OPINIÓN / Afilando columnas

Alfonso Ussía, en defensa de Ramírez y contra Cebrián: «Si Pedrojota hubiese presentado un resultado de cuentas como el actual de Prisa, estaría en la cárcel»

David Gistau: "Rajoy hace como Zapatero y manda callar como si los contrapesos del sistema, ya se trate de la oposición o del periodismo crítico, cometieran sabotaje"

El gran tema en los espacios de opinión del 3 de febrero de 2014 es, como era de suponer, la convención del PP que ha tenido lugar los días previos en tierras pucelanas. Y lo cierto es que el registrador de la propiedad que creíamos metido a gobernante y sus groupies con cargo no quedan en líneas generales demasiado bien parados. Sin embargo, hay otro protagonista más: Pedrojota Ramírez. En su primer día como ex director de El Mundo, siguen apareciendo columnas dedicadas al periodista riojano, en tono de elogio. Alguna se publica en el diario de Unidad Editorial, pero la más llamativa es la que ocupa toda la contraportada del periódico de la ‘disciPPlina’. Claro que quien la firma es posiblemente uno de los pocos autores de ese rotativo que seguramente pueda llevar la contraria a la línea marcada por Marhuenda sin sufrir ninguna consecuencia. Hacemos sonar, una vez más y a la espera de que caiga algún copo de nieve en las cercanías de la madrileña Plaza de Castilla, nuestra armónica de afilador y nos ponemos manos a la obra.

Antes de entrar en las cuestiones ya señaladas, nos asomamos a la contraportada de El País, donde Almudena Grandes escribe sobre ETA, sus víctimas y el Gobierno bajo el título de Comprensión:

Un nuevo partido, Vox, nace para reprocharle al Gobierno que haya cumplido una sentencia cuya aplicación no dependía de su voluntad. La derogación de la doctrina Parot deja de ser una cuestión técnica sobre los límites de la retroactividad de una ley, para convertirse en una ofensa intolerable y una señal inequívoca de complicidad con los asesinos. Hasta ahí, el PP se lo tiene muy bien empleado. Quien siembra vientos, recoge tempestades, y este tempestuoso fruto es la cosecha del semillero de votos de ultraderecha que los populares han abonado y cultivado con tanto celo, durante tantos años.


Almudena Grandes.

Aunque incluya alguna crítica al PP, Grandes reproduce los argumentos que ofrece el partido de Rajoy tanto sobre Vox como sobre quienes criticaron o se manifestaron (nos manifestamos) contra la liberación en masa de terroristas tras una sentencia contra la doctrina Parot que se refería tan sólo a una terrorista en concreto. Para la columnista de El País, y para muchos líderes peperos, unos y otros son (somos) la extrema derecha. Más de uno en la Calle Génova y en La Moncloa estará contento, una ‘dura’ de PRISA repite casi al pie de la letra el argumentario del marianismo en asuntos referidos a ETA y las víctimas.

Saltamos a La Razón, donde topamos con la columna elogiosa con Pedrojota a la que nos referíamos más arriba. Su autor no es otro que Alfonso Ussía, que titula A Pedro J. Ramírez. Recuerda que fue columnista en Diario 16 bajo su dirección y que le ofreció también publicar en El Mundo, pero que optó por seguir en una La Razón que le había acogido tras salir de ABC. Luego comenta la destitución del riojano por «decisiones empresariales»:

Me he preguntado estos días por las decisiones empresariales. Es cierto que «El Mundo», periódico muy caro de hacer -el periodismo de investigación es el más costoso-, no había presentado un glorioso balance económico. Lo que me he preguntado es por qué los movimientos empresariales siempre afectan a Pedro Jota y no a quien ha llevado a la quiebra total a una empresa potentísima, la editora de «El País», después de recibirla en el más alto lugar del negocio. Porque «El País» ha sido ante todo, el gran negocio de un inteligentísimo empresario perteneciente a la derecha más capitalista orientado a hacerse millonario con la izquierda VIP. Todos, gobiernos, oposición, partidos políticos, bancos y grandes empresas sostienen una quiebra mientras dejan caer a un entusiasta de la libertad. Si Pedro Jota hubiese presentado un resultado de cuentas como el actual de Prisa, estaría en la cárcel.

Concluye con un mensaje personal para el ya ex director de El Mundo:

Te deseo suerte y triunfos, Pedro Jota, que te están esperando. Te agradezco la especial predilección que por mí has demostrado en momentos de sosiego y de tribulación. Y si la decisión de sacarte de la Dirección de tu periódico ha sido exclusivamente empresarial, creo que la empresa se ha equivocado, aunque tu sucesor sea un formidable periodista digno de seguir en el empeño. Buenos vientos a la espalda, que son los que ayudan.

