Las fuentes son sagradas como las del Nilo. Ya lo dijo el clásico: antes la muerte que la fuente
La columna publicada por Raúl del Pozo el pasado 5 de abril de 2013, en la que el veterano periodista aseguraba haber visto los verdaderos pápeles de Luis Bárcenas, empieza a causar los primeros disgustos a su autor.
Y no proque se ponga en solfa la veracidad de algunos fragmentos del artículo -en el que se hablaba de cantidades y cobros en B que habrían servido para pagar sobresueldos a dirigentes del Partido Popular sin mencionar nombres-, sino por culpa o causa de uno de los escasos aludidos con nombre y apellido, el extesorero Álvaro Lapuerta.
El veterano lapuerta parece estar dispuestos a llevar a cabo acciones legales por lo publicado al ser señalado como depositario de los citados papeles.
Lo ha contado el propio Del Pozo en su columna de este miércoles, 10 de abril, con un lastimero «no te llaman nunca para agradecer los elogios que merecen sino las críticas que les dedicas«, y eso que Lapuerta era calificado como «caballero» por el autor.
«El señor Lapuerta me amenaza con acciones penales y civiles si no rectifico algunas afirmaciones que hice en la columna de El Mundo y en El Gran Debate de Telecinco».
Según el periodista, se limitó «a recoger las declaraciones del Tercer Hombre, muy allegado a Bárcenas«, por lo que recomienda al extesorero popular que «se entiendan» entre ellos.
«Las fuentes son sagradas como las del Nilo. Ya lo dijo el clásico: antes la muerte que la fuente».


