LA CLAVE DEL DÍA

Marhuenda carga contra el juez Castro por procesar a la Infanta Cristina

La Vanguardia editorializa sobre el procesamiento de Cristina de Borbón, pero no sobre la admisión de querellas contra Artur Mas

El periódico de Planeta acusa al juez de prevaricar al querer sentar a la infanta en el banquillo

El País, ABC, La Vanguardia y El Mundo se alegran del procesamiento de Cristina de Borbón por dos delitos fiscales, porque consideran que así se demuestra que la ley es igual para todos. Los citados periódicos también reclaman a la infanta que preste un servicio a la Corona y renuncie a sus derechos dinásticos.

Por el contrario, La Razón está muy enfadada, porque considera que se está juzgando a la infanta con desigualdad. Francisco Marhuenda se empeña en saber más derecho procesal que los jueces de Palma y asegura que Cristina de Borbón debía de haber sido excluida del procesamiento. El editorial, ‘Desigual ante la Ley’, acusa al juez José castro de prevaricar, ya que ha dictado una resolución con la finalidad de sentar a una infanta en el banquillo.

Como curiosidad, cabe citar que mientras ABC, El Mundo y El País dedican sus dos editoriales al procesamiento de la hermana del Rey y a la admisión de las querellas contra el presidente de la Generalitat, La Vanguardia elimina este asunto de sus páginas editoriales. 

No demuestran excesiva confianza en el correcto funcionamiento de la Justicia española y en su imparcialidad quienes, desde la representación política, consideraron ayer que el procesamiento de Doña Cristina de Borbón por el magistrado José Castro servirá para convencer a los ciudadanos de que la Ley se aplica respetando el principio constitucional de igualdad ante la ley de todos los españoles.

Como si el hecho de sentar a toda una Infanta de España en el banquillo de los acusados fuera preciso para ahuyentar los fantasmas de unas supuestas prácticas judiciales de dudosa legitimidad. No. La dignidad, eficacia e imparcialidad de nuestro sistema de Justicia hubieran quedado igual o mejor servidas de haberse respetado los derechos constitucionales de Doña Cristina, con sujeción estricta a la legalidad vigente, aunque se hubieran tenido que arrostrar presentidas acusaciones de trato desigual.

Tal vez muchos consideren que la imagen de la Infanta Cristina sentada ante un tribunal de Baleares satisfará a una sociedad atribulada por la crisis, que ya ha juzgado sumariamente hechos y conductas y que reclama enérgicas medidas contra la corrupción, pero eso no evitará la realidad de que, en su caso, se ha empleado una doble vara de medir. Como reclamaba ayer su defensa, no se pide trato de favor alguno, sólo que se aplique la Ley y se respete la doctrina jurisprudencial. Así de sencillo.

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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