Lo cierto es que, a estas algunas, a este humilde lector de columnas le da la impresión que lo claro de la política de comunicación del Gobierno de Rajoy es proteger y mimar al grupo PRISA a cualquier precio.

El otro elogio al periodista caído lo encontramos en su propio periódico, El Mundo. Fernando Sánchez Dragó titula Tantas veces Pedro:

El extraordinario periodista que ayer dejó de dirigir El Mundo había descerrajado su apellido introduciendo en él una jota mayúscula que quizá explique su destitución. Me agrada pensar, y no es agravio, sino homenaje, que esa jota viene de joder. Pedro, efectivamente, empezó a joder a medio mundo cuando empuñó el timón de Diario 16 y siguió jodiendo al otro medio cuando fundó la cabecera que me acoge. Misión es ésa del alto periodismo, que a nadie baila el agua, sino que la revuelve. La jota de Pedro ha sido siempre un aguijón: el del tábano incansable, el de la mosca cojonera, el de la abeja melífera, que si lo clava, muere, mas no por ello ceja en el cumplimiento de su deber.

Concluye:

Bien escogida estaba. Ignoro si ha sido la Corona, o el gobierno, o la oposición, o los separatistas, o la banca, o todos a una, pues a todos ha jodido Pedro Jota, o ninguno de ellos, quienes ahora han jodido al mejor periodista de España, y en este instante, la verdad, poco me importa saberlo, pues yo también estoy jodido por la orfandad. Bryce Echenique escribió una novela que se llama Tantas veces Pedro. Yo, en su día, la presenté. A ese título, como si fuera un analgésico, me acojo. Pedro es mucho Pedro. Tuvimos el del Washington Post, el de ABC, el de Diario 16, el de El Mundo… Otros Pedros vendrán.

El afilador de columnas empieza a sospechar muy en serio que Pedrojota ya tiene bastante avanzado su nuevo proyecto periodístico y que hay unos cuantos metidos en el ajo. Si no fuera así, son demasiados los que se están apostando a una carta equivocada. Y, por líneas generales, no se trata de personas que sean unas parrillas.

Dejamos la pedrojotalogía y nos pasamos a la peperología de la mano de Manuel Jabois, que titula en en EL Mundo Levántate y anda, Alfredo. Escribe sobre la convención del PP en la capital de Castilla y León.

Por fin ayer, ante un auditorio lleno, se entendió el sentido definitivo de ocupar Valladolid. Rajoy clausuró la cumbre con la impresión de que después había que ir corriendo a un after. En la buena dirección, el lema elegido por el PP para autoafirmarse delante del espejo como la madrastra zumbada, estaba pensado en el PSOE: no hay mejor rumbo que remar hacia el enemigo. Rajoy ha hecho de «los otros» un sintagma básico en su discurso, utilizado para atribuirles males y herencias: los enfoca primero para luego, despiadado, agitar el farol frente a los suyos y decirles que es fuera del casón de Nicole Kidman y los niños iniesta donde está la amenaza; el infierno siempre son los otros.

En política se vive de la tensión, como le cuchicheó Zapatero a Gabilondo para escándalo de biempensantes. Siempre hay un poco de odio que repartir y es bueno tenerlo fuera; si la situación se relaja empieza a esparcirse en casa. Rajoy lo que hizo ayer fue resucitar dramáticamente al PSOE. Levantarlo de la lona, ponerlo en vertical, limpiarle la carita y decirle a los suyos resignado: «No vamos a encontrar nada mejor». Tenía razón Rubalcaba: el PSOE ha vuelto. Lo ha traído Rajoy. Con fines terapéuticos.

Qué triste lo que da a entender Jabois, puesto que parece estar hablando de que el registrador de la propiedad que creíamos metido a gobernante está apelando al voto del miedo para intentar evitar la fuga de votos hacia Vox, Ciudadanos o la abstención.

Pasamos ahora a ABC, donde David Gistau comenta la cita pepera bajo el título de A callar. Da la impresión de que él y Jabois hubieran estado charlando antes de escribir sus respectivos artículos, puesto que el del diario madrileño de Vocento también destaca lo de señalar a ‘los otros’. Pero vamos, que será pura casualidad.

