OPINIÓN / Afilando columnas

El Periódico de Catalunya no comparte la indignación con el ‘Nen de la xancleta’: «con su exabrupto, Fernàndez atrajo los focos hacia la figura de Rato»

Sostres: "Fernández, con su pasado batasuno y su horizonte de aberración antisistema, no es nadie para llamar gángster a Rodrigo Rato"

El Periódico de Catalunya no comparte la indignación con el 'Nen de la xancleta': "con su exabrupto, Fernàndez atrajo los focos hacia la figura de Rato"
David Fernàndez y Nikita Kruschev. PD

En unos tiempos en los que a muchos les gusta recurrir a la memoria histórica, sorprende que ningún articulista de los periódicos impresos recuerde lo que ocurrió en la Asamblea General de Naciones Unidas el 12 de octubre de 1960. Aquel fue el día en el que el soviético Nikita Kruschov blandió su zapato en el estrado de los oradores. 43 años después, un heredero de su ideología totalitaria ha imitado en versión mucho más cutre ese mismo gesto en el Parlamento catalán. El diputado autonómico de la CUP David Fernàndez alzó su indignada chancleta contra un Rodrigo Rato al que llegó a lanzar mensajes que podrían ser entendidos como una amenaza velada. El ‘Nen de la xancleta’ es por derecho propio uno de los principales protagonistas de los espacios de opinión de la prensa de papel de Madrid y Barcelona el 13 de noviembre de 2013. Y sólo en uno de ellos encuentra algo de comprensión.

Pero arranquemos con otro tema. Por segundo día consecutivo un presidente autonómico del PP escribe un artículo en El País sobre financiación autonómica. Pero si a Monago le dieron un espacio destacado para su ‘ladrillo’, lo de Alberto Fabra es bastante más modesto. Al jefe del Ejecutivo valenciano le han dado un discretísimo faldón en una página izquierda, la 12, de tal modo que es fácil que el lector pase sin percatarse de su presencia. Un modelo nuevo para las personas, se llama el texto en cuestión, y tampoco pasará a los anales de la literatura política universal. Como siempre, advertimos a los lectores que si quieren perder su tiempo con un escrito como este, que lo haga bajo su responsabilidad.

El artículo más interesante del diario de PRISA lo firma en esta ocasión David Trueba, nuestro crítico televisivo favorito que escribe sobre casi cualquier tema menos televisión. En esta ocasión el objeto de su columna es el PSOE y titula Sin espinas. Se muestra fan del apparátchik que creyó que siendo secretario general se convertiría en un líder socialista:

Rubalcaba fue el peor cartel posible para las pasadas elecciones, pero ha sido el mejor aglutinador del partido. El mandato ajustado que le concedieron en primarias los militantes fue un ruego para proteger la marca de la batalla mediocre de los egos y la incoherencia del discurso nacional. A Rubalcaba le ha tocado la ingrata tarea de coser un partido desde el ERE andaluz al derecho a decidir del PSC y que se le notaran lo menos posible los parches.

Concluye:

Los socialistas harían bien en prestar atención al cambio de clima político. El desenfreno global de las Bolsas ha provocado un incierto mandato de los fondos especulativos, donde empresas sin personal, que evaden impuestos, dictan las reformas a Gobiernos zombis. A España la están comprando, a cachos y a tocateja, las remesas lujuriosas de dinero negro y dictaduras forradas. No hay país sino mercadillo, con una población vejada a la que los grandes empresarios le gritan que la crisis ha terminado y el dinero llega a chorros. A la rosa que pintan los socialistas le faltan las espinas para defender la casa.

Cuando este afilador de columnas lee cosas como este último párrafo, le resulta difícil saber si lo ha escrito un socialista de izquierdas o un ultra de derechas. Aunque no utilice ese término, es puro nacionalismo económico.

