El capital del magnate mexicano se diluye en el accionariado de la empresa propietaria de 'El País'

Carlos Slim desaparece como accionista de referencia del Grupo PRISA, empujado por bancos y fondos

El potentado reconoce tener 22,5 millones de títulos, un 1,1% de las acciones totales

Carlos Slim desaparece como accionista de referencia del Grupo PRISA, empujado por bancos y fondos
Carlos Slim. CS

Carlos Slim desaparece de Prisa. El multimillonario mexicano comunicó el pasado 12 de agosto a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que dejó de ser accionista significativo de la editora en enero de 2014, cuando su participación descendió del umbral del 3% (en 2011 comunicó una participación del 3,24%) hasta quedarse con el 2,45% del capital.

Desde que el primer accionista de América Móvil, que entró en el grupo que preside Juan Luis Cebrián en 2011, se diluyó por primera vez en enero, hasta hoy, Prisa ha realizado varias ampliaciones de capital sin derecho de suscripción con las que da entrada en su accionariado a banca, fondos, Telefónica y hasta a un nuevo socio mexicano: el empresario Roberto Alcántara Rojas, que se hará con un 9,3% de Prisa.

En los últimos siete meses, la dueña de la Cadena Ser ha dado luz verde a la emisión de 1.104,8 millones de nueva acciones hasta los 2.022,23 millones de títulos, lo que supone que la participación de Carlos Slim se puede llegar a diluir hasta el 1,11%, según los últimos datos publicados.

Y es que, según informó ayer el empresario a la CNMV, en enero poseía 22,54 millones de acciones del grupo mediatico a través de Carso, lo que implica que, entre noviembre de 2011 y enero de 2014, el propietario de Telmex adquiró en el mercado 7,84 millones de títulos de Prisa.

En estos dos años y medio, las acciones de la editora se han movido en una horquilla entre los 0,145 euros de mayo de 2013 y los 0,48 euros febrero de 2014.

Tal y como publicaron algunos medios de comunicación, Slim se negó a suscribir una parte de la emisión de bonos convertibles en acciones que Prisa aprobó en junio de 2012 para conseguir liquidez y reducir parte de elevado endeudamiento.

En principio, el magnate mexicano iba a inyectar 100 millones de euros, en línea con Telefónica, que se ha hecho con 97,08 millones de acciones, un 5,3% del capital, tras la conversión.

En el último momento, Slim desistió de formar parte de la operación de rescate, en la que también participaron HSBC, Banco Santander y Caixabank, alegando que prefería reforzar su peso en el capital de Prisa adquiriendo acciones en el mercado. Así, en un primer momento y hasta enero de 2014, compró títulos pero se ha quedado lejos del peso que tienen Telefónica. 

En manos de los bancos

Las ampliaciones de capital aprobadas por Prisa (la última de 188,6 millones de títulos todavía no se ha ejecutado) no sólo han diluido a Carlos Slim y la familia Polanco (ayer reconocía una participación del 12% frente al 25,5 por ciento de febrero) sino que han dejado en manos de la banca y de los fondos más del 29% de las acciones de la compañía.

A finales de 2013, el grupo que preside Cebrián logró cerrar la enésima refinanciación de su deuda.

En el acuerdo, la editora se comprometía a vender activos y a premiar a los fondos buitre con 99 millones de euros en acciones, lo que supuso la entrada de fondos como Monarch.

En julio, convirtió los bonos suscritos por la teleco de César Alierta y las tres entidades bancarias lo que elevó el peso de HSBC en la multinacional hasta el 9,56%. A su vez, el Santander se hizo con un 5,25% y Caixabank con un 4,9%.

A su vez, tras la conversión de warrants y el pago del dividendo afloró UBS con una participación del 3,08% y Morgan Stanley con una del 4,81%. De aquí a fin de año los accionistas se diluirán, ya que está pendiente de ejecutarse la última ampliación aprobada que elevará el capital de la firma de los 1,833 millones a los 2.022 millones de títulos.

 

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