EL MUNDO PUBLICA 'BANANA WARS'

David Gistau: «El periodista debe trascender a Tolkien en algún momento de su carrera»

"El caso Bárcenas empieza a esbozárseme como un cruce sórdido de venganzas personales, medias verdades y tacticismos políticos"

David Gistau: "El periodista debe trascender a Tolkien en algún momento de su carrera"
David Gistau.

El Mundo publica el 6 de febrerode 2013 una artículo titulado Banana Wars, en el que reflexiona sobre el periodismo y, de paso, critica a El País.

Los periodistas, y no me refiero a los que son actores del poder -éstos, por lo general, son listos-, sino a los que creen haber sido enviados a la Tierra, como Kal-El [nombre con el que fue bautizado en su Krypton natal el que después sería conocido como Superman], a desfacer entuertos, tienen una visión de las cosas infantil por maniquea.

Gistau, que se refiera a Rajoy como el «la pantalla de plasma que gobierna España», dice que el inquilino de La Moncloa a alimenta las fantasías de esos justicieros periodísticos, que tienen una fantasía de «orcos contra elfos». Reeconoce que es normal disfrutar de participar en algo así, aunque añade:

Al menos para lidiar con casos tan turbios y poliédricos como el de Bárcenas, el periodista debe trascender a Tolkien en algún momento de su carrera. Debe dejar de creerse una herramienta de principios tan hermosos y capitulares como La Verdad, que en el periodista/actor del poder es coartada, y en el otro, ingenuidad.

Recomienda al periodista «ingenuo» que, cual marine en las guerras de las bananas, se pregunten si están matando por la patria o por la United Fruit. Añade:

Yo me pregunto si no estoy matando por la United Fruit. Porque el caso Bárcenas empieza a esbozárseme como un cruce sórdido de venganzas personales, medias verdades y tacticismos políticos que no encaja en una simplificación maniquea.

Concluye con una clara referencia a El País:

El jueves pasado, unos periodistas bajaron unos papeles como si fueran las tablas del Sinaí. Y, el domingo siguiente, el mismo periódico que los había puesto a circular reubicaba con un editorial el foco de escándalo como quien suelta la presa, mientras el prestigio de los papeles se degrada cada día. Porque soy demasiado necio para comprender en toda su hondura qué está pasando, pero demasiado listo para arrancarme con unos cuantos clichés acerca de la honorabilidad sabiendo que, en realidad, me estoy dejando instrumentar. A veces, sé lo que hago, pero no sé por quién lo hago. Periodismo.

Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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