OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

Carlos Herrera: «IU ve con pavor que unos revolucionarios de pacotilla, alborotadores de facultad, les roben la merienda»

Losantos compra la teoría de Juan Luis Cebrián de que el rey no gobierna, pero reina

Pilar Rahola, en contra de una mezquita pagada por un déspota musulmán

Lector, te confieso que este 27 de junio de 2014 he llorado de pena al leer los relatos de tres vidas destrozadas que nos colocan los columnistas en los periódicos.

¡Pobre Rubalcaba, que se retira vencido después de una vida de servicio a la Patria, al Pueblo, al Socialismo y a la Corona! ¡Desventurado Bárcenas, que sufre una colonoscopia en la cárcel! ¡Sacrificado Willy Meyer por el miedo de sus propios camaradas a lo Desconocido! Y mientras tanto nosotros, insensibles a tanta desgracia, salimos de la cama caliente y la ducha limpia.

Raúl del Pozo (El Mundo) defiende a una víctima de la hipocresía triturada por la justicia hecha por los ricos y biempensantes: el ex senador y ex tesorero del PP Luis Bárcenas, encerrado injustamente en la cárcel, cuando colabora con el juez y no faltó un día a echar la firma.

Se cumple un año desde que lo entrullaron, a pesar de que cumplía con la obligación de pasarse por el juzgado y de no aligerarse por la verdú, es decir, no pirarse de España; y hay quien se pregunta: «¿Por qué lo tienen encerrado sin juicio?». Luis Bárcenas es el único preso por delito fiscal y blanqueo, y ni siquiera tiene el consuelo de que le acompañe por el patio Iñaki Urdangarin.

Este castigo, afirma, se debe a la intención del juez Pablo Ruz de hacer cantar a Bárcenas.

El juez Ruz, cara de lince espabilado, toga como a medida, habrá estudiado que la prisión preventiva es una pena anticipada, que debe ser breve y que no es justificable si no es para graves delitos.

Ruz tiene buena pinta, buena prosa, pero leyendo las resoluciones de su señoría parece que condiciona la libertad de Luis Bárcenas a que el preso largue dónde tiene guardado el dinero, lo que los juristas italianos llaman: «La bolsa o la libertad». Ha rechazado cuatro veces la petición de libertad provisional del pillado, a pesar del tiempo que lleva en la prisión y de que ha colaborado con la Justicia.

Pero Raúl del Pozo atribuye el encarcelamiento a otra finalidad

El piolet del montañista con las grabaciones de Génova ya se ha oxidado, Luis sigue emplantillado como el enemigo público número uno. Para que pierda la memoria.

¿Dónde hay pliegos de firmas para reclamar la libertad de este pobre hombre?

COLUMNA-LAMETÓN DE CASADO PARA RUBALCABA

Otro despedazado en el altar de esta sociedad insensible y cruel es Rubalcaba, que hay que ver cómo ha sufrido en su vida: hijo de un mecánico de Iberia (y voluntario en el bando franquista de la guerra), doctor en químicas, profesor universitario, alto cargo ministerial desde los 35 años de edad, tres veces ministro…

El progresista Antonio Casado (ElConfidencial.com) empieza su columna, ‘La política sin Rubalcaba’, como los malos oradores del siglo XIX, afirmando en el primer párrafo que no quiere unirse a los bardos del dimitido, pero haciéndolo en los siguientes.

Sin Rubalcaba la política será otra cosa. Pero lejos de mí la intención de unirme a los virtuosos del obituario, denunciados por él mismo al recordar lo bien que se entierra en este país.

A buenas horas descubren en el PP que la democracia española está a punto de perder a un patriota, un hombre de Estado, un socialista cabal, un hombre de acreditada inteligencia política y una capacidad de comunicación fuera de lo común.

Luego están los verdaderos testimonios de solidaridad que Rubalcaba está recibiendo a cientos. Me quedo con el deliberado acercamiento de Alfonso Guerra, ayer, a la vista de todos, queriendo el histórico dirigente andaluz dejar testimonio de su solidaridad emocionada con quien tanto discrepó en los debates internos del partido. Y con la sensibilidad de la portavoz, Soraya Rodríguez, para acompañarle cuando las lágrimas le asomaron a las esquinas de los ojos.

Ely del Valle (La Razón) perpetra algo parecido desde la derecha.

Rubalcaba no le han salido las cosas bien: jugando a ser Maquiavelo se convirtió en doctor Frankenstein, y ahora su monstruo le obliga a salir por la puerta de atrás.

no es la mejor manera de culminar una carrera en la que ha dejado sus mejores años, algunas simpatías, no pocos rencores y el reconocimiento de que, con su ausencia, el parlamentarismo perderá caché. Quedan muy pocos como él, temibles por astutos y capaces de brillar en la sombra. Rubalcaba pasa página y eso no es lo más triste; lo peor es que, viendo lo que hay, se le va a echar mucho de menos.

Menos mal que hay otras columnas qu aportan algo interesante. Curri Valenzuela (ABC) recoge la sorpresa de muchos socialistas ante el anuncio de Rubalcaba.

