OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

José Alejandro Vara: «Rajoy no anunciará candidatos en el cónclave del PP por más que algunas regiones presionen a la dirección»

Prada y Jiménez Losantos se cruzan columnas a cuenta de los límites a la libertad de expresión y del "puñetazo" del Papa

Aizpeolea patina y reconoce que ETA no está dispuesta a renunciar al terrorismo, como él ha dicho otras veces

Como ya sabrá, amigo lector, yo no aguanto a los columnistas que se entretienen con elucubraciones sobre crisis de Gobierno (¿cuántas veces ha leído usted que Rajoy iba o debía cambiar su Gobierno?) o inminentes convocatorias electorales. Menos opiniones de barra de bar y más hechos, análisis o exclusivas.

Por eso, considero que empezamos bien la semana con un café subsahariano cargado: Graciano Palomo (ElConfidencial.com) desvela el contenido de la marmita de sondeos cocinada por Pedro Arriola, que Mariano Rajoy sirvió el lunes pasado, el 12 de enero de 2015, a los mandamases del PP.

En román paladino: según dichos sondeos, el PP tiene garantizados los gobiernos de Murcia, La Rioja, y las dos Castillas (León y La Mancha), y podría, asimismo, revalidar su poder en Aragón, Extremadura y alcanzarlo de nuevo en Asturias.

Las dos claves de esas elecciones del 24-M son Madrid y Valencia, tanto en sus respectivos ayuntamientos como en las dos comunidades autónomas. Aunque los sondeos sitúan al PP lejos de la mayoría absoluta de la que ha venido gozando desde hace lustros -todavía no hay candidatos, algo que pone de los nervios a muchos cuadros dirigentes-, para algún sector del PP es un hecho cierto que si Rita Barberá, como parece, repite en la capital del Turia y Esperanza Aguirre lo es en Madrid, el partido de centro-derecha podría retener las dos grandes ciudades: siempre que pueda contar con coaligados tipo UPyD o Ciudadanos, también en la Puerta del Sol. Esto es algo que jamás será admitido por ninguna formación en público, pero en privado sí se reconoce que ninguno de ellos desde su marginalidad va a dejar pasar la oportunidad de pisar moqueta.

Los dos factores que benefician al PP son los que ya sabemos: el miedo a Podemos y la fragmentación de la izquierda en tres o más listas. Ambos factores, ajenos al PP.

Pedro Arriola le ha hecho una cumplida hoja de ruta al jefe del Ejecutivo para poder ganar las próximas elecciones legislativas y, lo que es más importante, poder mantener el poder. En este cuadro no sería baladí la tremenda división que sufre el conjunto de las izquierdas, así como el miedo entre las clases medias y altas ante el rumbo a lo desconocido que supone la llegada a la vida nacional de movimientos populistas como Podemos. Dicho de otro modo: que el mantenimiento del poder y de la mayoría política del país (lo que no significa necesariamente mayoría absoluta) por parte del PP no es algo impensable

Lucía Méndez (El Mundo) recoge más opiniones de encuestadores sobre Podemos.

-Salvo Iglesias y su equipo, que creen que el cambio es irreversible-, nadie imagina a Podemos como partido más votado en las generales. Belén Barreiro, ex directora del CIS y responsable de la empresa de sondeos Myword, señala que Podemos encabeza sus sondeos, pero que existe una gran incertidumbre que dificulta el diagnóstico hasta las generales. Barreiro cree que el voto a Podemos es «aspiracional, como un sueño al que la gente se ha agarrado sin procesar nada más, pero en función de que la economía vaya mejor, los electores a lo mejor se preguntarán si pueden permitirse votar a Podemos». Cree que Iglesias es un líder atractivo que ha sido capaz de coincidir con lo que sienten los «huérfanos de la política».

