LA CLAVE DEL DÍA

El País le da para el pelo a los jueces progres que absuelven a vándalos callejeros

Al periódico de PRISA le parece "inaceptable" y "peligrosa" la sentencia que libera a quienes rodearon el Parlamento catalán

ABC también critica la impunidad que quieren obtener UGT y CCOO

El diario El País disponía de jueces amigos, como Pascual Sala, Enrique Bacigalupo y Clemente Auger. También ha mimado siempre a los togados progres, vinculados a Jueces para la Democracia (como si el resto de jueces que no perteneciesen a esta asociación fuesen jueces por la tiranía). Por otra parte, el periódico siempre ha apoyado las tesis de la interpretación alternativa del derecho y la comprensión del delincuente social como víctima.

Por eso, sorprende que el principal editorial de este 9 de julio de 2014, titulado ‘Peligrosa sentencia’, sea un zurriagazo a los dos jueces progres de la Audiencia nacional por haber absuelto a los vándalos de extrema izquierda que en junio de 2011 rodearon el parlamento catalán y agredieron a varios diputados.

En esta llamada a defender el orden público, El País no está solo, pues coincide con La Vanguardia y ABC. Este último publica un editorial contra los deseos de los secretarios generales de UGT y CCOO de obtener impunidad para sus afiliados condenados por agredir a otros trabajadores que no secundaban una huelga mediante un indulto.

EL PAÍS

A dos de los tres miembros del tribunal les parece bien «ponerse delante de los diputados con los brazos abiertos o caminar detrás de ellos con los brazos en alto, al tiempo que se coreaban las consignas sobre el recorte presupuestario o la falta de legitimidad de la representación que ostentaban», según escriben en su sentencia: lo consideran «conductas íntima e inequívocamente conectadas con el derecho a la protesta que allí se ejercitaba».

Contraponer «democracia directa» a «democracia representativa» es la gran consigna populista que recorre Europa, animada, sobre todo, por movimientos extremistas. Resulta ridículo haber condenado a uno solo de los participantes -a una pena tan liviana como permanecer cuatro días localizado-, pero es mucho más inquietante justificar los excesos cometidos, como lo hacen los magistrados Ramón Sáez Valcárcel y Manuela Fernández Prado

Los derechos de reunión y expresión son inherentes a la democracia.(…) Pero de ahí a justificar a una minoría intimidatoria va una distancia insalvable. Por ahí no se puede pasar.

LA VANGUARDIA

La Audiencia Nacional ha dictado una sentencia absolutoria de unos hechos que en su día alarmaron por su gravedad.

El problema es que la sentencia se abona a una demanda de democracia directa inexistente en el sistema representativo de que nos hemos dotado y cuestiona los límites que el sentido común establece. Y lo hace en un momento, como el actual, en que existe tanto malestar justificado.

ABC

El indulto no puede responder a una patente de impunidad, ni sindical ni política. Las penas se imponen para castigar el delito e impedir que otros se sientan tentados a cometerlo. Si estos seis sindicalistas son indultados, cualquier piquete «informativo» se sentirá animado a practicar la amenaza y la coacción.

Además, el Gobierno no debe olvidar que hay que proteger la democracia. Estamos asistiendo a una peligrosa implantación de la violencia como medio habitual de protesta de la izquierda, con el amparo de resoluciones tan insólitas como la sentencia de la Audiencia que absuelve a los acusados del acoso al Parlamento catalán. La democracia no se vulnera cuando se condena a sindicalistas agresivos, sino cuando se desprotege a unos trabajadores amenazados y agredidos por ir a trabajar.

 

 

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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