OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

Müller le pinta la cara a Podemos por sus contradicciones económicas

Hermann Tertsch reprocha al Real Madrid que haya demostrado que la civilización cristiana "es débil, corrupta, cobarde e inmoral"

Mariano Rajoy se queda solo: Francisco Marhuenda defiende antes a la prensa que a él

Mientras remuevo el café y jugueteo con el mechero (soy uno de los pocos hombres capaces de hacer dos cosas al mismo tiempo), recuerdo un precioso artículo de Ignacio Peyró que leí hace unos días. En él brillaba esta frase:

La liturgia sabía fijar los ritmos del año: si las noches tan calmas y tan claras de diciembre anticipan una luz de Navidad, esta niebla que se agarra a la tierra nos lleva a noviembre como mes de los muertos.

Y este mes que ya se desprende del calendario nos deja dos muertos en la política: Ana Mato, a la que rehuyen como si tuviera el ébola aquellos a los que hizo diputados, según cuenta Curri Valenzuela, y Mariano Rajoy.

No es sólo que este 28 de noviembre de 2014, El País reclame hoy en su editorial una renovación al PP, que considera que Rajoy es imposible de hacer, es que hasta el leal entre los leales, Paco Marhuenda vacila en su apoyo al registrador de la propiedad. ¡Adónde estamos llegando para que el más bravo oficial del Batallón de La Moncloa vacile!

‘Imprescindible e inútil’ es el título de su columna. Por fortuna aclara en la primera línea del texto que se refiere al debate de ayer, porque de lo contrario Carmen Martínez Castro podía haber reunido un tribunal de honor para juzgarle por desafecto. Luego disculpa a los medios de comunicación por hablar de la corrupción.

Los medios de comunicación recogemos la realidad social y no provocamos ninguna alarma, porque estamos reflejando escándalos de grandes dimensiones tanto por los importes como por los encausados. Me gustaría que la corrupción fuese una página en blanco en los diarios, porque no existiera, pero desgraciadamente tenemos que recoger una realidad que es lacerante.

Una vez que se ha defendido a él mismo y a los compañeros de la prensa, pasa a ocuparse de su antiguo jefe.

Rajoy estuvo claro y contundente, aunque era evidente que no conseguiría convencer a una oposición que tiene puesta la vista en las convocatorias electorales.

Una vez más, pudimos comprobar que los partidos utilizan distintas varas de medir en función de si los escándalos les afectan o no a ellos. No se puede decir que el presidente del Gobierno no presentara propuestas concretas, porque fueron un total de 70 medidas de regeneración democrática que afectan al funcionamiento y financiación de los partidos, las obligaciones de los altos cargos, medidas procesales y penales, reformas del régimen jurídico del sector público y de la ley de contratos así como de la iniciativa legislativa popular.

Asegura que el PP ya está pagando el precio electoral por la corrupción interna.

Los líderes de la oposición se erigieron en justicieros a la búsqueda del rédito electoral. No me parece acertado, porque el desgaste del PP ya se ha producido, pero también del PSOE.

Y para concluir ya pierde la esperanza de que Rajoy haga algo, lo que sea, práctico y contundente, y como Arriola, recurre al miedo para apuntalar el régimen.

Los excesos dialécticos y la sobreactuación sólo benefician a los grupos antisistema, que aprovechan la oportunidad para cuestionar, precisamente, el sistema y extender que la corrupción es algo sistémico. Esta idea rupturista es preocupante, porque España necesita la estabilidad que ha tenido desde la Transición para continuar en la senda del crecimiento económico y profundizar en el Estado del Bienestar Social.

La desmoralización de Marhuenda es tan profunda que Victoria Prego (El Mundo) le supera en ataques al PSOE.

Ante una batería de medidas en la buena dirección propuestas por el PP que enfocan en la buena dirección, se apreció el pavor de los socialistas a aparecer como mínimamente cercanos al partido en el Gobierno. Quizás creen Sánchez y los suyos que afeándole a Rajoy sus casos de corrupción quedan los libres de toda mancha. Pero no es así, de ninguna manera.

Se necesitan políticas de grandes pactos para afrontar los grandes problemas. No es momento de cálculos pequeños.

GISTAU: ‘ASALTA EL CONGRESO’ HA DESAPARECIDO

David Gistau (ABC), hoy más periodista que columnista, nos da dos noticias. La primera, el enfado de Zapatero con Sánchez.

