La relación entre el 'marianismo' y el director de 'El Mundo' no es mala sino pésiman

La Moncloa bendice una operación empresarial para cargarse a Pedrojota

En el ajo de estas maniobras están varias grandes compañías españolas con ganas de agradar al Gobierno Rajoy

La Moncloa bendice una operación empresarial para cargarse a Pedrojota
Pedrojota Ramírez. EM

La enganchada que Ignacio González y Pedrojota Ramírez protagonizaron este lunes, 13 de enero de 2014, en la antena de la COPE («Basura a la que usted nos tiene acostumbrados!») es sólo el último capítulo de los desencuentros entre el Partido Popular y el director de El Mundo, mal que les pese a los primeros el diario de centro derecha de mayor difusión.

La carroza que el periódico de Unidad Editorial brindó a Mariano Rajoy hace algo más de dos años para que llegara a La Moncloa, cuando en la campaña de las generales de 2011 pidió fervientemente el voto para él, es hoy una enorme calabaza.

Tan grande como las que el periodista da a diario al PP. Entre los furibundos ataques de su rotativo al presidente en particular y su Gobierno en general; la «alfombra roja» -o eso dicen en Génova 13- al reo Luis Bárcenas; las homilías dominicales de Ramírez; su enfrentamiento con María Dolores de Cospedal y sus constantes carantoñas a José María Aznar, a los populares les falta entonar aquello de vade retro cada vez que les nombran a Pedrojota.

Dice el refranero que quien juega con fuego corre el riesgo de quemarse. Y así, quemado, quieren ver los de Rajoy al director de El Mundo, empeñado en este comienzo de 2014 en desmontar el «triunfalismo» del que según él peca el Ejecutivo.

Conseguirlo no es fácil, pero por intentarlo que no quede. La cuestión es que en los círculos de poder se está rumiando una operación vista con buenos ojos por La Moncloa para apear a Ramírez de la Dirección de El Mundo, el periódico que dentro de unos meses cumplirá un cuarto de siglo. Y en todo este tiempo, con él al frente.

En el ajo están varias grandes empresas de la economía patria con ganas de agradar al Ejecutivo, alguna que otra representada al más alto nivel en el viaje del presidente a Washington.

En resumidas cuentas se trataría de que varias firmas españolas se unieran para comprar Unidad Editorial a los italianos de RCS MediaGroup -antes Rizzoli-.

Una vez hecho se pueden imaginar el siguiente paso: destituir a Pedrojota Ramírez, que no obstante se iría con una buena indemnización bajo el brazo. Entre el empresariado se habla de la friolera de 26 millones de euros.

Hablando en plata: ése es el precio que le han puesto a la cabeza del director de El Mundo.

¿Llegará esta maniobra a buen puerto, teniendo en cuenta que no es la primera vez que Ramírez se convierte en prófugo del establishment?

Difícil adivinarlo, aunque una cosa es cierta: Unidad Editorial, en números rojos, se ha convertido en un pozo sin fondo para RCS MediaGroup, al que no le cuadran las cuentas.

Hay un añadido. El pasado 18 de diciembre el Tribunal Supremo ordenó el cese de las emisiones de nueve canales de TDT, entre ellos dos de Veo TV –El Mundo-. Lluvia sobre el terreno embarrado de Unidad Editorial. He aquí una clave importante.

Y mientras la espada de Damocles enseña su acero al siempre polémico periodista, éste echa las muelas viendo cómo el Gobierno se deshace en atenciones hacia El País -Juan Luis Cebrián está que no se lo cree- y da constantes puntapiés a El Mundo.

Este mismo lunes el diario se quejaba amargamente en su web de que Presidencia lo había dejado fuera, con «explicaciones contradictorias», del grupo de 15 periodistas elegidos para cubrir la entrevista entre Rajoy y Barack Obama en el despacho oval de la Casa Blanca.

Como concluye Ana I. Martín en ‘El Semanal Digital’, cada uno, dicen por lo bajinis en La Moncloa, recoge lo que siembra.

 

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