LA CLAVE DEL DÍA

ABC desvela que la independentista Asamblea Nacional Catalana ingresó 1,5 millones sin justificar

El periódico recuerda a los Pujol y afirma que "la corrupción y el fraude se han convertido en divisa del nacionalismo catalán"

ABC exige que Hacienda y la Fiscalía investiguen el origen de los fondos de la ANC

Un nuevo fraude económico vinculado al nacionalismo catalán. El diario ABC desvela en su edición de este 1 de septiembre de 2014, que la Asamblea Nacional Catalana (ANC), la entidad privada que dirige el movimiento separatista catalán, en su contabilidad del ejercicio 2013 figuraban ingresos sin justificar por valor de 1,5 millones de euros.

Además, los responsables de su tesorería muestran, en los primeros meses de 2014, su preocupación porque el presunto fraude podría ser constitutivo de un delito fiscal y «se afanan en idear un sistema de encubrimiento de estos ingresos ilícitos».

Los ingresos de la ANC, cuya presidenta es Carmen Forcadell, provienen de donaciones, aportaciones y venta de productos de merchandising independentista. En su primer año de existencia, 2012, la ANC declaró unos pocos miles de euros ingresados como donaciones. Un año después, en 2013, las donaciones ascendieron, según ABC, 1,7 millones de euros.

En un editorial que acompaña la información, el periódico conservador afirma que la corrupción y el fraude son ya esenciales al nacionalismo catalán.

La ANC está inmersa en un problema de financiación posiblemente ilegal que debe encontrar respuesta inmediata en la Fiscalía General del Estado y en la Agencia Estatal de la Administración Tributaria. No son juicios especulativos, sino reconocimientos explícitos de los propios responsables económicos de la ANC sobre la situación de ilegalidad de sus ingresos. Y tampoco es una minucia: se trata de 1,5 millones de euros.

La corrupción y el fraude se han convertido en divisa del nacionalismo catalán, que ha transformado el proceso separatista en una sucesión de descalabros éticos. A todos los casos de corrupción investigados y juzgados por los tribunales de Justicia en los últimos años, se sumó el escándalo de la primera familia nacionalista, los Pujol, y ahora llega el turno de la entidad que, aparentemente ajena a los circuitos partidistas, pretende representar a la sociedad catalana, y no es más que otra pieza del lucrativo comercio nacionalista.

Sin embargo, el posible fraude fiscal de la ANC -sea o no delito-, no debería provocar grandes sorpresas. El nacionalismo catalán se ha instalado fuera de las reglas de la moral pública, no solo de los principios legales y democráticos. La forma que tienen sus conspicuos agitadores separatistas de gestionar el dinero debería disuadir a los catalanes de poner en sus manos el gobierno de una Cataluña independiente.

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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