Bastante tiene Schz con contener el problema interno que le ha provocado su corrección del 135 y su agresión al zapaterismo, cuya vieja guardia está iracunda. El propio expresidente Zapatero confesó a un amigo que se sentía como un cadáver político al que hubieran incinerado con gasolina de IU.

La segunda, que las hordas callejeras ya no planean tomar el Congreso por la fuerza, sino que se ven de diputados. Poco falta para que la izquierda vuelva a exigir respeto a la institución en que resuena la voz de la soberanía popular.

Fuera, había de nuevo vallas policiales. Inútiles, puesto que el desquite de la gente le ha sido encomendado a Podemos. Un alivio para el militante, en días de lluvia y frío en los que no apetece más asaltos que los metafóricos.

Entre las consecuencias del debate, Fernando González Urbaneja (Republica.com) encuentra el aumento en el PP de los rebeldes contra Rajoy.

La regeneración del PSOE todavía es posible, va a necesitar mucho tiempo, quizá Pedro Sánchez no va a ser el salvador, incluso puede que nunca vuelvan al poder con su actual denominación. El PP no va por otro camino, incluso puede que su caída sea más rápida y dramática que la del PSOE por múltiples razones.

A Rajoy le queda un año de legislatura para detener la sangría de votos, y son más los que estiman que será un año basura, inútil para la recuperación que requiere decisiones más radicales que la gestión ordinaria de los asuntos de gobierno. La defensa que Rajoy hizo ayer en el parlamento de su exministra Ana Mato, tras destituirla de forma fulminante unas horas antes, resultó patética, inconsistente.

Tal y como están las cosas el PP puede no sobrevivir a Rajoy, la hipótesis de que ambos se irán a la reserva y el ostracismo el año 2015 gana posibilidades, incluso dentro del propio PP no son pocos los dirigentes que estiman que se impone un Congreso de refundación urgente que abra la puerta a unas elecciones antes que las municipales y las catalanas que pueden ser letales para el PP.

Curri Valenzuela (ABC) revela el desagradecimiento de muchos diputados del PP hacia Ana Mato.

Ninguno de ellos se paró ante la prensa para pronunciar unas palabras de recuerdo hacia la depuesta (y ya ausente) ministra de Sanidad, a pesar de que Ana Mato, que llegó a ser la número dos del PP, promocionó a muchos de ellos para conseguir sus escaños.

¿POR QUÉ PODEMOS ES INVULNERABLE A LA CRÍTICA?

Por lo que cuentan los columnistas y se ve en las fotos, parece que había más plumillas y fotógrafos en la presentación del programa económico de Podemos. ¡Parece que Pablo iglesias ya no nos va a dejar ‘becas Errejón’!

Fernando Vallespín (El País) explica por qué a Podemos no le han hecho mella las críticas ni los escándalos de corrupción en sus filas.

Podemos ha conseguido convertirse en una franquicia capaz de agrupar todas las fuentes del descontento y se alimenta de todos y cada uno de los errores y debilidades del sistema, así como de la emocionalidad que hoy impregna la política. Su fuerza radica en convertir la ilusión por una nueva política en una consigna para la acción, por muy indefinida que esta sea. Por eso tienen éxito. Y por eso son relativamente inmunes a la crítica.

Lo mismo opina Ignacio Camacho (ABC).

El éxito de Podemos ha sido el de crear un marco mental colectivo en el que debates como el de ayer suenan a arqueología política, a liturgia apolillada. Han traslado con eficacia a mucha gente el ficticio mensaje de que la auténtica soberanía popular se ha evadido de la Cámara y no regresará hasta que sean ellos quienes la devuelvan de la mano. El presidente los metió ayer de soslayo en la sesión al hablar de los «salvapatrias de las escobas» pero sólo le queda un año, a él y a los demás, para demostrar a base de política limpia que la patria se puede salvar sin espontáneos.

Quizás la imunidad de Podemos acabe ahora, que pasamos de los cuentos a las cuentas.

Carlos Sánchez (ElConfidencial.com) desvela que Podemos no entregó su programa económico a la ‘canallesca’, sino sólo una hoja con los principales asuntos.

No es fácil, de todas formas, interpretar los argumentos económicos de Podemos, entre otras cosas porque ayer, jueves, sólo se entregó a los medios de comunicación una escuálida hoja con el programa económico (hoy se entregará el resto). De esta manera, Pablo Iglesias y sus contertulios -la conferencia de prensa no pasó de ahí al no existir material suficiente para debatir con criterio- evitaron responder a incómodas preguntas. Un ejercicio de transparencia infinito.

