El fundador de El Mundo salva del desastre a Pedrojota

Alfonso de Salas (ElEconomista) culpa a Fernández Galiano del desastre de Unidad Editorial: «Si no lo cesan, acabarán en el desguace»

"No ha sido capaz de presentar un plan de viabilidad de la empresa con un calendario y unos objetivos claros"

Alguna deriva, llamemos sensacionalista, de El Mundo creo que viene motivada por la falta de tranquilidad psíquica que propicia la falta de norte empresarial

Alfonso de Salas, presidente fundador de El Mundo y ElEconomista, ajusta cuentas con Antonio Fernández-Galiano, actual presidente ejecutivo de Unidad Editorial, a quien culpa del desastre económico del grupo en un artículo con sabor a revancha titulado ‘Los que hunden las empresas’. Le recuerda que heredó «uno de los mejores equipos de gestión de la prensa española» y de adoptar «estilo de mando al ralentí» que arruinado al grupo. De Salas salva de la quema a Pedrojota Ramírez, «que intenta compensar los errores de gestión de Fernández-Galiano en la medida de sus posibilidades».

Si Pedrojota Ramírez fue el padre de El Mundo, Alfonso de Salas fue la madre. El hermano del marqués de Montecastro y Llanahermosa decidió romper con su hermano Tomás cuando éste le pegó el patadón de Diario16 con Ramírez y logró mantener ‘unido’ al grupo de profesionales periodísticos a base de créditos, para que no se desperdigaran y pudieran agunatar hasta la salida del nuevo periódico El Mundo.

«Pedrojota es Pedrojota pero el que tenía el poder de Unidad Editorial era yo», manifestó recientemente el empresario al serle recordada esa etapa. En referencia a que Ramírez mandaba en la redacción, pero era él quien controlaba la editora. El núcleo de Unidad Editorial eran Salas –concentrando en su persona los cargos de Presidente, Director y Consejero Delegado– y con él Gregorio Peña Barona, como su segundo a bordo. En aquel momento el profesor universistario Fernández Galiano ni tan siquiera estaba por ahí, se subiría al barco un año después fichado por Salas cambiando el mundo de la banca, por el mundo de los medios.

ALFONSO DE SALAS, FUNDADOR DE EL MUNDO Y EL ECONOMISTA

«HACE DEJACIÓN DE FUNCIONES»

De Salas rara vez saca su pluma a pasear pero cuando lo hace la utiliza con la frialdad de un Winchester. Y dispara a matar. Su ataque al «presidente ejecutivo con todos los poderes» de Unidad Editorial destroza el aura de excelente gestor que acompañaba en los círculos de negocios a Fernández Galiano, quien hace unos años fue tentado por la cúpula de Vocento.

«Hace dejación de sus funciones. Los accionistas del Grupo RCS MediaGroup tampoco reaccionan. Asisten impávidos a la pérdida de valor de sus inversiones en España, perdiendo todo lo que ganaron cuando Unedisa operaba sola y lo que invirtieron en la millonaria compra de Recoletos»

«LIMPIEZA ÉTNICA»

Recuerda que cuando Antonio Fernández-Galiano fue nombrado, primero, director general ejecutivo y luego consejero delegado de UNEDISA, «heredó uno de los mejores equipos de gestión de la prensa española. Eran seis directores generales de las diferentes áreas de la empresa, con una amplia experiencia profesional adquirida en UNEDISA y con un promedio de edad que no superaba los 33 años».

En poco tiempo cesó o forzó la salida de cinco de ellos. El orden de salida fue: Federico Álvarez, director Financiero Corporativo; Pedro Alonso, director general de la empresa de Logística y Distribución; José Manuel Díez Quintanilla, director general de Revistas y Ediciones Regionales; Jaime Gutiérrez-Colomer, director general del Área Audiovisual; y, finalmente, Luis Enríquez, director general de El Mundo y Área Corporativa, actual consejero delegado de Vocento. De esta limpieza étnica solo se salvó uno, Alejandro de Vicente, director general comercial del grupo.