No vamos a reseñarlo, pero este humilde lector de columnas quiere destacar un tercer artículo, muy largo, publicado por El País. Se titula Convivencia por presos y lo firma el que fuera comisionado del lehendakari para la Convivencia en el Gobierno vasco de Patxi López, Jesús Loza Aguirre. Básicamente lo que propone es sacar de la cárcel a etarras, y facilitar la vuelta de los que están huidos, a cambio de que acepten convivir con el resto de personas. Pero queremos destacar ciertos detalles. En ningún momento se habla de ETA como grupo terrorista, y este término tampoco se aplica a sus miembros. No aparecen palabras como ‘terrorismo’, ‘asesinos’, ‘asesinatos’ ni se citan a las víctimas. En una única ocasión se habla, y casi como de pasada, de vuelta a «la actividad terrorista». Lamentable.

Y puestos a hablar de ETA, nada mejor que ver la viñeta que nos ofrece el gran Borja Montoro en La Razón. Un paseante rodeado de basura reflexiona:

Los sindicatos llenan de basura las calles de Madrid…
…los tribunales, las del País Vasco.

También en el periódico de la ‘disciPPlina’, Alfonso Ussía firma Amable fauna. Es el primero de los artículos dedicados al ‘Nen de la xancleta’ que vamos a repasar.

Grosería, e inaceptable, la de un parlamentario estalinista a Rodrigo Rato en su comparecencia en el Parlamento catalán. Sus palabras no merecen comentario alguno por su procacidad y bajeza. Pero sí su aspecto. El aspecto de los humanos no es consecuencia de la genética en su totalidad. Tiene bastante que ver, pero no es la única responsable. Este parlamentario que sólo sabe insultar tiene perfil de pecari, pero no es su culpa. Lo malo es que desprende hedor incluso a través del papel impreso. Y su chancla en la mano derecha pide una inmediata visita a la ducha. Poco respeto le tienen estos «berias» a su condición de parlamentarios.

Añade:

Con la chancla en la mano, el homínido le preguntó a Rato: -¿ Tiene usted miedo?-; y Rató no anduvo rápido en la respuesta. Tendría que heberle respondido. -A usted no, al olor de su chancleta, sí-.

Concluye:

La culpa es de la presidenta de ese Parlamento autonómico. Ante la visión del chico, se le llama al despacho y muy amablemente se le advierte que así no se va al Parlamento. Lo que tampoco hizo Zapatero con la visita familiar a los Obama. Pero el insulto zafio, grosero, amenazante, también se puede evitar si quien preside retira la palabra al jabalí de turno. En fin, para qué perder el tiempo.

Pasamos a ABC, donde Ignacio Camacho titula Antisistemas en el sistema:

Entre los grandes logros del pensamiento hegemónico de la izquierda está el de haber despenalizado políticamente su propia radicalidad.

Añade:

La cultura moderada de la Transición logró un cierto arrinconamiento social de los extremismos favorecido por el éxito del centro de Suárez y de la socialdemocracia felipista, pero el reciente revisionismo crítico de la etapa constitucional, el desgaste de los partidos convencionales y el malestar ciudadano ante la crisis han resucitado ciertos ajados discursos revolucionarios. En los movimientos post-15M, en la periferia del PSOE y en las redes digitales se ha instalado un crecido radicalismo antisistema que inflama la atmósfera social con un lenguaje sobreexaltado.

Continúa:

Agitadores con acta de diputado convocan al asalto del poder en la calle, lanzan turbulentas soflamas de insurrección y amparan a cuanta plataforma social acude a la sede de la soberanía para cuestionar su legitimidad democrática.