«Alfredo convocó a la prensa para anunciar que dejará su escaño en septiembre cuando estaba a punto de subir a la tribuna para defender la abstención de su grupo su portavoz. ¿ A qué tanta prisa si ni siquiera era esta la última sesión antes de que el Congreso se fuera de vacaciones?» , comentó uno de sus allegados.

Y Toni Bolaño (La Razón) busca maniobras ocultas detrás de la retirada.

Negó la mayor cuando el PSOE fue derrotado estrepitosamente en las últimas generales. No se quiso ir y maniobró para ganar, aunque fuera con trampas, el congreso de Sevilla. Ejerció de tapón de las nuevas generaciones porque él pertenece a una generación que «considera al PSOE como una finca de su propiedad». Y ahora, anuncia que lo deja, pero no lo deja.

¿Por qué ahora? Rubalcaba no da puntada sin hilo y los rumores se han disparado. Elena Valenciano todavía no ha dado explicaciones sobre su plan de pensiones. No ha dado la cara y, lo que es peor, no ha explicado por qué no consta en su declaración de bienes del Congreso. Eduardo Madina, el candidato de Rubalcaba, hace aguas. Los números no salen tan bien como se esperaban. El globo se puede estar pinchando y es necesario escenificar distancia con el padrino.

LA SICAV, PALABRA MALDITA

Pablo Sebastián (Republica.com) asegura que Rubalcaba no se va, al menos a donde él ha dicho.

Una vez que fracasó su intento de colocar a Susana Díaz al frente de la secretaría general del PSOE para continuar él como líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba ha anunciado que se va de la política y asegura que vuelve a la Universidad -donde tiene que ponerse al día después de 20 años de ausencia-, aunque lo mas seguro es que se quede en el entorno del PSOE -puede que en una fundación- e ingrese en un Consejo de Administración del Ibex, una vez que goza de reconocimiento entre el poder económico y financiero del país donde se le considera el ‘estadista’ del PSOE. No en vano su último ‘servicio’ ha sido colaborar a favor de la abdicación del rey Juan Carlos I, y hacer un frente común con Rajoy para frenar al independentismo catalán de Artur Mas.

Pero Rubalcaba no se quería marchar y quiso jugar la carta de la presidenta andaluza Susana Díaz, lo que de haber funcionado le habría dejado a él como el hombre fuerte del PSOE en Madrid y como portavoz en el Congreso hasta el final de la legislatura.

El último personaje del día al que, en el colmo de la maldad, sus propios camaradas han obligado a practicarse una autocrítica en público y sin anestesia es el comunista Willy Meyer. Carlos Herrera (ABC) atribuye su dimisión al miedo al ogro de Podemos.

¡Una sicav detrás de las jubilaciones de los europarlamentarios! Al estar por medio una de las palabras malditas estigmatizadas por los anticapitalistas, todo acto de irritación, contrición, autoflagelación y martirio personal ha sido poco. Un eurodiputado de Izquierda Unida (…) se ha visto obligado a dimitir al reprocharse a sí mismo -en perfecta teatralidad de autocrítica leninista en la que solo ha faltado el llanto- no haberse percatado de que al fondo del entramado financiero existía una sicav luxemburguesa.

Willy Meyer ha tenido que dimitir, y maldita la gracia que le habrá hecho, por culpa de la escalada demagógica y (…) populista que está carcomiendo a la izquierda española, en la que unos individuos de ideología primaria, casi primitiva, están obligando a todos los desconcertados que habitan ese flanco a mostrarse tan radicales como ellos ante el temor de parecer pequeños burgueses.

La agraz Izquierda Unida de los Cayos y las Cayas ve con pavor que unos revolucionarios de pacotilla, alborotadores de facultad, excursionistas a lo Ideal y dictadorzuelos del mañana -adoradores de los dictadorzuelos del hoy- les roben la merienda merced a haber encontrado mejores mentiras en menor tiempo y a contar con la colaboración bobona de un par de canales de televisión. Algo tienen que hacer, y si hay que sacrificar a los suyos, se sacrifican.

MILLÁS SE OFRECE A PABLEMOS PARA HACERLE UNA ENTREVISTA-RÍO

Ni un día sin columnas sobre Pablo Iglesias. Ignacio Ruiz Quintano (ABC) dice que el Coletas de mayor quiere ser como Felipe o como Aznar.

En España, el soberano, y soberano absoluto, es el Jefe del Partido Ganador, que reúne los tres poderes mágicos: legislativo (elabora la lista de sus diputados), ejecutivo (dirige el gobierno) y judicial (nombra a los jueces).

He aquí el cetro absoluto (González, Aznar, Rajoy) al que legalmente aspira (nunca se le ha oído predicar, siquiera en broma, la separación de poderes) el mancebo Pablo Iglesias, que sigue, como Danton y como Simeone, la táctica de obrar día a día.

Y todavía hay almas de cántaro que le llaman Antisistema.

Sí, Pablo Iglesias es tan rojo y revolucionario que Juan José Millás (El País) ya se está ofreciendo para hacerle una entrevista-río como la que le hizo a Zapatero cuando éste parecía el Moisés de la izquierda mundial. En su columna, Millás demuestra la perversión de la izquierda española, sobre todo la dizque pensante, sobre ETA, que no es tan mala.

