OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

David Gistau le pide a Aguirre que no se rebaje a debatir con Iglesias

Pablo Sebastián asegura que Felipe González dio el último impulso a Juan Carlos I para que abdicase para salvar el régimen

Carmen Rigalt asegura que estaba con los palestinos "desde antes de Franco"

Debo comenzar esta crónica de columnas del 23 de julio de 2014 con una felicitación a José Antonio Zarzalejos, ex director de ABC y El Correo Español, columnista de La Vanguardia y ElConfidencial.com, tertuliano de la SER y ahora ideólogo del federalismo, por haber recibido el Premio Francisco Cerecedo de periodismo. 24.000 euritos aportados por el BBVA. Para que no se diga que el periodismo independiente no tiene recompensa.

El líder de Podemos vuelve a ser tema en varias columnas, sobre todo en ABC. Pablo Iglesias ya es más conocido que Zapatero después de 15 años de diputado por León sin haber pronunciado un solo discurso que mereciese la pena y antes de asaltar la secretaría general del PSOE.

David Gistau (ABC) actualiza la Teoría del golpe de Estado de Curzio Malaparte a partir del fracaso del 23-F y el éxito de Podemos.

El movimiento Podemos comprendió mejor que nadie que las tertulias de la televisión son el combate escalón que conduce hacia ambiciones mayores. Esto no empezó con ellos, puesto que incluso Pedro Sánchez se fogueó en estas refriegas que conceden exposición a políticos sepultados en la intrascendencia de la segunda fila de bancada.

Un pelotón golpista no entraría hoy en las Cortes, para empezar porque nadie se enteraría, tomaría antes un plató de sábado noche. Bien mirado, a veces parece que ese pelotón ya está dentro.

Y a continuación se pregunta por qué Esperanza Aguirre quiere debatir con Pablo Iglesias.

Lo que uno no acaba de comprender es la apasionada irrupción en ese espectáculo de Esperanza Aguirre, quien ya tiene apalabrados con Pablo Iglesias unos bolos en los que harán de Pimpinela sin carga sentimental.

Esperanza Aguirre alega que desea dar la «batalla ideológica » incluso descendiendo a aquellos ámbitos en los que ésta se degrada y se transforma en una agresión a la persona que antaño sólo era posible ver en las humillaciones voluntarias de los programas del corazón. (…) ella parece dispuesta a reducirse a la condición de púgil escalón de Pablo Iglesias: combates vistosos que en realidad no ponen en peligro, sino que potencian, la expansión de Podemos, sin hacer nada por su propia proyección, que estaba ya muy por encima del nivel de tertulia soez

A diferencia de Gistau, Marcello (Republica.com) cree que quien más tiene que perder en este duo Aguirre-Coletas es este último.

Esperanza Aguirre y Pablo Iglesias convertidos en la pareja del verano, porque el de la coleta ya está entrando en el juego de la promiscuidad, y el día menos pensado lo vemos dando vueltas en la puerta giratoria de los poderes variados y comiendo canapés en el Palacio Real. Sobre todo si continúa haciendo mas chistes y cucamonas con lo peorcito de ¡la casta! y sin marcar las oportunas distancias que debiera, porque le pierden la fama, el estrellato y la notoriedad. Y que se cuide el coleta de las sirenas cantoras que le susurran al oído canciones de amor.

FELIPE GONZÁLEZ, CEREBRO DE LA ABDICACIÓN

Pero el interés de la columna del perrito Marcello radica unos párrafos más abajo, donde atribuye a Felipe González la presión decisiva para persuadir a Juan Carlos I de que abdicase.

Adivina, adivinanza ¿quién ‘ayudó’ al Rey Juan Carlos a abdicar? El globo aerostático del Régimen español perdía altura y corría el riesgo de estrellarse de estrepitosa manera, mientras en su canasta de privilegios la habitan y se divierten los seis poderes reales que han mandado en este país a lo largo y ancho de la famosa transición -Vaticano, USA, el Ibex, Grupos de Comunicación, Corona y bipartidismo PSOE-PP-, cundía el pánico y la mayor preocupación. Y alguien dio la voz de alarma y, como Lenin en su tiempo, preguntó: ¿qué hacer?

