OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

El ‘aristócrata’ Pérez-Maura manda a tomar viento a Lara y dice que no volverá a laSexta

Raúl del Pozo revela que el lobby gay del PSOE apoya a Pedro Sánchez

Rahola Martínez, molesta porque Jordi Pujol acerque a los catalanes a la imagen que éstos tienen de los andaluces

La Vanguardia ofrece este martes 29 de julio de 2014 un ramillete de columnas que ilustran la manera en que llegó a ser el periódico más vendido en los últimos años del franquismo: hablar de política sólo lo imprescindible y recurrir al trampantojo.

Por ejemplo, Quim Monzó, que tiene fama de chistoso igual que Eva Hache, aunque para mí absolutamente injustificada en ambos casos, titula su columna ‘Poco por la patria’. Huyyy. ¿Palo los Pujol, a CiU, a la burguesía que pagaba el 3%? No, ironías sobre los futbolistas que cambian de selección, de equipo de fútbol o de país según sus conveniencias.

Entre quienes se atreven a tratar el asunto del verano, lo habitual es que omitan el nombre antes reluciente y hoy maldito.

Miquel Roca, antiguo socio político (todavía no sabemos si también lo fue mercantil) de Pujol, escribe una columna titulada ‘Cataluña somos todos’, en la que propone, con recurso al pensamiento irracional («somos porque somos») que si los catalanes pierden el «referente» sigan arrimando el hombro por Cataluña.

La moral de un país es su voluntad de creer en él mismo; su convicción en el que es y en el que puede ser. Aquí no hay espacio par ala duda; si el referente se tambalea, es la gran ocaisón de demostrarnos que es el país el que da vida a los referentes, no al revés. Somos porque somos; en una dirección o en varias, pero siempre y con orgullo, por nosotros mismos.

De ‘Español del Año’, a referente. Sic transit gloria mundi!

Miguel Ángel Aguilar, tan valiente contra Emilio Romero, Franco y Aznar, se presta al juego.

Erigirse en referencia moral y exigir comportamientos intachables cuando se ocultaban desde hacía 34 años una fortuna sustraída a las obligaciones fiscales, en modo alguno puede excusarse. Con ese proceder se pierde la cara. (…) Ahora se alzarán como campeones del reproche muchos que le aventajaron en el fraude, como Cospedal.

Bravo, Miguel Ángel, estás hecho un jabato. No mencionas el nombre de quien pierde la cara, pero das tu coz diaria al PP. Tienes la colaboración segura con el conde de Godó.

Y para acabar, la Bien Plantada del catalanismo: Pilar Rahola, que reconoce que alguien es un ladrón, pero que hay otros ladrones españoles que han robado más. Escribe una ‘Carta al president’… pero ahora no hay más president en Cataluña que Artur Mas, de cuya biografía es autora.

En esta España de los Bárcenas, los Gürtels y los Eres, lo suyo podría parecer menor. Y es evidente que lo hincharán hasta convertirlo en un globo inmenso

Cuando todo empezó a salir en El Mundo y nos volvió a engañar. Le recuerdo diciendo que todo era mentira, y su palabra, president, tenía valor para muchos.

Ha confesado a un mes de la Diada y a pocos meses de un reto histórico para Cataluña. No podía cerrar peor su carrera política.

Vamos, que a Rahola Martínez le molesta que Jordi Pujol acerque a los catalanes a la imagen que éstos tienen de los andaluces: ladrones y mentirosos; y también que le tenga que dar la razón a Pedrojota Ramírez.

SOSTRES: CIU, NACIDA PARA COBRAR Y MANDAR

Pasemos a periódicos menos sumisos y a columnistas más valientes.

La tribuna del catalanista y federalista Xavier Vidal-Foch aparece destacada en la portada de El País. El autor se pierde en conjeturas sobre lo que puede ocurrir en CiU.

El terremoto moral que está suponiendo en Cataluña la confesión del expresidente solivianta a los ciudadanos: con una rotundidad extraordinaria para una sociedad cuya conciencia ha sido durante décadas baqueteada por el simplón moralismo asimétrico del nacionalismo pujoliano. Amenaza seriamente con destruir al propio partido fundado por Pujol. Induce a reflexionar a los soberanistas de buena fe sobre la realidad, la retórica y la causalidad del, así aireado, expolio económico de Cataluña. Y en esa medida incomoda y posiblemente obstaculice la dinámica del proceso independentista, al que el viejo dirigente otorgó su bula.