Pese a ello, el economista socialista José Carlos Díez (El País), que negó la existencia de burbuja inmobiliaria en España, destroza lo poco que sabemos del programa en un artículo titulado ‘Podemos en el país de Nunca Jamás’.

Hablan de reestructuración de la deuda pero sin condicionalidad y piensan que se encargarán ellos de la política económica el día después del impago. El mismo error que cometió Rajoy cuando anunció un saneamiento bancario en la campaña electoral que luego acabó en rescate. Aún no se han enterado de que Zapatero tuvo que hacer un ajuste fiscal en 2010 que negó horas antes de aprobarlo y Rajoy tuvo que subir el IVA días después de decir en el Congreso que no lo haría.

En privado, los líderes de Podemos te dicen que Merkel se plegará a sus deseos ante el temor a una crisis financiera. Ilusos, no saben que Papandreu y el presidente de Chipre ya intentaron esta estrategia y los dos países están rescatados. Si el BCE no acepta las condiciones y corta la financiación a la banca española, estaríamos fuera del euro en horas y la crisis sería similar a la de Argentina de 2001 con corralito incluido.

John Müller (El Mundo) recurre al mismo método: las contradicciones objetivas del programita y de sus redactores.

Podemos es consciente de que corre el riesgo de defraudar. (…) Las medidas concretas se sueltan con cuentagotas. Y a veces con grandes contradicciones. Navarro dijo que hay que introducir la semana laboral de 35 horas para repartir empleo y después dijo que hay que jubilarse a los 65 años -no a los 60 ni a los 67-, pero con flexibilidad por si alguien quiere seguir trabajando «como en EEUU». La razón es que, en este caso, el trabajo no es un juego de suma cero. O sea, para Navarro el trabajo es limitado en horas semanales, pero flexible en años de vida.

Enric Juliana (La Vanguardia) prefiere el chascarrillo al análisis.

Por la tarde, una nube de periodistas acudía a la presentación del programa económico de Podemos -del Podemos rompesondeos-, que se aleja de Venezuela y Bolivia y se aproxima al Papa y al almacén Ikea de la socialdemocracia nórdica.

Pedro Narváez (La Razón) es más ingenioso. El programita le recuerda al franquismo:

Con Franco estaba prohibido el despido libre y se pagaban 65 días por año trabajado. Pero para que esa fórmula de los años sesenta tuviera éxito Pablo tendría que pasarse a la minifalda sin que nadie le mirara por la calle, remota posibilidad aunque no imposible a la vista de cómo van algunas de sus señorías a los guateques del Congreso.

JOSÉ MARÍA MARCO CALIFICA A GOYTISOLO DE INQUISIDOR

Mientras algunos budas de la opinión como Federico Jiménez Losantos y Luis Herrero presumen de sus visitas al palco del Santiago Bernabéu, Hermann Tertsch (ABC) ha preferido cerrarse esa puerta. Su columna, ‘Saladino en el Bernabéu’, es un trallazo contra Florentino Pérez por arrodillarse ante los petrodólares y quitar la cruz del escudo del Real Madrid.

Aunque no sea una novedad porque ya hubo denuncias de que al escudo «se le caía la cruz» cuando había que tratar con socios musulmanes. Con las millonadas que fluyen y la falta de respeto a la cruz ya habitual en los países occidentales, poco altera que la crucecita desapareciera. La máquina de hacer dinero de Florentino Pérez decidiría que aquí a nadie le importa. Y como aquellos ricos son tan primitivos, dirían, todos y cada uno se habrían de sentir ofendidos porque su club favorito lleve el símbolo de las cruzadas. Y si aquí hay que ofender a alguien, siempre a los nuestros. Es el problema de la convivencia entre culturas, que llaman. Y que siempre se resuelve de la misma forma: en que cede la misma, la nuestra.

Si Qatar hace millonarios a todos aquellos a los que convence a billetazos de que hay que jugar un Campeonato del Mundo de fútbol a 50 grados en el desierto, otros se gastan sus petrodólares en caprichos igual de osados.

Qatar se ha convertido en el líder de unos países que cumplen lo que parece una orden de Saladino. Demostrar que la civilización cristiana es débil, corrupta, cobarde e inmoral. A golpe de talonario. O tarjeta.

Después de Tertsch, José María Marco (La Razón) escribe la mejor columna del día: una exposición de la concepción de España que tiene Juan Goytisolo (¡qué pena que los musulmanes fueran vencidos!) y que está tan ajustada a la realidad que bien se merece el Premio Cervantes dado por el PP.