No asistí al desayuno con diamantes de Pablo Iglesias en el Ritz, donde el dirigente de Podemos afirmó que ETA tiene una explicación política. Tal era el titular de casi todos los periódicos, aunque cuesta admitir que una o dos horas de exposición se redujeran a eso. Además, dónde está la novedad: claro que se puede explicar ETA desde la política. Y desde la psiquiatría, la sociología, la historia, la literatura o el cine.

La relevancia que se ha dado, pues, a la frase de Pablo Iglesias, además de constituir un modo de manipulación notable, impidió que nos enteráramos de qué habló realmente. La vida, hoy más que nunca, parece un cuento relatado por un idiota, lleno de ruido y furia.

Y estos progres aullaron de rabia cuando el cardenal Rouco dijo que los terroristas del 11-M matyaron por «osucros objetivos de poder».

CONSPIRACIÓN DE LOS VIEJOS CORTESANOS CONTRA EL JUEZ CASTRO

¿Hay una conspiración contra Felipe VI? Algunos columnistas apuestan a que sí. David Gistau (ABC) es uno de ellos, que incluso censura a Marhuenda por su campaña contra el juez Castro, al que sacó ayer en la portada de La Razón con casco de motorista.

al mensaje fundacional de Felipe VI no le convienen nada las maniobras protectoras del sistema, incluida la campaña de difamación contra el «justiciero» juez Castro, que han sucedido al cierre de diligencias. Ni siquiera se sostiene ya la hipótesis de que Castro es un conspirador (y un prevaricador) que combate la Monarquía por prejuicios ideológicos, porque el daño político que pudiera causar el destino judicial de la Infanta ya fue neutralizado con la purificación del relevo: el juicio será una reminiscencia del tiempo anterior, más allá de que los recursos se lo eviten o no a la Infanta.

Mientras, cuanto más entusiasta sea el auxilio a la hermana del Rey de las partes acusadoras, cuanto más imaginativo sea el periodismo institucional en la atribución de oscuras intenciones al juez Castro -con su casco de bandolero cósmico-, más tendrá la impresión la opinión pública de que aún operan los resortes de poder que Felipe VI se comprometió a arrojar al fuego durante su presentación al mundo. Agréguese la demanda de que la Infanta tampoco sea una pieza por cobrar en un contexto de desgaste a un Rey que ya no está.

Federico Jiménez Losantos (El Mundo) compra la teoría de Juan Luis Cebrián de que el rey no gobierna, pero reina.

El caso más repugnante de cloaquización judicial ha sido el del 11-M. Pero va camino de igualarlo ante la opinión pública el de la defensa de la Infanta Cristina en el caso Nóos-Aizoon, que, como en el GAL y del 11-M, consiste en atacar al juez y a los medios que no acatan una verdad increíble. Rajoy, Gallardón, Torres-Dulce y Horrach están pegándole tales puñaladas a Felipe VI que parece Montesquieu. Acusar públicamente de invenciones, o sea, prevaricaciones al juez Castro, como hace Horrach, es el triunfo de las cloacas del Estado, en este caso judiciales, sobre cualquier esperanza de regeneración. Y hundir a la Corona en el descrédito del que aún no ha salido.

MARÍA JOSÉ NAVARRO, EMPEÑADA EN SER LEONOR

Segundo día en que coincido con Pilar Rahola (La Vanguardia). ¿Me estoy acercando yo a sus ideas o ella se está acercando a las mías? La ‘doctora’ explica por qué se opuso y se sigue oponiendo a la construcción de una mezquita en Barcelona financiada por un déspota musulmán.

En mis tiempos de teniente de alcalde hubo una propuesta para una megamezquita financiada por una dictadura del petrodólar. La idea se planteó en Turisme de Barcelona, el consorcio que agrupa al sector turístico y al Ayuntamiento. Yo era su presidenta (…) y me negué a la operación.

El argumento fue el mismo que daría hoy, aunque ahora con más ahínco, porque el problema se ha agravado: sí a la libertad de culto y a facilitar un templo para los musulmanes; no a que lo financie una dictadura islamista que envía imanes integristas a todo el mundo y que está radicalmente en contra de los principios democráticos. Es decir, no me parecía responsable que Barcelona diera permiso para que una tiranía medieval financiara y controlara un espacio de culto donde se alimenta el odio a la democracia. Simple quid pro quo. Y no sé si por mi capacidad de seducción o por mi decisivo voto, la idea no prosperó.

La columna ridícula, para María José Navarro. A esta supuesta periodista no le ha explicado nadie (o se fumó esa clase) que lo bueno si breve, dos veces buenos y si es malo, mejor. Se empeña en escribir un diario de la princesita Leonor, con la misma gracia que una patada en la espinilla.

Ayer llamé a mi padre al móvil nada más levantarme. Perdona que te moleste pero es que me reconcome una cosa desde hace unos días. ¿Tú crees que yo podría gestionar la hucha a través de una Sicav?

Por favor, Paco Marhuenda, llámala al orden tú o te llamará Palacio.

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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