OPINIÓN / Afilando columnas

Ely del Valle, sobre las corruptelas de UGT: «El futuro de los sindicatos se vislumbra más negro que el guardarropa de Raphael»

Juan Carlos Girauta: "Es asombroso, y es tristísimo, que hoy el PP tema concentrarse en público junto a las víctimas de ETA"

Mientras, a pesar de los pesares, hay quien sigue empeñado en cargar contra una presentadora de televisión por invitar a su plató a un criminal al que ha dejado claro que no ha invitado, en los espacios de opinión de la prensa de papel hay lugar para otras cuestiones el 3 de diciembre de 2013. Encontramos referencias a la enésima reforma educativa desde la muerte de Franco, las corruptelas de los amigos de ‘A las mariscadas’, las multas que el ministro Fernández quiere imponer a quien ofenda a España y algún asunto más. Y, tras hacer sonar una vez más nuestra armónica de afilador, nos ponemos manos a la obra de contar todo esto.

Arrancamos en esta ocasión en la contraportada de El País. Rosa Montero, una de las mejores columnistas de dicho diario, titula La séptima:

Se mire como se mire, creo que haber tenido siete leyes para la enseñanza en 35 años es un disparate que raya con el suicidio educativo. Supongo que no hay españoles menores de 40 años que hayan podido cursar todos sus estudios dentro de un solo plan, una situación delirante que debe de influir en el bochornoso nivel de educación de nuestro país.

No me diga usted, estimado lector, que razón no le falta en esto.

Me temo que la responsabilidad es colectiva, porque en ese diluvio de leyes para la enseñanza veo un ejemplo del sectarismo, de la incapacidad de nuestros políticos para trascender sus míseras batallas de poder y llegar a acuerdos nacionales en pro del bien común.

Total, que aquí tenemos la LOMCE de Wert, la séptima ley de la democracia, a la que la oposición ha prometido derogar en cuanto pueda (¡a por la octava!) y que no pinta nada bien: parece reforzar los centros concertados y debilitar a los públicos, además de dificultar que padres y profesores elijan a los directores.

Concluye:

En suma: profesores, padres y alumnos debilitados, directores politizados que hacen y deshacen al servicio de su partido. No parece un buen plan para desasnarnos.

Este humilde lector de columnas no tiene claro que sea una buena idea que los alumnos tengan voz a la hora de elegir a un director de centro o establecer el temario de una asignatura, pero sí es lamentable la exigencia de directores politizados, en un sentido o en otro.

Pasamos ahora a La Razón, donde nos encontramos con un par de buenos artículos sobre las corruptelas ‘made in Unión General de Trabajadores’. Ely del Valle titula De UGT a ‘úntame’. Dice de UGT:

Ellos, que tanto han criticado las subvenciones a la Iglesia o a las víctimas del terrorismo, agonizan tras haber sido pillados por el carrito del «helao» de las evidencias que les ha dejado con el culo y las facturas al aire. Tras los últimos escándalos conocidos, el futuro de los sindicatos se vislumbra más negro que el guardarropa de Raphael y pasa, indefectiblemente por subsistir sólo a base de la cuota de sus afiliados si es que después de esto les queda alguno con ganas de apostar a un caballo que, a medida que ha ido perdiendo sus dientes, se los ha repuesto de oro macizo.

Concluye:

El Estado no puede seguir soltando el dinero de todos a quienes han demostrado que son incapaces de gestionarlo más allá de su propio beneficio, como tampoco puede seguir delegando esa responsabilidad en gobiernos que, en el mejor de los casos, han pasado olímpicamente de investigar y confirmar si realmente ese dinero iba a parar a donde correspondía.

Por su parte, Alfonso Ussía publica en la contraportada del diario dirigido por Paco Marhuenda Agua y migraciones.

El caso es que, una vez más, el sindicato de clase UGT de Andalucía ha estafado a la Junta de aquella autonomía más de ochenta mil euros. Agendas de lujo, de piel de Ubrique, ilusionante obsequio navideño. Las agendas en sí, no son el fundamental problema. Una lujosa agenda de piel de Ubrique no tiene motivos para avergonzarse. El problema está en las facturas que los golfos endosaron a la Junta de Andalucía, con o sin conocimiento de ésta.

Añade:

Me lo explicó Antonio Burgos. «Si das una conferencia y te hacen un regalo, pero nada más, y hay un vino con jamoncito del bueno y gambas cocidas, protagonizas un «mangui». Si hay sobre con dinero o un talón en su interior, es un «trinqui»». En este caso, el «trinqui» y el «mangui» se entrecruzan montando un descomunal lío. Las agendas son un «mangui», pero si las paga otro, es decir, la Junta de Andalucía, es un «trinqui» mondo y lirondo, un «trinqui» descomunal, que se hace más «trinqui» todavía cuando el tonto del paganini acepta pagar al granuja de la factura, una comisión por lo que ya ha pagado. Y el granuja se queda con las agendas que le han salido de gorra y la comisión. Y otros ochenta mil euros tirados al río, que es el Guadalquivir, el que detenía el curso de sus aguas cuando don Francisco, Curro Romero -felicidades, maestro-, cumplía con el paseíllo en la Plaza de Sevilla. Y eso sí es una sensibilidad en materia de aguas, todo un río detenido por el arte en movimiento, y no una agenda.

