorciados o parejas de hecho») con titulares como «Monseñor Erre que Erre». Y todo porque el desdichado prelado se niega a comulgar con los dogmas de la Santa Progresía que desgrana pacientemente cada día el periódico de Janli y se empecina en repetir el mensaje de la Iglesia. ¡Qué poco tacto!

Hablando de Escolar El Chico, don Ignacio, tampoco nuestro apreciado colega está por la labor de marcarse uno de esos artículos-powerpoint a los que es tan dado, y se dedica a la fina ironía: «Es, por resumir, tan cojonudo, tan estupendo y tan fantástico que, escuchando al ministro Luis de Guindos, no se entiende que no se haya pedido el rescate antes»… «¿Un rescate dulce? No, es mejor aún: es un aperitivo de las victorias que esperan a la Roja en la Eurocopa. ¡Viva el rescate! ¡Viva la Virgen del Rocío!». ¿Quién necesita a Krugman?

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Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

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