EL GENIAL HUMORISTA Y ARTICULISTA NO EXPLICA LAS RAZONES DE SU ADIÓS AL GRUPO

Javier Quero publica su última columna en La Gaceta y se marcha de Intereconomía

"La caducidad nos mantiene despiertos"

Javier Quero publica su última columna en La Gaceta y se marcha de Intereconomía
Javier Quero.

Somos interinos en casi todo, incluso en la vida

Javier Quero se marcha de Intereconomía. El brillante humorista, columnista y tertuliano de ‘Más se perdió en Cuba’ abandona la contraportada del diario La Gaceta para buscar nuevos proyectos. En su última columna titulada ‘La última página’ evita ahondar en las razones de su marcha y solo se limita agradecer al grupo la libertad con la que ha podido trabajar todo este tiempo. Por su interés reporducimos su última columna publicada este 31 de julio de 2013 en La Gaceta.

Todo tiene fecha de caducidad, menos los yogures, a los que se la han quitado. Fue el ministro Arias Cañete, al que tengo por hombre cabal y guasón, el que sustituyó la fecha límite por el ambiguo «consumir preferentemente antes de». Así, queda a juicio de cada cual si, pasado un año del día indicado, aquello aún puede ser ingerido sin temor a diñarla en la segunda cucharada. La ingestión de yogures es uno de los pocos ámbitos en los que el Estado nos ha proporcionado libre albedrío.

Lo demás queda sujeto a estricta vigilancia: la velocidad, el tabaco, el alcohol… Hasta los peatones podrán ser sometidos a controles de alcoholemia. Si bebes, no conduzcas. Si bebes, no camines. Si bebes, no bebas.

Los árboles perennifolios conservan idéntica apariencia en otoño que en primavera. Suelen ser especies tristes, monocromas, anodinas. Por el contrario, los de hoja caduca presentan copas mucho más bellas, coloridas, frondosas, aunque sepan que periódicamente deberán renunciar a su fastuoso follaje para que otros brotes renueven su porte.

Si todo empezara y nunca terminara, nada cambiaría. La palabra siempre sólo es válida a veces. Ya lo expresó Romanones: «Nunca, jamás, al menos por ahora». La caducidad nos mantiene despiertos. Somos interinos en casi todo, incluso en la vida. El sentimiento de provisionalidad es bueno para relativizar los acontecimientos que jalonan nuestras trayectorias. De este modo, aprendemos que el final de algo siempre es el principio de otra cosa.

No obstante, escribir mi última última página me cuesta. Y siento pudor al hablar de mi contraportada, pues la expresión encierra una impresión de propiedad ilusoria. Al fin y al cabo, uno ha sido tan solo un inquilino de este pedazo de papel hasta que las circunstancias lo han permitido. Ahora, procede buscar otro lugar donde me permitan depositar inquietudes, reflexiones y coñas con la misma libertad con la que he podido hacerlo en LA GACETA, que ha sido toda. Sólo Dios sabe lo que el destino nos tiene preparado.

Me resisto a preguntarle. Si yo estoy preocupado, Él estará ocupado. Siempre preferí ir haciendo que llegar a hacer. Y eso es lo que toca. Otra vez. Ando zascandileando en una aventura digital. Ya veremos. De momento, en septiembre, para mantener abierta las vías de comunicación, verteré ocurrencias varias en ese Internet, que es casa de todos y morada de nadie, concretamente en la dirección blogquero.wordpress.com.

No quisiera que esta fuera una despedida ñoña. Ustedes no lo merecen. Y yo tampoco. La lista de agradecimientos agotaría los 3.500 caracteres que caben en este hueco, pero no caeré en la tentación de personalizarlos, costumbre malsana que suele provocar olvidos oprobiosos. Así que lo resumiré en la gratitud a los lectores, que son los que dan sentido a la labor de los que nos dedicamos a materializar en palabras opiniones y pensamientos.

Nunca se dice la última palabra y jamás se escribe la última frase. Pero para abrir nuevos capítulos es imprescindible cerrar los anteriores. En eso estoy. Sin idea clara de dónde voy. Consciente de donde vengo. Temeroso por lo incierto. Ilusionado por lo desconocido. Orgulloso de mis errores. Insatisfecho de mis aciertos. Parecerá un contrasentido, pero la contradicción es un arma contra la adicción.

Y para acabar, voy a pedir y a dar. A pedir disculpas a los que haya podido molestar con algún comentario inoportuno, en el que seguramente reincidiría hoy. A dar las gracias a quienes en el grupo Intereconomía me han permitido este encuentro diario con ustedes, que tan feliz me he hecho. Hasta pronto.


 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

Lo más leído