CURSOS DE VERANO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID EN EL ESCORIAL

Pedrojota ajusta cuentas con los italianos: «Eliminándome a mí se mermó el proyecto y se debilitó al periódico»

"Fusionar El Mundo con ABC sería una operación antinatural"

Pedrojota ajusta cuentas con los italianos: "Eliminándome a mí se mermó el proyecto y se debilitó al periódico"
Pedrojota en El Escorial

El exdirector de El Mundo, Pedrojota Ramírez, fue el encargado este 30 de junio de 2014 de aperturar el curso sobre las 25 años del diario y que se está impartiendo en el marco de los cursos de verano de la Universidad Complutense en El Escorial. Si alguien pensaba que el periodista iba a tener un discurso amable, nada más lejos de la realidad, Pedrojota disparó con bala contra aquellos que cree que estuvieron detrás de quitarle como director del rotativo.

Pedrojota, después de un recuerdo hacia quiénes han sido sus más fieles colaboradores y todas las investigaciones destapadas por El Mundo, desde el ‘caso Juan Guerra’ a las maniobras de Luis Bárcenas, comenzó a repartir estopa:

¿Por qué fui destituido precipitadamente el pasado mes de enero sin tan siquiera esperar a que quien con tanto costo personal fue capaz de desembarcar una y otra vez en Normandía, pudiera desfilar este octubre en París? ¿Por qué nuestro accionista, el grupo italiano RCS, optó por separarme abruptamente de mi equipo, como si yo fuera una mala influencia para la redacción que había formado y moldeado durante un cuarto de siglo, en lugar de cumplir las previsiones de mi contrato que establecían que me convertiría en Editor Ejecutivo del periódico cuando dejara de ser director?

Y añade:

¿Por qué fui destituido como director de El Mundo. Nadie me lo ha explicado a mí, nadie se lo ha explicado a los lectores de El Mundo? Como digo, en lugar de aplicar la cláusula de mi contrato que preveía que cuando dejara de ser director ocuparía una nueva posición dentro del organigrama del periódico, lo cual garantizaba una transición con continuidad, se decidió extirparme de la redacción, arrancarme de entre mis compañeros como si el fundador de El Mundo fuera una mala hierba cuya influencia nociva hubiera que eliminar. ¿Por qué? Todavía nadie ha contestado de forma verosímil a la pregunta.

Y vuelve a insistir:

Ha pasado ya casi medio año durante el que Casimiro García-Abadillo ha mantenido con gran mérito y un entorno adverso la calidad editorial y los compromisos del periódico con sus lectores, pero nada indica que mi destitución haya arreglado o tan siquiera aliviado los problemas de modelo de negocio que El Mundo comparte con el resto de los grandes diarios tradicionales.

Pedrojota habla sobre las ofertas que se le hicieron en su etapa de director a los miembros del equipo que componían su staff y explica lo siguiente:

Yo era una de los grandes activos de Unidad Editorial y de El Mundo y siempre he secundado las decisiones de la empresa, siempre he tenido la suficiente flexibilidad como para adaptarme a nuevas estrategias o repartos de competencias. Si con alguien no hubiera tenido problemas a la hora de compartir responsabilidades es como Casimiro García-Abadillo pues ya lo he hecho durante muchos años. Eliminándome a mí se ha mermado el proyecto y se ha debilitado innecesariamente al periódico.

Asimismo, Pedrojota relaciona todo lo publicado sobre el caso Bárcenas con su salida como director de El Mundo:

A falta de otro relato verosímil, sigo manteniendo que es imposible entender mi destitución sin la serie de acontecimientos que se desencadenó hace un año cuando el 7 de julio publiqué mi artículo ‘Cuatro horas con Bárcenas’, cuando el 8 de julio entregué al juez Ruz el primer documento original de la contabilidad del PP o cuando el 14 de julio reproduje en la portada de El Mundo los SMS que Rajoy envió al tesorero antes y después- esto es lo esencial- de que se descubrieran los 25 millones que tenía escondidos en Suiza.

Rajoy necesitaba presentar a El Mundo y presentarme a mí como cómplice de ese presunto delincuente (Bárcenas) y convertirme en su enemigo público y declarado.

Finalmente, en cuanto al futuro de El Mundo, Pedrojota descarta cualquier fusión:

El Mundo, como bien sabe el grupo RCS, no es una planta embotelladora ni una fábrica de calcetines, tiene un legado especialmente precioso que preservar y una responsabilidad indeclinable ante el conjunto de la sociedad española. Fusionar El Mundo con el ABC o La Razón sería una operación antinatural que perjudicaría a los lectores. Tan antinatural como fusionarlo con El País. Porque El Mundo no ha sido nunca un periódico de derechas ni de izquierdas, sino un periódico con un ideario liberal.

LEA AQUÍ EL DISCURSO ÍNTEGRO

 

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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