OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

Gistau dice que si Nicolás fundara ahora un partido, tendría más posibilidades de quitar voto a Podemos que Pedro Sánchez

Ignacio Camacho explica los bandazos de Sánchez porque éste ya empieza a ver "la nuca" de Pablo Iglesias en las encuestas

Federico Quevedo trata de dirigir las sospechas sobre el apoyo del Pequeño Nicolás a Aznar

El esperpento se ha instalado en la política española y por tanto en las columnas de los periódicos. Ya no se trata del Pequeño Nicolás, sino también de Pedro Sánchez negándose a sí mismo cuando ayer abjuró de haber apoyado con su voto como diputado uno de los escasos gestos de sensatez de Zapatero, la reforma de la Constitución para establecer el equilibrio presupuestario y la prioridad en el pago de la deuda pública. El último episodio es la imagen de Pablo Iglesias aplaudiendo al Papa… para apropiárselo, claro.

Las columnas más entretenidas este 26 de noviembre de 2014, se refieren al Pequeño Nicolás. Y no se quedan sólo en las bromas y las ingeniosidades. Por ejemplo, David Gistau (ABC) considera la popularidad y aceptción del muchacho una muestra de la decadencia social.

Una parte inmensa de nuestra sociedad está dispuesta a aceptar como verdad incuestionable cualquier cosa que contribuya a la voladura de todo. Aunque sea tan delirante como las memorias de agente secreto y rescatador providencial de Nicolás, al servicio de Su Majestad. Si sirve para abofetear a la «casta» y para precipitar el colapso, es verosímil, y cualquiera que lo niegue lo hace porque está a sueldo de lo podrido. El pequeño Nicolás acaso sea la anécdota excéntrica de ese mismo ambiente social que ha encontrado en Podemos su arma de destrucción masiva y que ha reducido la discusión nacional a un ámbito absolutamente emocional y primario en el que sólo existen dos posibilidades: o estás por la destrucción de todo, o eres un cómplice de la cleptocracia. Si Nicolás, a lo Elpidio, fundara ahora un partido, tendría más posibilidades de quitar voto a Podemos que Snchz con todos sus erráticos repentismos.

Antonio Burgos (ABC) recurre a la leyenda urbana del chupacabras para construir un nuevo personaje fantástico: el chupacámaras.

Toda España habla de un chupacámaras que se ha hecho famoso por eso mismo, por salir en plan Mocito Feliz con lo más granado de La Moncloa, de La Zarzuela, del Gobierno y del CNI. Hablo del Pequeño Nicolás, que por si no estuvieran ya desgraciadamente resucitadas las dos Españas exhumadas por Zapatero, ha vuelto a enfrentarnos. Los españoles nos dividimos ahora en dos grandes grupos: los que creemos que el Pequeño Nicolás es un chufla chupacámaras y los que están convencidos que de verdad es un espía, agente del CNI, que sabe tela y que como se ponga a largar de todo esto va a temblar el misterio.

Pero hay más chupácamaras. Ya adivina el lector cuáles son:

Y ahí los tienen a los tíos, de primera fuerza política. Y todo, por haber aplicado a nuestra idiosincrasia la famosa tesis de Julio Anguita: «Programa, programa, programa… de televisión». Con el predicamento que tienen aquí los chupacámaras, está chupado llegar al poder. Hombre, sobre todo después de que tantos se hayan hartado de chupar del bote con una poca vergüenza que no te quiero ni contar…

Raúl del Pozo (El Mundo) torea los reproches que le deben de haber hecho los políticos y empresarios con los que nos cuenta que suele hablar por la entrevista al chaval.

El pícaro suele contar su vida en primera persona, y así lo hizo en El Mundo y en televisión. Como reportero, aplaudo la exclusiva; reconozco que hemos hecho un flaco favor al Estado, pero no somos funcionarios, sino periodistas.

JAVIER AYUSO DIO UNA «EXPLICACIÓN OFICIAL» SOBRE NICOLASÍN

Ignacio Ruiz Quintano (ABC) se ríe del ridículo que hizo el otro día Javier Ayuso en El País, dedicando dos páginas enteras a desmentir a un timador de medio pelo. (Por cierto, La Vanguardia publica en portada que el ‘Pequeño Nicolás’ se reunió «con parte de la familia Pujol».)

El diagnóstico más «yuppie» del fenómeno nicolasiano lo firma Ayuso, ex jefe de prensa de la Casa Real: -Nicolás puso en marcha el «selfie dropping».