Concluye con una nota de humor:

A la espera de una nueva golfería de la UGT, quedo de ustedes a plena disposición y muy afectuosamente les saludo.

Pasamos ahora a ABC, donde Juan Carlos Girauta escribe sobre Abascal y el PP.


Juan Carlos Girauta.

Cuando Santiago Abascal y su partido de tantos años se vuelven incompatibles, el problema lo tiene el partido, no él. Todos sabemos que es así. Como sabemos que el presidente de la Fundación DENAES no se arredra. Si no lo ha hecho ante los terroristas que le quemaron los negocios familiares, mucho menos iba a hacerlo ante las evidencias de que la formación a la que ha consagrado su vida adulta lo consideraba incómodo, ante ese típico mensaje sectario de los partidos políticos que consiste en ir sacándote de la pista.

Añade:

Porque sigue donde estaba, ahora llama como presidente de DENAES a un acto masivo en la plaza de la República Dominicana de Madrid. Y para que puedan caber todos los que están con las víctimas, renuncia a los lemas y a los partidos convocantes. La asistencia a la concentración, que coincidirá con el día de la Constitución, no presupone pues más que lo dicho, y no exige compartir matices sobre el resto de asuntos relacionados con la situación española posterior a la sentencia del TEDH ni implica una posición más o menos contraria al gobierno de la nación.

Añade:

Siendo presidente del Gobierno, el fundador del PP colocó a las víctimas en el lugar de reconocimiento que merecían y que se les había negado, mientras luchaba con éxito contra el terrorismo etarra sin salirse de los límites de la ley por exceso o por defecto, una excepción en la historia del contraterrorismo español contemporáneo. Por todas estas razones, el PP estaba cargado de legitimidad para salir a la calle con las víctimas, cosa que hizo hasta siete veces bajo los mandatos de Zapatero, llegando a formar la manifestación más nutrida que se recuerda en España, y permitiendo a Rajoy pronunciar las más terribles palabras acusatorias contra el presidente socialista. Es asombroso, y es tristísimo, que hoy el PP tema concentrarse en público junto a las víctimas de ETA.

Concluye:

Solo existe una forma de sortear ese triste destino que sitúa a Rajoy en la historia como un continuador de Zapatero y no de Aznar: que el PP recuerde quién es y reafirme sus principios definitorios. También: que se arme de valor y ocupe el lugar que le corresponde a un partido con su hoja de servicios.

También en el diario madrileño de Vocento, la mujer que mantuvo la calma mientras un guapo camarero le manchaba con vino blanco su bolso Gucci nuevo perpetra un extraño artículo. El texto de Edurne Uriarte se titula Y el asesino a la televisión:

Por el derecho a la información, por el interés informativo, dicen sobre la posible entrevista televisiva al asesino Miguel Ricart algunos de los mismos que acusan a Rajoy poco menos que de negociar con ETA por cumplir una sentencia de Estrasburgo.

A este humilde lector de columnas no deja de sorprenderle las relaciones que establece Uriarte con tal de defender al registrador de la propiedad que creíamos metido a gobernante. Ahora resulta que quienes critican a Rajoy por ‘aplicar el fallo del THDE’ son los mismos que defienden una entrevista al repugnante asesino de las niñas de Alcàsser. Una entrevista que, por cierto, no ha tenido lugar y, más allá de rumores, no sabemos que se vaya a producir.

Porque hay que integrar a los delincuentes, argüían también los que se oponían al endurecimiento del Código Penal, los que defendieron durante muchos años esas breves condenas, esos beneficios penitenciarios otorgados alegremente, que ahora les escandalizan.

Ahora resulta que a quienes nos escandaliza que los terroristas, asesinos de menores y violadores múltiples estamos todos entre quienes defendía los beneficios penitenciarios. Pues este afilador de columnas nunca se contó entre estos, siempre defendió que esa calaña cumpliera las condenas íntegras. Sería de agradecer que no mezcle la señora Uriarte churras con merinas.

Por la paz, decían los ciudadanos que apoyaban mayoritariamente la negociación de Zapatero en las encuestas. Sí, eran mayoría, aunque algunos lo olviden. También añadían que no querían ningún beneficio penitenciario para los etarras, en la habitual hipocresía de estos casos, negocie usted, pero que sea todo muy limpio y moral. Como la entrevista de Ricart en televisión. Haga usted una entrevista informativa, dele una tribuna para defenderse, pero no legitime al asesino, que eso es feo.

Insistimos. La catedrática y columnista no deja de denunciar una inexistente entrevista con tal de defender a Rajoy al mostrar una inconsistente mezcla entre quien supuestamente la va a hacer y quienes creemos que el Gobierno debería hacer más para evitar que los terroristas y otros delincuentes especialmente deleznables salgan a la calle. Y, si quiere, ahora la señora Uriarte puede dedicar a este humilde lector de columnas, como ya lo hizo en el pasado, un artículo de réplica en ABC. Y puede, si así lo desea, hacerlo evitando citar a Periodista Digital y a Antonio José Chinchetru (el afilador de columnas) y limitarse a nombra a «un indignado periodista» que «escribe un indignado artículo». Su anterior réplica fue así.