Concluye hablando sobre lo ocurrido en el Parlamento catalán:

El linchamiento de Rodrigo Rato en el Parlamento catalán fue una demostración rutilante de esa crecida a la que da alas el sorprendente encogimiento de los partidos constitucionalistas. Los tipos que insultaban al voluntario compareciente, uno de ellos blandiendo una chancla y una inquietante mirada de odio, exhibían la autoritaria seguridad de los fanáticos, esa intransigente arrogancia moral que proporciona el fundamentalismo más sectario. Nadie les salió al paso, nadie contestó siquiera a su escalofriante matonismo dialéctico. No eran revoltosos callejeros sino señorías susceptibles de formar alianzas de gobierno. Y produce un cierto escalofrío pensar que tal vez pronto los veamos -en el Norte algunos ya lo están- instalados en los poderes territoriales. O más allá si los socialistas prosiguen el juego de aprendices de brujo que han iniciado.

El único artículo complaciente con el aspirante a Kruschov con barretina y butifarra aparece en el auto proclamado ‘diario de la Catalunya real’. El director de El Periódico, Enric Hernàndez, publica La sandalia del orador:

Más allá de la diatriba contra la banca y de las invectivas contra el expresidente de Bankia, fue el gesto de blandir una chancla lo que hizo que las imágenes se propagaran como un virus a través de las redes sociales y los medios audiovisuales. No importaba tanto la oratoria como la sandalia del orador.

Aunque parece que amaga con una crítica, al final nos encontramos con un elogio:

Por nobles que sean los fines que pueda perseguir, la política-espectáculo tiene más de espectáculo que de política. Y los linchamientos públicos, más de ajusticiamiento que de justicia. Pero lo cierto es que, con su exabrupto, Fernàndez atrajo los focos hacia la figura de Rato, quien, al igual que el resto de exbanqueros que vienen desfilando por el Parlament, pretendía convencernos de que el sistema de cajas implosionó por causas ajenas a sus gestores.

Concluye comparando al partido ultraizquierdista del ‘Nen de la xancleta’ con los de Albert Rivera y Rosa Díez:

Tanto la CUP como Ciutadans o UPD, cada uno con su estilo, han captado que su nicho electoral son los ciudadanos asqueados de la política y del sistema en general. Aprovechan las viejas instituciones para desarticular la vieja política, ofreciéndose como dinamiteros o regeneradores de un entramado corrupto y caduco. Con una ventaja: como la política rompió todas sus promesas, a los líderes de la antipolítica tampoco se les exigen mayores concreciones. Tarde o temprano habrá que hacerlo.


Pilar Rahola.

En el diario del conde de Godó y Grande de España metido a independentista catalán, es Pilar Rahola la que muestra su indignación con todo este asunto. Titula en La Vanguardia Matonismo:

David Fernàndez, tenaz experto en el arte del impacto, se ha especializado en insultar a todo quisque que pasee por su comisión parlamentaria. Después de pedir en tono inquisidor a los pérfidos banqueros que le miren a la cara, o se miren al espejo, y blandiendo zapatos de eco iraquí, asegura que los encontrará en el infierno, es evidente que es el rey del mambo. Y, entre lo simpático y lo guay revolucionario, ¿quién se atreve a soplarle?

Añade:

Puede que el señor Rato nos caiga fatal, y que Serra y Todó tengan mucho que explicar, pero ¿quién es este diputado para convertirse en juez, condenarlos al fuego eterno y, por el camino, insultarlos soezmente? ¿Sabe que algunos de sus ataques pueden ser calumnias, Código Penal en mano? Y lo digo coincidiendo con parte de sus críticas y desde una absoluta lejanía por los personajes, pero no es de recibo que el Parlament se convierta en una especie de inquisición donde el primero que quiera notoriedad pública le tire martillazos al hereje.

Concluye:

Incluso los malos tienen derecho a que los juzguen con las leyes, y no aprovechando la locuacidad estratégica de un acta de diputado. Porque además de mala educación, descortesía y matonismo, este espectáculo es un puro juicio paralelo, donde el señor Fernàndez se convierte en juez de todos. ¿A quién más insultará en sede parlamentaria? Y, lo que es más importante, ¿hasta cuándo el Parlament le reirá las gracias y no le pedirá mesura? Porque, perdonen, pero parece que le tengan miedo.