Las direcciones del PP y, sobre todo del PSOE, consideran que el tiempo juega contra Podemos y que las elecciones de mayo no favorecen su progresión. Pero son conscientes de que si la corrupción sigue en la agenda diaria durante este año electoral, las posibilidades de frenarlo con la estrategia del miedo a lo desconocido disminuirán.

VARA: AZNAR VUELVE AL REDIL DEL PP

Pero, ¿de verdad las encuestas son fiables? El veterano José María Carrascal (ABC) nos da un baño de realismo: las encuestas son un medio de manipulación.

Las encuestas, más que una forma de conocer lo que va a ocurrir, son una forma de influir para que ocurra o, si lo quieren, una de las muchas manipulaciones políticas legales para conseguir el poder, pero en modo alguno la más segura, pues se da el caso de que los manipuladores terminan creyéndose sus propias mentiras y se dan un tortazo de padre y muy señor mío, como hemos visto a menudo.

No sé si les he convencido de que a las encuestas no hay que darles más valor que a un anuncio publicitario. Pero si he logrado que las vean con cierto escepticismo me doy por satisfecho. En cuanto a los encuestadores, con los que me disculpo, les digo con la misma sinceridad que nada deben temer de mi alegato: seguirán encargándoselas. Los políticos sienten tanta afición por las encuestas como la madrastra de Blancanieves por su espejito.

Al margen de ese debate, Ignacio Camacho (ABC) asegura que el deseo de Podemos es sustituir al PSOE como miembro del bipartidismo, no acabar con ese bipartidismo.

Con el PP en cabeza pero a años luz de la mayoría absoluta y con Podemos y el PSOE en un empate técnico, las posibilidades de formar gobierno se balancean entre tres opciones posibles. Una, gabinete monocolor del centro-derecha con enorme inestabilidad, a merced de cualquier moción de censura. Dos, una alianza de izquierdas en la que socialistas y populistas necesitarían con bastante certeza un tercer socio… o más. Y tres, la famosa gran coalición PP-PSOE, altamente improbable por falta de voluntad de los socialdemócratas.

El verdadero proyecto de Pablo Iglesias y los suyos no consiste en quebrar la bipolaridad, sino en sustituir a uno de los polos. Y no lo oculta: su estrategia busca un enfrentamiento directo con Rajoy soslayando a un Pedro Sánchez al que sólo le faltaba la simbólica anécdota de extraviar el GPS. También al PP le conviene el duelo entre la estabilidad y la ruptura porque es su mejor baza para estimular a su electorado reticente.

Y concluye que vamos a echar de menos el aburrido bipartidismo anterior.

Pero mientras ese proceso se decanta, España tendrá de cualquier modo un gobierno menos estable que los que hemos vivido, o padecido, hasta ahora. Es lo que queremos y tal vez lo que merezcamos. En ningún sitio está escrito que eso sea mejor. Ni siquiera que vaya a resultar más divertido.

José Alejandro Vara (Vozpopuli.com) se centra en la convención del PP del próximo fin de semana, y da dos exclusivas: Rajoy no anunciará candidatos y Aznar participará en la campaña electoral de las locales.

No habrá candidatos, por más que desde algunas regiones se haya presionado con insistencia a la dirección del partido. En especial, algunos barones que han de hacer frente a una batalla electoral con escasas garantías de triunfo. Pretende formar cuanto antes sus equipos y estrategias, pera llegar con holgura a la cita de las urnas. Pero Rajoy no quiere que el baile de nombres eclipse el objetivo primordial de la magna reunión de su partido.

La única novedad será la reaparición de José María Aznar, quien ha aceptado la invitación cursada por el propio presidente para tomar parte en este encuentro. Se zanja así el malentendido de las europeas, cuando el expresidente de los populares declaró que nadie le había invitado a tomar parte en la campaña y al final tan sólo se sumó a la presentación de un acto muy sectorial protagonizado por Arias Cañete, el cabeza de lista del PP. Aznar, además, se ha comprometido asimismo a participar en algunos mítines de campaña, algo que también se considera de enorme importancia para la dirección de partido, donde se subraya que hacen falta mensajes ideológicos que complemente las buenas noticias económicas.

