La Razón con el 'Bárcenasgate': "Todo es falso”

Sabemos que Marhuenda avala a Rajoy, pero ¿quién avala al de La Razón?

Nacho Escolar, inmisericorde: “El discurso de Rajoy; un comentario de texto”

Sabemos que Marhuenda avala a Rajoy, pero ¿quién avala al de La Razón?
Cospedal, Rajoy y Arenas. TAREK

Y usted, ¿a quién cree? El presidente ya ha salido a la palestra –desde la barrera, a decir verdad, un monitor de televisión al que no se le puede arrojar un mal zapato– para decir que es “todo falso” y desgranar un discurso que Nacho Escolar disecciona inmisericorde en Eldiario. es, “El discurso de Rajoy: un comentario de texto-LEA EL TRASGO EN LA GACETA-.

El País abre con esas declaraciones, pero anteponiendo el oportuno “Rajoy:”. A La Razón no le hace falta el sujeto, aunque es de agradecer que conserve las comillas: “Todo es falso”. Hay que recordar que Marhuenda ya nos dijo que Rajoy es “incapaz” de recibir un duro en negro. Es decir, que Marhuenda avala a Rajoy. Lo que no sabemos es quién avala a Marhuenda.

Sus portadas de Pravda bajo Stalin, desde luego, no. Más imaginativa, diríamos que demasiado, La Tercera Información abre su página en Internet con este retorcido titular: “Rajoy observa su sombra y regresa a la madriguera durante el día de la marmota”.

Rubalcaba, remolón hasta la fecha, ha pedido, al fin, la dimisión del presidente… Cuando ya la había pedido todo el mundo fuera del Partido Popular. No sé a ustedes, pero suena a una petición de mala gana, arrancada a la fuerza, a la rastra.

Claro que al partido de Filesa, Malesa y Time Export le debe entrar la risa floja con los papeles de Bárcenas, y no es imposible que prefiera no meneallo, el asunto este de las cuentas de los partidos. Lo cierto es que si todo es falso, como afirma el presidente, la trama es bastante sofisticada.

El País, que destapó el asunto, sigue sacando en dosis nada homeopáticas fragmentos del ya famoso/infame cuaderno, y no estamos hablando de La Farola. Alguien va a tener que dar muchas explicaciones –muchas más, don Mariano–, porque si la cosa quedara en agua de borrajas y fuera una reedición sin consecuencias de la foto de Chávez, la prima de riesgo se nos iba a poner estratosférica, y con razón.

UN “NO” DESMERECE

El líder del PSOE exige la dimisión de Rajoy por el ‘escándalo Bárcenas” titula El País en su versión digital. “Rubalcaba pide a Rajoy que dimita por ser ‘un lastre’ para España”, hace eco su hermana radiofónica, la Cadena SER, en Internet. Los lastres son según, ya se sabe.

Rubalcaba pide que Rajoy deje paso a otro presidente”, leo en Diario Progresista. A las seis y media de la tarde, la web de La Razón apenas lo consideraba aún noticia digna de su página inicial, dejándolo en un recuadrito en medio de los grandes titulares, a diferencia de todas las justificaciones, explicaciones, excusas y defensas de la postura del gallego.

Así, nos cuenta que, según Pons, “los papeles de Bárcenas ‘podrían haberse escrito de una sola sentada”. Naturalmente, don Esteban, naturalmente. Aunque dudo que un “podría” constituya jamás una noticia, llámeme anticuado. Sigue con “El crédito a Pío García-Escudero está anotado en la contabilidad A” y “El Rey no tiene que abdicar”.

A mí me enseñaron que un “no” en un titular desmerece bastante, pero ya les digo que soy de la escuela antigua. Quiero decir, sería noticia que abdicara el Rey, un poco menos que “tuviera” que dimitir, y ninguna en absoluto que no tenga que hacerlo.

LOS SOBRES, LOS ERE FALSOS

La izquierda, metafísicamente incapaz de considerar legítimo un Gobierno de los otros así arrasen en las urnas, ha olido la sangre y va a llevar el cuaderno de Bárcenas a la calle, su hábitat natural.

Uno, intentando mirar de buena fe, querría creer que toda esta batahola es una preocupación honrada por la corrupción que invade nuestra vida pública. Pero mi fe vacila. Mis ojos pecadores no dejan de ver una desproporción notoria entre esta indignación ardiente y la sonora indiferencia ante la corrupción, en absoluto escasa, que hemos vivido del otro lado. Y que vive.

Este Rubalcaba que súbitamente quiere limpiar los pasillos del poder pidiendo la dimisión de ese lastre llamado Mariano, ¿pedirá asimismo la dimisión de los responsables de la Junta? Si lo medimos por dinero, los sobres de Bárcenas son calderilla junto a los ERE falsos. ¿O es que el ansia infinita de pureza de Rubalcaba se detiene en Despeñaperros? Años ha, Carlos Dávila, siendo a la sazón director de este su periódico, propuso la eutanasia política de Zapatero.

No vean cómo se nos puso la izquierda exquisita, que se pasó por el forro el adjetivo que lo convertía en metáfora para pintarnos poco menos que de trogloditas sedientos de sangre. Hoy Carlos Carnicero pide otro tanto para Rajoy en su página web: “Lo aconsejable, para Rajoy, es la eutanasia”. No, no me voy a quedar a esperar el clamor indignado, no vaya a ser que me den calambres… Esto les pone.

Émile Zola inventó la categoría de intelectual con su célebre J’accuse en el diario L’Aurore, y desde entonces los periodistas de izquierdas no sueñan más que en remedarlo. Es lo que hace en Eldiario.es Javier Gallego con su Yo acuso, que empieza y acaba con las palabras de Zola.

Es lo que llamo yo ponerse la medalla y evitar la trinchera, porque si al francés su gesto le costó un año de cárcel y a una multa de 7.500 francos, Gallego sabe que no correrá la misma suerte. Pero mola, mola mucho.

Autor

Marian García Álvarez

Redactora experta en televisión de Periodista Digital entre 2013 y 2016.

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