Un artículo impecable. Lástima que no escribiera algo parecido cuando otros diputados nacionalistas, de diferentes partidos, insultaban a los representantes de PP y Ciudadanos o incluso exigían que se fueran de la cámara.

Curiosamente, por una vez Salvador Sostres, en El Mundo, coincide en el objeto de su crítica con Pilar Rahola. El columnista del diario de Unidad Editorial dedica a Fernàndez el titulo más duro de los utilizados en los artículos referidos a él: El chófer de ETA.


Salvador Sostres.

Al hoy diputado de la CUP David Fernández se le conoce en Barcelona como el «chófer de ETA» porque durante muchos años fue enlace de Herri Batasuna en Cataluña y cuando venían Otegi y sus compinches era él quien les llevaba arriba y abajo y con él tenías que hablar si querías entrevistarles.

Ayer este hombre, que proviene del comunismo y del tenebroso entramado batasuno, llamó gánster a Rodrigo Rato, del que tengo la peor opinión. Él y Narcís Serra han causado los dos peores agujeros financieros de España: Bankia y Catalunya Caixa. Pero que un macarra con aires de matón se atreva a dar lecciones de dignidad es intolerable.

Sostiene:

De las pocas personas en el mundo que no son nadie para llamar gánster a Rato, una de ellas es Fernández, con su pasado batasuno y su horizonte de aberración antisistema.

El Parlamento de Cataluña no es gran cosa ni su poder sirve para demasiado, pero si renuncia a la poca dignidad que tiene permitiendo los espectáculos de tan nefastos energúmenos, entonces su existencia dejará de tener cualquier tipo de sentido. Aunque sólo sea por lo hortera y desagradable que fue la zapatilla que le mostró a Rato -where have you gone, Mr. John Lobb, a nation turns it’s lonely eyes to you-, es evidente que está falto de cualquier tipo de razón.

Concluye:

Tuvo la bajeza de preguntar a Rato si «tenía miedo».

– «¿De usted?», le respondió Rato.

– «No, de la gente», aclaró.

Si a alguien tiene que tener miedo el pueblo de Cataluña, y cualquier otro pueblo, es a macarras que se hacen nuestros salvadores y a los apologetas de las ideologías que más devastación moral, ruina económica y muertos han causado. Miedo no, pánico.

Cerramos cambiando de tema, pero sin salir del diario de Unidad Editorial. Federico Jiménez Losantos publica El banco ERE:

Es posible que Susana Díaz acabe mandando en el PSOE cuando a Rubalcaba, símil-piel o equipellejo, lo estrellen de nuevo en las elecciones generales, pero, mientras tanto, el que manda en Andalucía es Diego Valderas, jefe de Izquierda Unida.

Añade:

Sánchez Gordillo juró que no apoyaría la corrupción del PSOE, pero a la hora de votar se ausentó de la sala y aseguró la reelección de Griñán. Y Cayo Lara, perito en Lourdes, encomienda la salvación del susanato al cuidado de Nuestra Señora de Valderas, que perdona el pecado de corrupción con sólo un pellizquito de penitencia. El último, la creación de un banco público andaluz.

Valderas, el mortal, siempre ha querido un banco. Los enemigos del capitalismo tienen ese vicio: hacerse banqueros. No le basta a la izquierda andaluza, como recuerda Pedro de Tena, haberse cargado cajas de ahorros tan populares como la de Córdoba, regalada a un grupo vasco, o las de El Monte y San Fernando, fusionadas a porrazos y entregadas a La Caixa.

Concluye:

El susanato recomprará la ficha del Banco Europeo de Finanzas (chiringuito de Unicaja) para crear ese banco público andaluz con dinero de todos los españoles: del FROB y del ICO. «Es de justicia», dicen. Sólo les falta el nombre y yo les sugiero Banco ERE. Que todos sepan a qué atenerse.

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Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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