José Oneto (Republica.com) se ocupa de hechos: la reacción del PP ante el juicio a sus tres últimos tesoreros.

Tanto la fecha en que ha sido fijado el juicio de la trama valenciana, como el escrito de la Fiscalía Anticorrupción ha producido un auténtico desconcierto en el Gobierno y en el partido, hasta el punto que han tardado en reaccionar y que lo han hecho de una forma muy peculiar: negando todo, a pesar de las pruebas aportadas por los investigadores, los testimonios, los datos aportados por la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Financiera), y las conclusiones de la propia Fiscalía.

Una respuesta que pone al partido, al Gobierno y a su Presidente, en una difícil situación, sobre todo, a la vista de la reacción de todos los partidos políticos que han vuelto a dirigir sus ataques hacia el Presidente, a la responsabilidad que él tiene en todos los hechos que están en los Tribunales y que van a comenzar a juzgarse. Desde el PSOE, que por boca de Pedro Sánchez ha calificado a Rajoy como «Presidente del fraude y de la corrupción» hasta UPyD que, según Rosa Díez, tiene que dimitir por mentir en el Congreso de los Diputados, pasando por Izquierda Unida que ha encargado a Gaspar Llamazares que pida al Gobierno la convocatoria de elecciones generales de forma inmediata, ante lo que el diputado llama «situación de ilegitimidad clara» de su relación con el caso Gürtel.

Hasta Esperanza Aguirre, que con su lealtad a quienes la apoyan dejó a Bieito Rubido de ABC para marcharse con Casimiro García-Abadillo a El Mundo escribe hoy en su sección ‘Los lunes, Esperanza’, sobre Podemos. Le ahorro, lector amigo, sus ideas. Las cuentan mejor varios columnistas.

USSÍA RECUERDA QUE A BOLINAGA LE JALEÓ PODEMOS DE VALLECAS

La muerte del etarra Bolinaga la tratan dos periodistas perseguidos por el terrorismo.

En ‘Muerte de un malnacido’, Isabel San Sebastián elogia a José Antonio Ortega Lara, que el sábado participó en el mitin de Vox.

Al funcionario de prisiones le dolió la puesta en libertad prematura e injustificada de su carcelero, me consta. Le sublevó la iniquidad inherente a esa medida con la que el Estado le privaba a él, como a tantos otros antes que él, de su irrenunciable derecho a recibir reparación por el daño sufrido. Le dolió y le sublevó la injusticia, pese a lo cual renunció a tomársela por su mano, siguiendo el ejemplo encomiable de todos los agraviados que ha dejado este combate a lo largo de las décadas. El viernes, al preguntarle los periodistas, comentó a guisa de obituario: «Se ha muerto, descanse en paz, punto final». Ortega Lara es más generoso que yo. Más piadoso. Mejor cristiano. Si me hubieran encargado a mí la redacción de ese epitafio, habría sido algo así como: Ha muerto Bolinaga. Descansen en paz sus víctimas.

Alfonso Ussía (La Razón) describe la corrupción moral de la Guipúzcoa interior, donde se despidió a este asesino con vítores y aplausos, y también recuerda que un sector de Podemos le jaleó.

Tuvo lugar en Mondragón el entierro de un asesino y torturador, al que la benevolencia de las leyes regaló dos años de vida disfrutados en una libertad que no merecía. (…)  Pero el odio del valle lo despidió como se hace con los héroes, y no con los cobardes. Tres asesinos le acompañaron hasta la fosa, rodeados de «ikurriñas», pancartas y gentes de mal querer. El odio concentrado de un valle triste y deshumanizado. Un valle habitado por la enfermedad.