De Salas también le culpa del proceso de fusión con el Grupo Recoletos, cuya compra había recomendado a sus accionistas italianos, y que a la postre se convirtió en uno de las adquisiciones y fusiones más erróneas habidas en el sector en las dos últimas décadas, a la luz de los resultados.

Recoletos fue comprado por Unidad Editorial por 1.100 millones en el año 2007 y hoy su valor en los libros de la propia UNEDISA, después de los sucesivos deterioros de activos contabilizados, no supera el 30 por ciento del precio pagado, y su valor de mercado tiende a cero.

De Salas, miembro fundador de la primera UNEDISA, recuerda que «si el director de una publicación o, un jefe de sección, por ejemplo, quería hablar con cualquiera de los seis directores generales, o incluso con el presidente, no tenía más que descolgar el teléfono. Ahora tenía que pasar por el filtro de los cinco niveles de dirección».

Este mal es además, consustancial al estilo de mando al ralentí ejercido por Fernández-Galiano.

Desde la fusión hasta ahora, Unidad Editorial ha ido dando bandazos, sin un norte y sin afrontar nunca a tiempo las dificultades de la prolongada crisis económica, y los cambios que exige el nuevo modelo de la prensa escrita.

FRACASO DE VEO TV

Las incursiones de Unedisa en el negocio audiovisual fueron también un sonado fracaso. Salas le refresca la memoria a Galiano diciendo que VEO TV no hizo honor a su nombre y muy poca gente fue seducida por su modelo televisivo. «No ganó dinero nunca y tuvo que ser abruptamente cerrada, como suele hacer Fernández Galiano cuando después de mucho tiempo de inacción, los sufridos accionistas italianos le fuerzan a ello».

El mayor éxito de Fernández-Galiano, conseguido por sus excelentes dotes de relaciones públicas en el sector audiovisual fue, sin duda, ostentar la presidencia de UTECA (Unión de Televisiones Comerciales Asociadas), sin que UNEDISA tuviera ningún canal en explotación. El segundo éxito fue conseguir del Gobierno que les permitieran alquilar a terceros los canales cuyas concesiones habían graciosamente obtenido, bordeando con ello la ley, y negando la igualdad de oportunidades de la que deben gozar todas aquellas empresas que sí deseen explotar por sí mismas una televisión.

Unidad Editorial está inmersa en un nuevo proceso de ajuste de plantilla y reducción de salarios sin que Fernández-Galiano haya sido capaz de presentar un plan de viabilidad de la empresa con un calendario y unos objetivos claros. La inseguridad se ha adueñado de toda la empresa, lo que puede ser mortal para la gestión e incluso para los contenidos y la línea editorial. La inseguridad sobre lo que les depara el futuro afecta a la moral de las redacciones, incluso de sus directores. Alguna deriva, llamemos sensacionalista, de El Mundo creo que viene motivada por la falta de tranquilidad psíquica que propicia la falta de norte empresarial.

ANTONIO FERNÁNDEZ-GALIANO Y PEDROJOTA RAMÍREZ

LA AGÓNICA SITUACIÓN DE EXPANSIÓN

De Salas aprovecha para la situación crítica del diario Expansión, «nuestro estimado competidor en España», que «prácticamente ha tirado la toalla» para destacar lo bien que le va a su periódico elEconomista, «con más de seis millones de lectores en Internet, casi triplica a sus 2,4 millones de lectores».

En beneficio de explotación la situación es la contraria. Expansión tuvo en 2012 una pérdida de explotación, incluidos gastos financieros, de 3,5 millones contra 1,4 millones de elEconomista.