Bajo una foto del pequeño Nicolás sentado a una mesa con el secretario de Estado de Comercio, García-Legaz, y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, Ayuso desarrolla una entretenida historia detectivesca de María Soraya, vicepresidenta del Gobierno, y María Pico, directora del gabinete vicepresidencial, cuya trama recuerda, por lo simpática, a la de Neil Simon en «Murder by Death» con Jessica Marbles (Elsa Lanchester) -y su enfermera (Estelle Winwood)-, inspirada en la Miss Marple de Agatha Christie.

Tenemos, pues, dos explicaciones oficiales para el hecho de que un Antoñito el Fantástico se pasee por las cornisas del Estado como Harold Lloyd en la escena del Reloj: la explicación psicoanalítica de los tertulianos y la explicación literaria de Ayuso.

El marianista Federico Quevedo (ElConfidencial.com) cumple hoy con sus tareas. Primero, salva a Soraya Sáenz de Santamaría, como trató de hacer Ayuso el lunes.

Fue hace unos meses cuando un estrecho colaborador de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, entró en su despacho con un informe confidencial bajo el brazo y le dijo algo así como: «Vicepresidenta, tienes que ver esto». (…) «Pero, ¿este quién es?», debió pensar en voz alta la vicepresidenta. Y después de hacer las oportunas averiguaciones y contrastar todos los datos, tomó una decisión: sacar a la luz todo lo relativo al que después se llamaría pequeño Nicolás y poner en manos de la justicia los delitos que presuntamente hubiera podido cometer. Dicho y hecho, el pequeño Nicolás dormía un par de noches en prisión al mismo tiempo que todo el país se enteraba de sus andanzas. Seguramente, los sesudos asesores de la vicepresidenta y la propia número dos del Gobierno pensarían que aquello sería suficiente para amedrentar al chaval y obligarle a desaparecer una larga temporada, pero se equivocaron.

Y luego arroja todas las culpas y sospechas sobre la protección de que gozaba Nicolás y a quién servía en Aznar, la bestia negra de Moncloa.

¿Por qué tenía Nicolás un trato especial en la FAES de Aznar cuando solo era un crío que, sin embargo, se movía por allí como si fuera su casa, hasta el punto de que le llamaban ‘Fran el del FAES» y presumía de que con su huella dactilar podía entrar en el despacho del propio presidente? Ese es el misterio que se debe resolver. Me consta que Rajoy está absolutamente desconcertado por el impacto mediático que ha tenido este asunto, y que la vicepresidenta quiere acabar con esta pesadilla cuanto antes…

Para echar unas risas también vale la columna de Alfonso Ussía (La Razón) sobre la mudanza de instituciones inútiles (¿no habíamos quedado en que el Senado era inoperante y hasta sobraba?) a Barcelona.

Puestos a pedir traslados institucionales y con el fin de procurar a quienes menos tienen las ventajas y las alegrías de los más poderosos, se podría intentar que el ‘Barça’, durante unos años abandonara Barcelona para convertirse en el club más importante de Toledo.

Carecer de costas no significa que Albacete no pueda ser la sede de la Federación Española de Remo.

Y ya de llevarse ¿por qué no hace un esfuerzo Barcelona y se lleva también el Congreso de los Diputados? Una faena para Durán i Lleida y el Hotel «Palace», pero siempre, en los grandes cambios, hay algún perjudicado.

PILAR RAHOLA SE PREPARA PARA GRITAR «¡MORI DURAN!»

La verdadera noticia del día es que Artur Mas ha desvelado su plan para conseguir una Cataluña independiente. Ante la indolencia del Estado español, no es arriesgado apostar a que lo va a conseguir. Victoria Prego (El Mundo) está cada día más preocupada. Hoy propone una acción conjunta de los partidos no separatistas.

¿Con la mitad más uno se puede plantear desde una mínima y homologable legitimidad un proceso tan brutal y tan decisivo como la demolición de un país?

Sin embargo, ésta parece ser la pretensión se Artur Mas, la de llevarse fuera de España a los catalanes a partir del momento en que cuente con un voto o un escaño más. (…) el señor Mas ya se ha saltado todas las reglas que ordenan la vida política en un país democrático y va a seguir llevando a sus conciudadanos por la jungla sin leyes en la que él ya está.