Entonces habló el gatazo aquel al que Sánchez Ferlosio llamó ‘tontiastuto, castrado y satisfecho’, es decir Felipe Glez., y veréis lo que contó a los ocupantes del canasto: «hay que soltar lastre». Pero ¿a quién? preguntó un banquero alarmado y vestido de rojo como un coche de bomberos. Y el gatazo, del pelo blanco y el alma negra, no lo dudó: «¡al cojo!».

Y colorín colorado, la abdicación se ha cerrado.

Precisamente, Ignacio Ruiz Quintano (ABC) elabora en ‘Parejas’ una especie de vidas paralelas entre Felipe González, Pablo Iglesias y sus respectivos segundos.

la primera pareja profesional que conocí fue la de Felipe González y Alfonso Guerra, «Felipe y Guerra», nuestros Ginger y Fred de los setenta. Felipe, el Cantinflas que venía a nacionalizar la Banca y a licenciar al Ejército, era el «Isidoro» de Carrero, la apuesta socialdemócrata de Schmidt bendecida por Kissinger

Todo el trabajo de Guerra en la «clandestinidad» fue un álbum de pintadas antifranquistas hechas en un garaje sevillano. Con eso fueron a Francia y le levantaron el partido a un viejo.

La collera Iglesias-Monedero, Ginger y Fred posmodernos, es una vulgar copia marketinera de la collera Felipe-Guerra en la España de la infantilidad. Monedero va de fox terrier de pelo duro y, aunque tiene la música, le falta la letra: todos sus truños universitarios no dan para un aforismo del garaje de Guerra.

Y de Iglesias cabe decir lo que en los ochenta el pintor Rufino Tamayo dijo a Octavio Paz en un bar madrileño de artistas: -Y esta gente, ¿cuándo pinta?

¿Cuándo trabaja Iglesias, si todo el día está en TV?

Pablo Molina (Libertaddigital.com) ya sabe quién va a dirigir la televisión pública (no habrá otra) si Podemos toma el poder.

Jesús Cintora, presentador de Las Mañanas de Cuatro. Qué tío. Hasta que llegó él, la expresión independencia profesional no había alcanzado su plena dimensión

En cuanto los universitarios bolivarianos lleguen a La Moncloa, cuestión de un año y medio a más tardar, el telediario vespertino de TVE ya tiene nombre y probablemente hasta título: Aló Cintora. De joven me habría gustado ser como él.

BASTENIER: ISRAEL NO BUSCA LA DESTRUCCIÓN DE HAMÁS

En su columna sobre los palestinos, Carmen Rigalt (El Mundo) hace una afirmación incómoda: ¿adónde va el dinero que recibe la causa palestina? Antes de ella, Rigalt recurre a una profesión de fe en los palestinos.

Gaza somos todos. Llevamos al pueblo palestino en el corazón (y en el pañuelo) desde antes de Franco

¡Qué entusiasmo! Si la diáspora de los palestinos comenzó en la guerra de 1948, cuando Franco llevaba 12 años como jefe del Estado. ¿Se referirá Rigalt a la Declaración Balfour de 1917? ¿Pero cuántos años tiene Carmen?

Y a continuación el bombazo: Los árabes que huyeron cuando se creó el Estado de Israel fueron acogidos en campamentos (nueve hay en Gaza). Desde entonces, pasan las décadas y todo sigue igual. Lo más que han hecho es sustituir los techos de lona por los de uralita.

Gaza es una tierra fértil, de eso pueden dar fe filisteos y mamelucos, además de griegos, romanos, turcos e ingleses. Muchas veces me pregunté aquellos días adónde va a parar el dinero que recibe la causa palestina. A los campos de refugiados, no.

¿Y quién se queda ese chorro de dinero y al que España aporta algo?

En El País Miguel Ángel Bastenier, uno de los supervivientes de las purgas generacionales perpetradas por Cebrián y el químico Moreno, explica que Israel no busca la destrucción de Hamás, grupo que además los israelíes ayudaron a fundar.