El presidente manejó un concepto genérico, el de «Otros», el de una otredad antagonista que abarca incluso a periodistas, que sólo conspira y que, en general, debería callarse o limitarse a aplaudir. A veces, por motivos tales como que carece de titulación para afearle las políticas, a él, que asombra al mundo con su resurrección de España por imposición de manos. Durante su segunda legislatura, el Gobierno de Zapatero utilizó la emergencia nacional como coartada para obligar a la oposición de Rajoy a no comportarse como tal. El presidente Rajoy hace ahora lo mismo y manda callar como si los contrapesos del sistema, ya se trate de la oposición o del periodismo crítico, cometieran sabotaje. En los pasillos incluso utilizaron los consensos de la Transición para inducir esta falsa idea de la responsabilidad que en realidad es una exigencia de domesticación.

El afilador de columnas se pregunta si, cuando habla de esos ‘otros’ periodísticos a los que Rajoy señala como antagonistas y manda callar, Gistau está pensando en alguien en concreto pero sin citarlo. No sabemos, tal vez pudiera estar pasándole por la cabeza el nombre del que fue su jefe y ahora ha dejado de serlo de Manuel Jabois.

Ignacio Camacho trata también la convención del PP en la ciudad bañada por el Pisuerga, pero dándole un enfoque diferente. Titula El padre de Hamlet:

Al Partido Popular le está sucediendo con la memoria de Aznar lo que ya le pasó al PSOE con el felipismo: que no acaba de saber cómo manejar el legado de su etapa de mayor éxito histórico. El expresidente tampoco colabora en esa difícil relación freudiana con su rencor desdeñoso; no deja de emitir señales de disgusto tácitas o explícitas que funcionan como desautorizaciones morales y políticas del liderazgo de su sucesor, al que parece señalar como autor de una especie de malversación de su proyecto.

En realidad es así; más que la presión callejera de la izquierda y que las dificultades de una economía que ya considera reorientada por el buen camino, lo que de verdad atormenta a la nomenclatura del centroderecha es la sensación de vivir un conflicto de legitimidades atizado entre bambalinas por la sombra del padre de Hamlet.

Al margen de legitimidad o herencias, lo que no parece preocupar al aparato del PP es el desencanto de su electorado, el enfado de millones de votantes que confiaron en Rajoy y los suyos después de que estos hicieran una serie de promesas que una a una han ido traicionando de forma constante. Aunque no entre en ello Ignacio Camacho, no es Aznar quien aleja a los votantes del PP, sino el propio presidente del Gobierno y sus ministros.


Oriol Junqueras.

Terminamos en esta ocasión en tierras barcelonesas, de donde nos viene el ladrillo político del día. En el auto proclamado ‘diario de la Catalunya real’ nos topamos con un texto firmado por el hombre que posiblemente sueña con asomarse al balcón de la sede de la Presidencia de la Generalitat y proclamar la Independencia de Cataluña. En EL Periódico, Oriol Junqueras se deshace en elogios a los tres diputados autonómicos del PSC que traicionaron a su partido y votaron junto con los nacionalistas. El líder de ERC titula su artículo Una lección de coraje y dignidad por un nuevo país.

Como en otras ocasiones ante artículos publicados por políticos, el afilador de columnas advierte a sus estimados lectores que si quieren perder el tiempo con el texto de Junqueras, lo hagan bajo su responsabilidad. Ya lo hemos leído y es totalmente previsible, además de aburrido. De todos modos, desde aquí ofrecemos el párrafo final:

Todos estamos llamados a construir un nuevo país, al servicio de los ciudadanos, eficiente, moderno y que sea un referente en Europa por su calidad de vida, por sus servicios públicos, por su dinamismo, por su capacidad de integración, por su emprendimiento, por su compromiso en hacer un mundo más amable y más justo. Haremos un nuevo país para vivir y convivir y en este proyecto necesitamos muchos Gelis, Elenas y Venturas, y tantos otros, para construir una sociedad más justa y libre. El reto es imponente, gigantesco, y por eso necesitamos a todos los que tengan vocación de sumar para hacerlo posible. Y sumando saldremos adelante y no será la victoria de unos sobre otros. Será una victoria de país, de un país de todos y para todos, tanto de los que voten que no como de los que voten que ‘sí’.

No deja de resultar cómico eso de pretender que una Cataluña independiente sería un referente en Europa por su calidad de vida, por sus servicios públicos (lo dice quien apoya a un Gobierno autonómico que cierra centros médicos y recorta en educación mientras financia con manos rotas todo lo destinado a fines ‘identitarios’)…. Por no hablar de eso de la integración. No será de quienes quieren que sus hijos se eduquen en español. No sabemos si Junqueras, y otros independentistas, viven fuera de la realidad o creen que el resto del universo se desconecta voluntariamente de la misma. En cualquier caso, podría haber titulado ‘Bienvenidos a Matrix’.

 

 

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Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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