Es imprescindible, pues, que todos los partidos que defienden la España constituiconal apelena a los catalanes no independentistas para que acudan a las urnas e impidan la mayoría absoluta de esa lista con la ue sueña Artur Mas. En las manos de esos catalanes está el futuro de España.

¿Y en qué bando situamos al PSC y al PSOE?

Màrius Carol (La Vanguardia) hace ver que a la meta prometida por Mas no llegarán todos… si llegan.

Lo que Ulises tardó diez años en hacer, Mas se comprometió a conseguirlo en dieciocho meses. El viaje a Ítaca, al que el soberanismo suele referirse como la metáfora del camino hacia la independencia, conoció ayer un acelerón, de acuerdo con las palabras del presidente catalán en el auditorio del Fòrum, frente a ese Mediterráneo en el que tantos obstáculos encontró Ulises. Mas hizo su propuesta sin que nadie ni en CiU, ni siquiera en el Govern, la conociera previamente.

En el viaje a Ítaca sólo sobrevivió Ulises, y con la ayuda de la diosa Atenea. No parece menos arriesgado el de Mas.

¿Es Pilar Rahola la diosa Atenea de Mas o el caniche ladrador que el conde de Godó lleva cuando pasa por las oficinas de la Generalitar a pedir las subvenciones? El 9-N permitió a los separatistas disponer de una lista de buenos y malos catalanes. Rahola la emprende con uno de los malos: Duran i Lleida.

Al otro lado, como queda dicho, los nacionalistas, independentistas, soberanistas y el resto de istas insolidarios. Y en estas llega Duran, que nunca se sabe de dónde viene, ni tampoco está muy claro adónde va, pero cuyo ruido al llegar siempre es atronador. Y el bueno de Duran, ‘malgré’ tener notables consellers de su partido, conocer a ciencia cierta las dificultades económicas del Ejecutivo catalán, saber del esfuerzo del Govern por mantener el Estado de bienestar a pesar del ahogo y etcétera, va y suelta la retahíla del hartazgo del hámster independentista, instalado él mismo en la centralidad de los problemas reales de la gente.

¿Puede explicarnos Duran cómo garantizará los intereses catalanes si continúa mandando el Gobierno central sobre ellos? Lo siento pero no compro este mantra, porque cuando un pueblo quiere cambiar su historia nunca lo hace por nebulosas aspiraciones románticas, sino por intereses ciudadanos tangibles. Sobre todo los catalanes, que somos fenicios.

Ya se empieza a escuchar el «mori Cambó» que tanto asustó al más inteligente de los políticos catalanistas. Unos pocos meses más tarde, éste huyó de su amada Cataluña (en su yate ‘Catalonia’) y mandó dinero al sublevado Franco.

TANIA SÁNCHEZ, ‘LA PASIONARIA DE RIVAS’

Paro un momento y recojo las noticias que dan dos columnistas abecedarias.

Curri Valenzuela nos cuenta que en el PP están adiestrando a varios dirigentes para que acudan a las tertulias y debates televisivos. Uno de ellos es un joven que va a dar mucho que hablar, ya verán ustedes: un tal Javier Arenas Bocanegra.

El desamor existente entre el partido del Gobierno y las televisiones privadas, que está llegando a niveles de alto voltaje, comienza por la alergia de Mariano Rajoy a dejarse entrevistar ante las cámaras, sigue por la negativa de la mayoría de los ministros a asistir a debates y llega hasta el escaqueo de los diputados de base a los que la dirección de los populares adiestra y empuja para que acudan a ese tipo de de programas los sábados por la noche.

Arenas Serrano, Pablo Casado, Rafael Hernando, Carolina España, Agustín Conde y Rafael Merino, entre otros, han sido seleccionados en un casting interno para dar la cara por el partido y el Gobierno en las tertulias televisadas, y a todos ellos se les prepara en el departamento de Telegenia de Génova antes de acudir a cada programa para que se desenvuelvan con soltura y se atengan al argumentario correcto.

Y Mayte Alcaraz revela la alegría que produjo en Izquierda Unida la exclusiva del periódico sobre los negocios de Tania Sánchez Molero, apodada ‘La Pasionaria de Rivas’, y su familia.

Cuando coincidí con ella nunca ocultó su convencimiento de que los platós televisivos eran vitales como plataforma para la construcción del pensamiento político (sic). Le rebatí con que eran de bajo nivel y me invitó a colarme en la Asamblea y asistir a alguno de los que allí se celebran. Nunca supo explicarme si ella, diputada muy activa en la tribuna de la Cámara de Vallecas, se sentía responsable también de la baja intensidad de las intervenciones parlamentarias.