En Madrid también tuvo su apoyo. La agrupación de Podemos vallecana despidió al asesino con honda admiración y dolor. «Desde Vallekas (sic) lamentamos el fallecimiento de Jesús María Bolinaga, luchador incansable por la liberación del pueblo vasco. Agur, gudari!». No han tenido respuesta de los mediocres profesores de su partido, ni de los becados, ni de Jiménez Villarejo, ni de Tania Sánchez -tan cercana a sus sístoles y diástoles-, ni de la tontita sevillana que quiere eliminar la Semana Santa. El silencio es cómplice. El silencio es una afirmación. El valle enfermo acogió un féretro infectado de maldad y odio. En las laderas de sus montañas ya han crecido las yemas de los robles y hayas. El contrasentido de la vida que no entiende la perversidad de los hombres.

Sobre ETA siempre conviene leer a Luis Aizpeolea (El País). Como el editorial de hoy de su periódico, Aizpeolea avisa de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos puede tumbar la reforma legal para impedir que los etarras salgan libres.

Con la introducción de una enmienda a la ley de transposición de la norma europea, que el PP ha hecho excepcional para los presos etarras, ha logrado que la pasada semana el Supremo rectifique su decisión anterior con una profunda división entre sus magistrados -nueve contra seis- , con el riesgo de que los tribunales europeos den otro palo a la justicia española como con la doctrina Parot.

Esta exhibición de «firmeza» ante un terrorismo prácticamente extinguido va dirigida no solo a apaciguar a la cúpula de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y sus apoyos ante la marcha del día 24. Va dirigida a su electorado nacional para apretar filas ante una difícil campaña electoral. Rajoy ya no solo apuesta por la inacción para evitarse problemas. Ha metido en la agenda de campaña el final de ETA, constata el Gobierno vasco. La acusación, el sábado en un acto en Vitoria, de Arantza Quiroga, líder del PP vasco, a Urkullu de «tener enredos con ETA», ante Soraya Sáenz de Santamaría, es otro dato añadido.

Pero Aizpeolea reconoce que el Gobierno no insta la ilegalización de Sortu porque ésta frena a ETA:

El PP se ha puesto un límite a su campaña. No se atreve a promover la ilegalización de la izquierda abertzale por sus consecuencias imprevisibles. Sabe que mientras sea legal dispone de una garantía frente al terrorismo etarra. Así, el 10 de enero, grupos ultrarradicales fueron contenidos por Sortu, que ha condenado los conatos de violencia de estos meses. Sabe también Rajoy que Urkullu y el PNV no se van a echar al monte porque haya ninguneado sus planes.

Así que, ¿no es verdad que ETA esté dispuesta a renunciar al terrorismo, Luis?

GIL CALVO DEFIENDE LA CENSURA DE LA CORRECCIÓN POLÍTICA

Las palabras del Papa sobre los límites a la libertad de expresión son causa de enfrentamiento entre el liberal Federico Jiménez Losantos y el reaccionario Juan Manuel de Prada.

Para criticar al Papa, Losantos (El Mundo) recurre a Benedicto XVI, que proponía el diálogo entre Razón y Fe… como si, y ésta es mi opinión, amigo lector, la basura izquierdista y sectaria de Charlie Hebdo, fuera un representante de esa Razón.

El Papa, en vez de llamar a combatir a los que asesinan católicos, ve «normal» atacar a los que no respetan su fe como ellos quisieran. Los terroristas se proclaman Dios y su verdugo: ¿eso es «defender a mamá»?

Bergoglio no llama a defender la libertad de cultos, que incluye la libertad de no respetar las religiones, ni a proteger a los cristianos que son masacrados en Asia y África.

El jesuita argentino ha preferido identificarse con Jomeini que con Ratzinger, el último gran teólogo que defendió la superioridad moral de una Fe, la católica, capaz de dialogar con la Razón en medio de la sociedad civil, que nace de «dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César».