Por cierto, ¿por qué quedaron 48 horas mudos, de repente, gentes como el locuaz portavoz Quico Homs? Quizá rumiaban, jóvenes Brutus, una traición temprana a Mas. O quizá, en la desolación, algún prohombre de la Cataluña oficial esté pensando -además del previsor Duran Lleida, que se apartó ¿a tiempo? del diluvio- en la necesidad de modular estrategias, volver a la centralidad, desdeñar el precipicio.

José María Marco (La Razón) pretende que la confesión de Pujol y el auge de ERC devuelvan la sensatez a CiU. ¡Qué optimismo, digo yo!

Los dirigentes de CiU deberían ser capaces de comprender que esta es, probablemente, la base de la posición del Gobierno central. Tienen por tanto la ocasión de romper con un pasado corrupto, por no decir mafioso, pero también de reconstruir una posición propia dentro del nacionalismo catalán, una posición que no reniegue de la tradición conservadora y española que le dio al nacionalismo catalán toda su originalidad. Lo relevante de nacionalismo catalán no es ni Macià ni Companys. Es el legado de Cambó y de Prat de la Riba, que los actuales nacionalistas han tirado por la borda.

Sin embargo, Salvador Sostres (El Mundo) no cree en la sanación moral de CiU.

No es que Convergència tenga un caso de corrupción. Convergència es un aparato pensado para ostentar el poder y exprimirlo. Para mandar y cobrar, y esto es a lo que se ha dedicado.

Pero Convergència resistirá porque Pujol la creó a imagen y semejanza del catalán medio e hipócrita, que se escandaliza en público de lo que multiplicado por 100 hace en privado, y que clama contra la corrupción de los políticos después de haber sobornado para que le autoricen una chapuza, cuyos réditos oculta cuidadosamente del Fisco, escondiéndolos en Andorra o Suiza. Convergència resistirá, y si despachan a Mas y apuestan por un pragmático, hasta volverán a ganar las elecciones.

CAMACHO HACE UNA LISTA DE CORRUPTOS CONDENADOS

La inflación de tribunas catalanas no debe hacernos olvidar otras que también reclaman nuestra atención. Empecemos la evolución con una pieza que tiene algo en común con las anteriores, la corrupción.

Ignacio Camacho (ABC) refuta la creencia general, azuzada por Pablo Iglesias y sus voceros, de que los corruptos son impunes con la lista de los políticos condenados y encarcelados.

Es vox pópuli que en España los corruptos no pisan la cárcel, y ese convencimiento ha adquirido entre la gente carácter dogmático. Sin embargo el contraste de esa aparente certidumbre con la realidad objetiva puede arrojar conclusiones antipáticas. Veamos.

Además del castellonense Fabra, pendiente de ingreso penitenciario tras condena en firme, prácticamente todos los escándalos recientes han registrado encarcelamientos, muchos de ellos de carácter preventivo. Caso Gürtel: Bárcenas, Correa y Crespo, entre otros. ERE: el director general Guerrero, el exconsejero Fernández y un ramillete de imputados de menor rango. Millet el del Palau. Muñoz, Roca, Del Nido y los malayos marbellíes. María Antonia Munar en Mallorca. Los «Pokemon» en Galicia. Díaz Ferrán y media docena de socios. Además, varios centenares de procesados aguardan juicio bajo fianzas millonarias.

El bucle que no hay modo de romper consiste en que la acción policial y judicial no logra depurar en tiempo razonable la basura que ella misma saca a flote.

Y añado yo que muchos de los españoles que hoy se indignan por la corrupción hace unos ocho o diez años callaban ante las pruebas que ya había de ella, porque esperaban que a ellos les tocase algo, la reventa de un piso de VPO, un contrato con una Administración…

Raúl del Pozo (El Mundo), en el imperio gay en el PSOE y el PP, hay una verdadera y auténtica pepita de oro.

El otro día me recordaba una jefa del PP que están encantados de que haya tantos gays en la cúpula de Nuevas Generaciones. A todo el mundo le ha parecido muy bien que los ‘gay friendly’ hayan sido tan activos en la entronización de Pedro Sánchez, un hetero liberal y agnóstico.

 

PORTAZO DE UN TERTULIANO A LA SEXTA

Ramón Pérez-Maura sorprende con un ataque a un aristócrata. En su columna de ABC, reconoce que al asistir a las tertulias de La Sexta ha sido un tonto útil del marqués de Pedroso de Lara, pero le manda a tomar viento a la farola y le dice que no cuente con él para ayudarle a ganar dinero.

