El presidente editor de El Economista sale en defensa de Pedrojota

Alfonso de Salas: «El máximo responsable de las pérdidas crecientes de Unidad Editorial es Antonio Fernández-Galiano»

"El Mundo ha dejado de rematar en los últimos años algunas investigaciones: 11-M, Bárcenas, el apartamento de Ignacio González..."

Demoledor artículo de Alfonso de Salas, presidente editor de El Economista, en su edición del 7 de febrero de 2014 –El diario El Mundo, en la tormenta perfecta– donde deja bien a las claras que el responsable principal del caos económico de Unidad Editorial es Antonio Fernández-Galiano.

Se pregunta De Salas que:

¿Qué ha pasado ahora para que los accionistas de RCS Media Group hayan dejado de apoyar a Pedro J. hasta el punto de cesarlo como director de El Mundo? Creo que han equivocado la diana, porque el máximo responsable de las pérdidas crecientes de Unidad Editorial no es él, sino Antonio Fernández-Galiano, presidente ejecutivo con todos los poderes de la empresa, como define literalmente su cargo y como bien ha recordado recientemente el propio Pedro J.. Sin tener en cuenta los ajustes de activos y gastos financieros correspondientes a la desastrosa compra del Grupo Recoletos por 1.100 millones, que la cúpula de Unedisa apoyó con entusiasmo para ser más «importantes».

Detalla en el artículo que:

Los resultados operativos (ebitda) de Unedisa han ido deteriorándose en los últimos años: 27 millones positivos en 2011: 32 millones negativos en 2012, y en 2013, a la vista de los resultados hasta septiembre pasado, probablemente serán mayores que el año anterior. Y esto sucede porque el presidente ejecutivo toma tarde y mal las medidas de ajuste que exige la situación actual de la prensa por la crisis que vivimos, pero que muchos hemos conseguido afrontar, aprendiendo de la propia crisis y del cambio de modelo de periódico que exige el sector.

En cuanto a los factores externos que pudieron propiciar la salida de Pedrojota de la dirección de El Mundo, explica que:

En cuanto a las presiones políticas, de todas las procedencias, que se comentan, efectivamente pueden haber contribuido también a la destitución de Pedro J.. En esta ocasión su efecto ha podido ser más letal que en épocas anteriores, porque El Mundo en los últimos años ha perdido parte de su credibilidad. Antes, cuando el periódico iniciaba una investigación, la llevaba hasta el final y la «remataba» con pruebas concluyentes de sus tesis. Desde hace unos años no sucede siempre así, y El Mundo ha dejado sin terminar con pruebas suficientes casos significativos como el 11-M (primero intentó demostrar la implicación de ETA, al no encontrarla buscó una especie de conspiración judeo-masónica que tampoco aclaró), el apartamento marbellí del presidente Ignacio González, los papeles de Bárcenas, etc. La puesta en página y en portada de las noticias ha sido sobredimensionada con demasiada frecuencia, lo que a algunos puede parecerles sensacionalista.

Y culmina de esta guisa:

Ha sido, en efecto, una «tormenta perfecta» que se ha abatido sobre uno de los mejores directores de periódicos que ha tenido España. Pero, afortunadamente, tanto los lectores como los profesionales del periodismo, vamos a tener la suerte y el privilegio de poder seguir leyendo a Pedro J. en El Mundo, dando continuidad a su legado profesional.

¿Qué ha pasado para que los accionistas hayan dejado de apoyar a Pedro J. y cesarlo?

Se equivocaron de diana. El responsable de las pérdidas de Unedisa es más el presidente ejecutivo

 

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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