Tiene mala fama en su grupo parlamentario. Y lo sabe. Su relación sentimental con Iglesias y el tándem que ha formado con Alberto Garzón, otro entusiasta de las sinergias con el populismo de los seguidores de Monedero, la han colocado en el punto de mira. Por eso ayer Gregorio Gordo, curtido líder de esta formación, se apresuró a asumir la exclusiva que mi compañero de ABC, Javier Chicote, publicó sobre la adjudicación por parte de Sánchez de un contrato de 137.000 euros a su propio hermano. Ni un segundo tardó Gordo en poner contra las cuerdas a su compañera. Más de una risa se oyó en los despachos de IU cuando cayó este periódico en manos de diputados que se han dejado las pestañas trabajando en la calle, atendiendo reclamaciones populares y batallando contra la mayoría absoluta del PP.

PODEMOS SE TRAGA A IU Y DESORIENTA AL PSOE

La propuesta de Pedro Sánchez de dar marcha atrás a la reforma de la Constitución que él mismo votó hace tres años es otro de los temas de varios columnistas. Ignacio Camacho (ABC) explica con gracia la razón del giro de Pdr Snchz se encuentra en que  éste teme que Pablo Iglesias le haya rebasado ya en la carrera electoral y su cabeza esté en riesgo.

Hace algún tiempo que Nicolás Redondo Terreros, exponente señero aunque aislado de la moderación socialdemócrata, sentenció que si el PSOE jugaba a ser Podemos daba ventaja en el juego a Podemos. La tentación populista, lejos de aproximarlo a la fuerza que le desangra los votos, resta sello propio a un partido que sólo puede crecer consolidando un proyecto de centro-izquierda, europeísta, pragmático y creíble. Si los socialistas dejan de ser un elemento estabilizador de la política y se entregan a los brindis al sol es probable que los ciudadanos se decanten por otros toreros menos vistos y más efectistas. Pero Snchz está nervioso. Y no tanto porque sienta el aliento de Iglesias en el cogote como porque es él quien no ve más que la nuca de su competidor, y cada vez más lejana.

Santiago González (El Mundo) se cita a sí mismo para describir la carrera del PSOE hacia el abismo.

Alguna vez tengo escrito que el más grave problema del socialismo español es su tenaz empecinamiento en sostenella. Es peor. Un paso atrás ni para tomar impulso. No están empeñados en sostenella, sino en aumentalla.

Fernando González Urbaneja (Republica.com) da por finiquitada… a IU.

IU ya está trufada de nuevas gentes que emiten en la onda de Podemos, para desesperación de los clásicos que perciben, una vez más que cuando la coyuntura podía favorecerles hay alguien que se interpone en el camino al poder. Los de Podemos estaban en IU o podían haber intentado aterrizar en esa coalición, pero han tenido una visión más clara construyendo su propia plataforma, ligera de costes, cargas y compromisos y solo si, se tercia, materializar una fusión por absorción sin pagar otro precio que dejar espacio en las listas a cuantos sean capaces de merecerlo.

La columna ridícula del día es una tribuna de opinión, firmada por el socialista Octavio Granados que expone una sorprendente teoría: no es bueno que Podemos sea derrotado porque podría venir la extrema derecha.

Los riesgos del programa de Podemos no son tanto las promesas imposibles, abundantes en todos los grupos de neófitos, como aquellos compromisos que provocarán efectos perversos. Y soy de aquellos que piensan que el fracaso del populismo de izquierda sería un desastre, porque provocaría una desafección democrática y un ascenso irrefrenable de la extremaderecha en los excluidos de la modernidad.

Y para evitar todo esto, les pide a los ‘podemitas’ que se civilicen… y pacten con el PSOE.

La capacidad socialdemócrata de negociación no es precisamente lo que distingue a los dirigentes del nuevo partido, que aspiran a tomar el cielo por asalto. Pero intentar disolver la socialdemocracia, como el PCI en Italia, suele acabar con una formación todavía más moderada, que extrae sus dirigentes del liberalismo de izquierda (Amato, Prodi, Renzi…). Para ese viaje no hacían falta alforjas. Tal vez sería más interesante sumar en vez de travestirse.

¡A qué argumentos recurren algunos progresistas para salvar al PSOE!

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Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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