Víctor de la Serna.

Uriarte no es la única que escribe sobre la entrevista a Ricard que no ha exisitido. Víctor de la Serna se lanza en El Mundo con Entrevistar a delincuentes:

Tras abandonar el tren en Linares y subirse al coche de las que testigos presenciales dijeron ser productoras de televisión, el asesino de Alcàsser, Miguel Ricart, pernoctó -pese a ir casi sin dinero- en un hotel de cuatro estrellas en Madrid antes de pasar, según noticias publicadas ayer, a una pensión más modesta. ¿Será eso una señal de que la supuesta aparición retribuida de Ricart en un programa de televisión se cancelaba y ya no le pagaban el hotel? ¿Significaba la nota de Mediaset indicando que Ricart nunca aparecerá «en el plató» que, ante las protestas, se ha modificado tan sólo el formato de su comparecencia y ésta se hará a través de una entrevista grabada?

De la Serna se mantiene en sus trece. No hay prueba alguna de que Ricard fuera a aparecer en el plató de un espacio de Telecinco, y menos en el de la ‘reina de las mañanas’, por mucho que se empeñara El Mundo. No es la primera vez que el diario de El Mundo acusa sin fundamento de este tipo de prácticas al Programa de Ana Rosa, y ya en el pasado el propio Pedrojota Ramírez tuvo que reconocer que el trato dado a AR había sido injusto.

De la Serna se erige en portavoz de la verdad absoluta:

Mientras seguía la incertidumbre, se iba haciendo más patente que la rápida reacción de medios como EL MUNDO y el alud de protestas en las redes sociales habían hecho recapacitar a las cadenas privadas. Pero, no nos engañemos, no por un brusco acceso de vergüenza periodística, sino porque sigue presente el recuerdo del boicot de anunciantes a La Noria de Jordi González por entrevistar a la madre de un participante en un asesinato, que acabó en la cancelación de ese programa.

¿Qué fuentes tiene el columnista de El Mundo para hacer estas afirmaciones? Debería contarlo.

Es significativo que se refieran a lo que hacen Ana Rosa Quintana o el Gran Wyoming como «periodismo». ¡Y no lo es! ¡Es puro show business! Y cuanto más escandaloso -porque la plebe moderna que va al circo electrónico sigue exigiendo ver el degüelle del gladiador-, más rentable.

Antes de hacer una afirmación así, debería ver alguna vez los programas de los que habla. ¿Qué le dirá De la Serna a Eduardo Inda si se lo encuentra por los pasillos de Unidad Editorial o en algún otro lugar?. Inda, adjunto al director de El Mundo, es uno de los contertulios habituales de Ana Rosa Quintana. La director del programa que, según el columnistas, no es periodismo sino simple espectáculos escandaloso.

Cerramos con Antonio Lucas, también en el diarios e Unidad Editorial, y su Ofender a España:

Si digo en voz alta «España», así sin más, sólo quiero decir tres o cuatro paisajes, unas cuantas ciudades, siete u ocho poetas, un convoy de canciones, cierta luz de Levante, un puñado de amigos, varios seres que amo y algún viernes que sabe a ron disuelto en abrazos donde está La Cibeles. Apenas esto. «Mi país eres tú», aullaba Cernuda. No se puede ir más lejos. Menos para el Gobierno, que ha pegado una salva siniestra con la Ley de Seguridad Ciudadana y pretende hacer de España un arca sagrada que yo no entiendo. Dicen que ofender el palabro podrá ser multado con 30.000 euros. Una pancarta basta. Un grito quizá, aunque traiga razón pero venga a destiempo. ¿Qué coño es esto?

Dice:

Son los mismos que empiezan multando pancartas y terminan chapando periódicos. Hay portadas que pesan más que un grafiti de «puta España». Aquí hemos dado algunas, acreditadas, que han hecho flipar a lo lejos a la misma Mafia. ¿Eso no les ofende?

Concluye:

Lo próximo será que nos detengamos en casa, en familia, cuando alguno vea a otro en disposición de ofender a la patria, esa droga tan brusca. A este paso, también prohibirán la gripe y al primero que tosa le caerán dos hostias. Con su permiso y el de Jabois voy a delinquir suavecito: vaya mierda de país. Buenos días.

Como defensor a ultranza de la libertad de expresión, este humilde lector de columnas cree que esta última incluye la libertad de ofender al propio país (si es que eso es posible, no sabíamos que los sujetos colectivos tienen sentimientos) o a sus émbolos, sean estos los que sean. Lo que sí querríamos añadir es que la nueva censora y absurda norma también incluye las ofensas a las comunidades autónomas, herramienta fundamental para que los Mas y Junqueras de turno traten de acallar cualquier voz pública. La ofensa, amigos, también es una libertad que merece ser defendida.

 

 

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Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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