«Tonto útil» es un concepto político marxista con el que se define a personas que al defender unos principios acaban convirtiéndose en instrumentos de sus rivales: colaboran involuntariamente en la consecución de aquello que intentan combatir. Y yo quiero declarar que he sido un tonto útil durante los últimos tres años y medio, al intervenir en el programa «Al Rojo Vivo» en La Sexta.

La Sexta fue absorbida por Atresmedia, la compañía presidida por el marqués del Pedroso de Lara, vulgo José Manuel Lara. (…) el marqués coloca en sus tertulias a políticos de izquierdas que con sus diatribas contra el sistema dan audiencia a su televisión y esa audiencia da dinero al señor marqués. Es el negocio perfecto. El capitalismo más abyecto celebrado por la izquierda más rancia a la que ese capitalismo le parece muy bien si le genera votos.

Pérez Maura concluye con su opinión sobre Antena 3, cuyos informativos compara con El Caso.

Y para tener una coartada, el señor marqués nos dice que su principal cadena de televisión, Antena 3, tiene una línea editorial diferente. Lo cual es cierto. Pero esa línea es en realidad la misma que tenía el semanario «El Caso» en la mejor época de Eugenio Suárez. En Antena 3 la política nunca tapa un buen suceso.

Yo le deseo que le siga yendo muy bien, pero no cuente conmigo. Que le vaya bonito, señor marqués.

Ignacio Ruiz Quintano (ABC) es capaz de sacar el debate sobre la regeneración de la política española de la discusión sobre quién roba más y el federalismo o confederalismo, para situarlo en un punto liminar: la ley electoral.

Si las figuras de nuestra política (con su corte de peones y revistosos) quieren regenerar el negocio, que vayan a lo negro, es decir, al sistema electoral, como De Gaulle en el 58, y cambien el sistema proporcional (antidemocrático y disgregador) por el sistema mayoritario, que es el único representativo. Todo lo demás son capotazos a la grupa del penco para engañar al público haciéndole ver que intentan sacar al toro del peto.

Espero que los lectores de Ruiz Quintano comprendan que este párrafo no es irónico, sino doctrinal.

ANSON SE COPIA A SÍ MISMO CON UNA SEMANA DE DIFERENCIA

Después de repasar muchos periódicos, encuentro una columna sobre la reunión entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. La firma Francisco Marhuenda, y el director de La Razón recupera la propuesta del gobierno de coalición PP-PSOE… que hace un par de años defendía Juan Luis Cebrián.

No sólo los gobiernos de coalición con las minorías sino especialmente cuando se producen entre los dos grandes partidos anteponiendo los intereses nacionales. Es un paso que falta en la política española. El desafío del nacionalismo catalán no se puede resolver con una operación de maquillaje por la que se llame federación al Estado de las Autonomías que es uno de los sistemas más descentralizados del mundo. Una reforma constitucional no resuelve el problema porque estamos ante un proceso que busca romper España.

La columna ridícula del día es para Luis María Anson, que sigue copiándose tanto ideas como clichés, como una fotocopiadora olvidada en un rincón. La semana pasada le saqué la repetición de la frase «los gansos del Capitolio» (¿sabrá a qué se refiere?) y hoy son otras frases hechas ya escritas ¡el martes pasado! Compara, amigo lector:

Artículo ansoniano del martes 29 de julio:

Es necesario dar salida al órdago catalán, pero sobre todo al divorcio entre el sistema y las nuevas generaciones, indiferentes al 70%, indignadas al 30%, asqueadas casi al 100%.

(Rajoy) deberá poner en marcha la reforma constitucional, que si no se hace ordenadamente desde dentro del sistema nos la harán revolucionariamente desde fuera.

Artículo ansoniano del martes 22:

Se trata de recuperar a las nuevas generaciones divorciadas del sistema. El 70% de los jóvenes permanece indiferente, el 30% está indignado, casi el 100%, asqueado. Si no se hace la reforma desde dentro del sistema ordenadamente, nos la harán revolucionariamente desde fuera.

Como ves, amigo lector, repite los porcentajes y luego la amenaza de que o hacemos la reforma o nos hacen la revolución, y encima repite los adverbios de modo.

Empiezo a pensar que al maestro de periodistas le escribe las columnas alguna secretaria que tiene una biblioteca de expresiones suyas que corta y pega.

Casimiro, págale la mitad por estos escritos, porque es una ofensa para los columnistas que tienes a sueldo y que se curran la columna.

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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