Hoy Unidad Editorial sigue adelante gracias a sus profesionales, especialmente el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, que intenta compensar los errores de gestión de Fernández-Galiano en la medida de sus posibilidades, como la reciente repetición del «referéndum» para la aprobación del acuerdo de julio con el Comité de Empresa, o la plataforma Orbyt, que está muy bien concebida y mal ejecutada, y con la cual el director intenta, consiguiéndolo en parte, compensar la caída de la difusión.

Es también fundamental el papel del director general Comercial, Alejandro de Vicente, hoy vicepresidente de UNEDISA. Su conocimiento del mercado y su agilidad en la toma de decisiones ha impedido una caída todavía mayor de la cifra de negocios.

CESAR A FERNÁNDEZ-GALIANO

Contemplando este desastre anunciado, ¿qué pueden hacer los accionistas minoritarios ante la inacción incomprensible de RCS, accionista mayoritario con el 99 por ciento del capital? De Salas les aconseja «pedir en la próxima junta general el relevo del presidente, pero no para favorecer a los accionistas minoritarios pues las sucesivas y millonarias ampliaciones de capital necesarias para cubrir las pérdidas nos han diluido a cantidades ínfimas. Si no, realmente, para intentar que la empresa no acabe en el desguace o en el cierre total».

AJUSTANDO CUENTAS CON EL PASADO

En 1992 Salas y Peña Barona consiguieron el acuerdo más importante para permitir la supervivencia de El Mundo: el pacto con RCS Mediagroup que incluía una cláusula de blindaje tanto de Ramírez como de Salas hasta 2005. Mil agitaciones internas, entrada y salida de socios como Banesto o Recoletos-Telefónica no alteraron lo más mínimo aquel blindaje que permitió a Ramírez ser uno de los directores de periódico con más poder en su medio de Madrid.

En ese tiempo Unidad Editorial iba creando sucursales (Productora El Mundo-TV, Editora La Esfera de los Libros), a la vez que varios co-fundadores del medios iban abandonando el barco discretamente (Juan González, Balbino Fraga… etc.)

El acuerdo que blindaba tanto a Salas como a Ramírez caducaba em 2004, y llegado ese momento, mientras que Ramírez parecía capaz de ‘renovar’ la confianza dada en él, Alfonso de Salas se econtraba en una situación de debilidad. El primer cambio que se apreció es que su persona dejó de concentrar todos los cargos editoriales que tenía: en enero de 2004 el italiano Girogio Valerio asumió el cargo de Consejero Delegado y Antonio Fernández Galiano el de Director, asumiendo ambos las responsabilidades ejecutivas. En la práctica, la presidencia de Unidad Editorial que ocupaba Salas se había convertido en un cargo honorífico. La presidencia-florero.

Aquella situación no duraría mucho para Salas que, junto a su amigo Peña ya había decidido sacar un nuevo periódico tanto si le apoyaba RCS como si no. En septiembre de 2005 Salas dejó oficialmente la presidencia de Unidad Editoral tras 16 años. Le reemplazó Jorge de Esteban para el rótulo de ‘presidente’, pero quien de verdad asumía el control de Unidad Editorial era el profesor Fernández Galiano que asumía en diciembre el cargo de Consejero Delegado.

La presidencia floredo sería ejercida primero por de Esteban y luego por Carmen Iglesias y, para que no quedara duda alguna de que era un cargo florero, se le puso el letrero de ‘presidencia no ejecutiva’. Esta situacuón se mantuvo hasta diciembre de 2011 cuando RCS decidió que se oficializara lo que ya era un hecho y nombraron al profesor Galiano ‘presidente’ y este sí, ‘presidente ejecutivo’. Galiano, oficialmente, ya tenía todo el control de Unidad Editorial.

Con la diferencia que mientras que Salas era visto como ‘el jefe editorial de El Mundo’ al mismo nivel que Pedro J. (no en balde Salas es el único que ha tenido el rótulo de ‘presidente de El Mundo’), mientras que a Galiano siempre se le ha visto en una escala inferior que Ramírez, visto como el gran jefazo.

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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