Pocas veces podrá verse como este 24 de septiembre de 2014, la hegemonía intelectual de que ha gozado El País en la vida pública española desde su aparición en 1976, aunque se encuentre muy menguada por el desprestigio del progresismo y del PSOE.
El periódico que maneja Juan Luis Cebrián y dirige Antonio Caño dedica su editorial principal a la dimisión de Alberto Ruiz Gallardón debido a la retirada del proyecto de reforma de la ley del aborto. El País califica el aborto como «derecho de las mujeres a decidir libremente sobre su maternidad» y toda oposición a él como «integrismo católico». Nada nuevo en el pensamiento del periódico, que se ha olvidado de cuando proponía a Gallardón como modelo de una derecha centrada aprobada por él.
Sin embargo, en su último párrafo, el editorial, titulado ‘Acertada rectificación’, aprovecha que el Piseruga por Valladolid para recomendar a Mariano Rajoy que se comporte en la cuestión catalana como ha hecho con el aborto: que busque el «consenso» político, es decir, que haga caso a El País.
Justificar la retirada de un proyecto de ley «por falta de consenso», que es el argumento alegado por Rajoy, representa un cambio en la forma de gobernar por parte de un presidente que ha ejercido hasta hoy la mayoría absoluta en el Parlamento sin complejos. No se pueden abordar crisis políticas de tanto calado como las que atraviesa España sin demostrar una actitud favorable a la búsqueda de consensos para los asuntos verdaderamente serios. Animamos a Rajoy a seguir en esa línea, por ejemplo en Cataluña.
