El gran logro de la progresía mediática es que el planteamiento por defecto sea el suyo

Maruja Torres: «Ana Mato es despiadada, indiferente al sufrimiento ajeno y le dan asco los pobres»

Monumental rajada de la columnista de El País contra la ministra del PP

«(…) Ana Mato (…) se carga -con alegría- la Sanidad Pública porque es despiadada, indiferente al sufrimiento ajeno, le dan asco los pobres y repelús los pensionistas, y además no soporta a esa gente que ni siquiera sabe que Loewe está en Serrano esquina Jorge Juan». ¿Aceptamos feroz como adjetivo adecuado para esta diatriba de Maruja Torres en El País («Aberrados«)? Insultante, injuriosa e incluso estúpida pueden valer también.

Cuando presentó su libro ‘Las mil frases más feroces de la derecha de la caverna’, poco antes de las elecciones generales, José María Izquierdo retó a nadie en particular a que le mostraran ejemplos similares de ferocidad por parte de los medios de izquierda.

LOS NUEVOS FEROCES
Aquí aceptamos el reto: era fácil. A la izquierda a ferocidad nunca la ha ganado nadie. Pero el desafío de Izquierdo no dejaba de esconder cierta habilidad, porque él pensaba fundamentalmente en el papel que le paga, El País, más adecuado para adormecer que para enfurecer, y porque durante el zapaterato la derecha tenía más razones para la ferocidad que la izquierda.

Eso ha cambiado, como quizá sepan. Y no les han dado ni dos días de indulgencia. Ni siquiera son torpes o incompetentes, los chicos de Rajoy: son «despiadados». No aplican lo que, de forma dramáticamente equivocada, creen lo mejor, no: es que «les dan asco los pobres y repelús los pensionistas». No hay ideología, hay tribu. Ya escribí que Arturo González escribía que el que alguien sea de derechas era una de «las cosas que jamás entenderé». La izquierda ha traído opresión y miseria, pero González no entiende no serlo. Oh, bueno, vale…

El gran logro de la progresía mediática, absolutamente inapreciable, es que el planteamiento por defecto sea el suyo, de modo que teñir la actualidad de su color les cuesta nada y la manipulación resulta invisible.

LO QUE SE DA POR SUPUESTO
Digamos, el titular con que abre El País: «Hollande acentúa la presión sobre Merkel para dar oxígeno a España». Suena lo bastante anodino como para parecer imparcial, pero lo cierto es que no es exactamente oxígeno lo que va a recibir nuestro país.

No niego, porque no es mi papel, que las muy particulares medidas defendidas por Hollande puedan ser las correctas, pero es fácil encontrar autoridades cualificadas que las consideran dramáticamente erradas. Pero «dar oxígeno» es una expresión indudablemente positiva, con lo que se da por supuesto, por indudable, que lo que quiere el presidente socialista francés es lo acertado.

Otra: los medios del régimen -entendido en un sentido muy amplio- han venido siguiendo durante muchos meses un guión bastante ridículo que empezaba con un hundimiento de las Bolsas y subida de la prima de riesgo (digamos, lunes), seguía con la convocatoria urgente de una Cumbre de líderes europeos (pongamos, jueves) y acababa a lo mejor el lunes siguiente con el anuncio triunfal de la solución definitiva. Y vuelta a empezar.

Imagino que hasta El País ha visto que ni su muy dócil audiencia podía digerir cinco o seis soluciones definitivas seguidas, razón por la que ayer titulaban entre interrogantes y transparentando un evidente cansancio: «¿A la enésima va la vencida?«. Y una entradilla multiusos diseñada para desanimar la lectura: «Los líderes europeos buscan en Bruselas encarrilar una crisis que se les ha resistido en decenas de cumbres». Si hubieran escrito: «Oh, bueno, ya saben, lo de siempre…» no lo hubieran puesto menos interesante.

Pero todo es susceptible de mejora, y El País puede superarse a sí mismo en el mismo número, en su página de Opinión. Ya hemos hablado de esa absurda vanidad de Prisa de ofrecer sus páginas a personajes de la vida nacional que no saben, necesariamente, escribir y que con toda seguridad van a desarrollar lugares comunes para no alienar a sus votantes o seguidores.

Ayer fueron (probablemente, los negros de) Bernadette Sego y nuestro Ignacio Fernández Almirante Toxo, «Un nuevo contrato para resocializar Europa». El texto comienza con esta osada afirmación: «La Unión Europea sólo saldrá de la espiral de crisis en la que está sumida tomando importantes decisiones políticas».

¿Sorprendidos? ¿Electrizados? ¿Escandalizados? ¿Conmovidos? Esperen, que no han hecho más que empezar: «Entre estas hay algunas que afectan directamente al destino común que une a los ciudadanos europeos. Europa sólo saldrá victoriosa de la crisis mediante el fortalecimiento de la cohesión y la solidaridad». ¿Puede dudar alguien que esta tribuna figurará junto al ‘J’accuse’ de Émile Zola entre los grandes aldabonazos de la historia del Periodismo?

Y mañana echaremos unas risas con la cobertura de la sentencia sobre el Obamacare, que seguro que no defrauda.

Lea La Gaceta

Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

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