Al establishment israelí no le interesa la destrucción completa del enemigo, si ello fuera posible, porque el vacío así creado se llenaría con una docena de grupúsculos, la mayoría escisiones de Hamás, de un yihadismo aún más extremo, mientras que la organización que gobierna la Franja cumple a la perfección un útil cometido político: permite a Israel afirmar que no hay negociación de paz posible con terroristas, abocados a la destrucción del Estado sionista.

MARCO: PARA LA IZQUIERDA, ESPAÑA ES «MONEDA DE CAMBIO»

Por fin tenemos el artículo de Salvador Sostres (El Mundo) sobre la mini-dimisión de Josep Antoni Duran Lleida.

La democracia cristiana es una forma de vivir y Duran ha querido desmarcarse de la aventura soberanista de Mas sin dar un portazo. Finura pero envenenada. Salva la escena pero acentúa el drama. Sin aspavientos y bajo la apariencia de una total lealtad, se ha desvinculado del «movimiento»

Duran continúa siendo amable con Mas, pero empieza a apartarse de él para que no le salpique la sangre cuando caiga.

Esto es un análisis y no la simpleza que pergeñó ayer Lucía Méndez: ‘Otro estadista que perdemos’. ¡Por favor…!

José María Marco (La Razón) publica un análisis sobre los posibles aliados de Artur Mas en sus planes de romper España; el principal es el PSOE.

En el punto al que Mas ha llevado las cosas, el único aliado que le queda en su deriva son aquellos que quieren acabar con España. No son pocos, porque en nuestro país sigue existiendo una corriente autodestructiva importante, pero no pueden aspirar a gobernar el país.

Los socialistas votan a favor de la ley de consultas, pero no están a favor del referéndum y sí, en cambio, de una reforma constitucional artificial, que nadie pide, y menos que nadie los nacionalistas. La verdad es que Pedro Sánchez, si quisiera, lo tendría relativamente fácil. Lo natural en un partido de gente adulta sería aparcar el asunto hasta que hayamos salido de la crisis.

España, para la izquierda española, sigue siendo moneda de cambio política.

¡Amén, José María, amén! Qué bien lo has dicho con esta metáfora.

Raúl del Pozo (El Mundo) empieza hablando sobre sacrificios humanos entre los aztecas y acaba atacando a los conservadores darwinistas. Hombre, Raúl, que los darwinistas eran los liberales; los conservadores más bien eran católicos.

En Estados Unidos encuentran a niños huidos de Guatemala, Honduras, El Salvador, comidos por coyotes o niños sin órganos, arrancados como los corazones del rey azteca. El ala dura republicana pide el sellado de la frontera y propaga el discurso del odio que avanza por el universo.

No obstante, hay que recordarle a Del Pozo que el primero que dijo que los niños centroamericanos serían devueltos a sus padres fue Barack Obama.

CAROL QUIERE EL PIANO DE BOGART

A diferencia de otros días, hoy tenemos abundancia de piezas candidatas al premio de la columna ridícula del día.

Manuel Jabois sigue contándonos el curso de verano en El Escorial dedicado a Francisco Umbral en el que participó; Javier Solana, caballero socialista del Toisón de Oro, perpetra un artículo afrancesado hasta la carcajada; Melchor Miralles canta las bondades de las reformas de la Constitución, pero no da ninguna, cosa que es de agredecer; Carmen Enríquez sigue los viajes del Rey de rodillas por su emoción felipista, etcétera…¡Qué nivel, Maribel!

Sin embargo, me decido por Màrius Carol, al que el anuncio de la subasta del piano del Cafe de Rick en Casablanca le da pie para lanzarse a la nostalgia y a la defensa de la nacionalización de los bienes históricos.

‘Casablanca’ logró tres Oscar de la Academia (mejor película, director y guión), pero ni Bogart ni la banda sonora los obtuvieron. La vida es injusta, tanto con el hecho de que cualquier millonario insensible acabe quedándose un piano que es nuestro.

Màrius, te doy gratis una lección de estrategia empresarial y también un cigarrillo: ¿cuántos menores de 40 años saben de qué va Casablanca y quién fue Humphrey Bogart? Que contando vuestras batallitas no habrá subvenciones suficientes de la Generalitat para salvaros.

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leido