Juan Goytisolo se dio cuenta bastante temprano de la dimensión de lo que estaba en juego y convirtió su obra y su personaje en un icono de esta España nueva. El gesto, plasmado en obras hiperintelectuales como «Reivindicación del conde don Julián» y «Señas de identidad», conlleva una violencia -simbólica- feroz, saturada, como ha estudiado la profesora Inger Enkvist, de machismo y misoginia. Tal vez fuera ese el precio que había que pagar para convertirse en uno de los fundadores de la España reconciliada consigo misma. Es un gesto profundamente nacionalista, que exige, como es natural, la exclusión de todos aquellos que no asumen el planteamiento básico. Como los antiguos inquisidores, estos paladines de la España auténtica no admiten que pueda haber perspectivas distintas de lo español.

Esta ha sido la base del discurso oficial sobre España que rige desde entonces. Por eso es de justicia que se haya dado el Premio Cervantes a Juan Goytisolo, al que aprovecho para felicitar desde aquí. Lo interesante del premio no es por tanto que se le haya concedido, aunque sea tarde. Lo interesante es que se lo haya dado un Gobierno del Partido Popular. Hay quien suspira por políticos sensibles y ejemplares. Confieso que prefiero los que tienen alguna neurona -dos o tres bastan- en el cráneo.

Ignacio Ruiz-Quintano, cuyo hijo es músico, cuenta en ABC algunos intríngulis de la SGAE.

Tenemos el caso de José Cortés Jiménez, «Pansequito», que, con millones de discos vendidos, cobra de la SGAE, por derechos televisivos, 73 euros.

-No puede ser que cambies una nota a una sinfonía de Mozart y cobres derechos de autor -se queja en ABC el presidente andaluz de Autores.

Y es que, desde 2006, los autores que más cobran no son los que más venden (Alborán, Sanz, Bisbal…), sino artistas completamente desconocidos, «junto con esposas y madres, en algún caso». (…) hoy en España hay más negocio en firmar la música ratonera para el fondo de TV de las echadoras de cartas que en componer el «Concierto de Aranjuez».

CARRASCAL, QUIENES MATAN A PRIM SON LOS MASONES

Una cosa buena que han traído el debate del Congreso y la carta a los Reyes Magos de Pablo Iglesias es que la tabarra catalana ha bajado a un tono aceptable. Sólo traigo el billete de Màrius Carol. El director de La Vanguardia nos ha puesto como ejemplo de respeto, democracia y tolerancia a los británicos. ¡Qué contraste con los inmovilistas y dudosamente democráticos españoles! Pues hoy Carol advierte a los británicos que nada de expandir las facultades que Londres va a conceder al parlamento de Escocia a Gales o a Inglaterra, nada de «café para todos».

El Gobierno británico considera que estos acuerdos suponen un primer paso en los cambios que se producirán a raíz de la consulta del 18-S. De hecho, hay quien piensa que el Reino Unido camina hacia un Estado federal, con territorios que administren diferentes grados de autonomía. Gales ha pedido ya las mismas condiciones que Escocia. Alguien tendría que explicarles el error del café para todos, no sea caso que en dos años los escoceses pidan una nueva consulta.

Es decir, los catalanistas no quieren la igualdad, quieren el privilegio.

La columna ridícula la firma José María Carrascal (ABC). Se titula ‘Prim’ y es una alabanza al general catalán que fue presidente del Gobierno de España. Según él, todavía no se sabe quién mató a Prim. Es lo que ocurre por leer las versiones oficiales.

Prim ha muerto en un atentado, cuyas últimas ramificaciones aún se discuten, pues se atribuye tanto a la extrema derecha como a la extrema izquierda.

Lo que faltaba. Carrascal se abona a la teoría de que la ultraderecha (¿los carlistas?, ¿Sor Patrocinio?, ¿Franco?) pudo haber matado a Prim. Aunque no hubo juicio, los dedos apuntan a una facción de la masonería a la que pertenecía Prim. ¿Por qué Carrascal no quiere escribirlo?

Y si diese el premio a la columna tostón, se lo llevaría la Tercera de ABC, escrita por el jurista Antonio Fernández de Buján. Es un artículo inaguantable sobre el Proyecto de Ley de Jurisdicción Voluntaria (vamos, arbitraje), que parece un capítulo de un manual de texto de Derecho, pero malo. ¿Cómo te han metido este gol, Bieito? Si había que sacarla, haberla mandado a las páginas interiores.

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Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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