LA CLAVE DEL DÍA

El País sale en defensa de la Policía, los fiscales y el «régimen del 78»

Exige depurar "las estructuras ejecutivas" de los partidos que hayan permitido el ascenso de políticos corruptos y cita a Cospedal

La cita de Cospedal quizás signifique que El País apoya a Soraya Sáenz de Santamaría

En un confuso editorial titulado ‘Credibilidad’, El País apuntala este 4 de noviembre de 2014 el «régimen del 78», del que el periódico y su consejero delegado son piezas capitales, y a la vez arremete contra los partidos políticos.

Las últimas detenciones de políticos corruptos, según el editorial, demuestran que el Estado, en concreto la Policía, la Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción, funciona, aunque, añade, las sentencias tarden muchos años, precisamente por algo que le entusiasma al peródico progresista, que es el garantismo.

En otros párrafos, El País reclama a los partidos «depurar las estructuras ejecutivas o representativas en las que se hayan colado los corruptos», exigencia que quizás, dadas las perífrasis y circunloquios del editorial, se refiera a Mariano Rajoy, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Artur Mas.

El único nombre propio al que se hace un reproche es María Dolores de Cospedal, la secretaria general del PP, cuando descalifica a quienes piden destituciones y dimisiones en su partido.

Acuciados por el monumental enfado de la ciudadanía, los partidos políticos con mayor número de implicados en casos de corrupción reiteran las promesas de limpieza en el futuro. Pero la primera condición para que sus reacciones sean verosímiles es la credibilidad. Cumplir esa circunstancia exige depurar las estructuras ejecutivas o representativas en las que se hayan colado los corruptos, no hayan cuidado con rigor el comportamiento ético o hayan permitido el crecimiento a su alrededor de enriquecimientos abusivos.

La actitud de la justicia y la actividad de la Fiscalía Anticorrupción y de las fuerzas de seguridad prueban que se equivocan los que predican la debilidad del Estado o dan por liquidado «el régimen del 78», en expresión de los populistas. Esas instituciones están llevando a cabo vigorosas investigaciones, como se está comprobando. Es cierto que no lo parece tanto porque en España se tarda mucho tiempo en llegar a establecer la verdad judicial, debido a una mezcla entre complejidad de las investigaciones y aplicación rigurosa de las garantías del Estado de derecho, que retrasan las decisiones.

María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, insistió ayer en la línea de que los dirigentes políticos no pueden meter a la gente en la cárcel. Cierto, pero sí pueden conducir indagaciones internas o aceptar comisiones de investigación parlamentaria para casos importantes. Calificar de «cobardes» a los que plantean anónimamente la renovación de la dirección del PP o un congreso para dar paso a una nueva generación implica que la cúpula del partido gobernante sitúa el problema en términos de mantenimiento del poder, y no de regeneración.

Hay que tomar medidas ejemplares, que hagan creíble la voluntad de adoptar una actitud mucho más firme contra cualquier desviación de los principios éticos exigibles a los políticos. No debería olvidarse que los partidos canalizan la representación de los ciudadanos y viven esencialmente de los contribuyentes.

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Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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