Y más triste aún es ver a algún católico jaleando al vicario de Cristo como un machote «políticamente incorrecto». ¿Hay algo más vilmente correcto y politiquero que echarles la culpa a las víctimas del islamismo?

Prada (ABC) subraya que todos los medios de comunicación del establishment han elogiado al Papa Francisco hasta ahora.

Desde que iniciara su pontificado, el Papa Francisco ha contado mayormente con el aplauso del mundo, que es la compañía más perniciosa para el cristiano, según se desprende de las Bienaventuranzas (donde se nos enseña que más bien debemos ser injuriados y calumniados por el mundo, si ansiamos una recompensa grande en el cielo). Este aplauso del mundo lo ha logrado el Papa con un lenguaje campechano ( a veces de una campechanía un poco farolera o «chanta», que diría un argentino) y un involuntario embarullamiento en cuestiones doctrinales sensibles, que ha sido aprovechado con regocijo por los demoledores de la Iglesia para llevar el agua a su turbio molino.

Pero Prada añade que hay asuntos sobre los que no se consiente la libertad de expresión.

Pero el mundo, que aplaude al Papa cuando conviene a sus fines demoledores, lo ha censurado muy acremente por señalar que la libertad de expresión tiene límites (…) Aquí Francisco, aunque sin diseccionar debidamente los conceptos de libertad religiosa y libertad de expresión, ha hablado con la voz de Dios; por eso el mundo lo condena e increpa. Y es que lo que el Nuevo Orden Mundial llama «libertad religiosa» no es más que una tolerancia socarrona de todo tipo de creencias, sean verdaderas, falsas o mediopensionistas, de tal modo que todas valgan lo mismo; o sea, NA-DA. Y una vez que ha conseguido, merced a la llamada «libertad religiosa», que la religión valga NA-DA, el Nuevo Orden Mundial erige su religión propia, imponiendo una serie de dogmas inatacables contra los que no hay libertad de expresión que valga. Esta es la razón por la que el Nuevo Orden Mundial establece penas para quienes bromeen sobre la sodomía o estigmatiza a quienes osen discutir el darwinismo.

Con esas palabras que han puesto al mundo como a la niña del exorcista, Francisco se ha hecho acreedor a una recompensa grande en el cielo. Tú eres, Francisco (¡hoy más que nunca!), Pedro.

La columna ridícula del día la escribe el veterano profesor de la Complutense Enrique Gil Calvo (El País). Ridícula y amedrentadora, porque justifica la corrección política. O sea, que Gil Calvo explica de quiénes se pueden hacer bromas sangrantes y ofensas, con lo que da la razón a Prada. Seguro que a éste Losantos no le dice nada.

Todo depende del contexto interactivo en que se pronuncie la expresión humorística. Si la relación es igualitaria o simétrica, con hermanos, amigos o rivales, se trata de un juego que debe tomarse a broma. Si estamos ante la burla contra un superior (padres, maestros o autoridades), hay desacato, insolencia, lesa majestad o irreverencia. Pero si es contra un inferior (menores, mayores, mujeres, migrantes o minorías), constituye una ofensa despreciativa, como la del varón blanco dominante contra los parias inermes a quienes se pone en su lugar rebajando su status todavía más. De ahí el imperativo de corrección política que prohíbe burlarse de las víctimas indefensas.

La moraleja es obvia: lo ecuánime es medir las consecuencias de nuestras expresiones poniéndonos en el lugar de las personas cuyas creencias tomamos a broma, pese a constituir su principal seña de identidad colectiva. Pues aquí no habrá simetría ni revancha posible mientras los musulmanes europeos sigan sin poder ridiculizar al cristianismo burlándose de Jesús en un semanario satírico de gran tirada. El juego limpio es condición a priori del sentido del humor.

A ver, Enrique, abuelete, ¿es que Charlie Hebdo no ridiculiza al cristianismo?

ALMUDENA GRANDES REPROCHA A ERC SU PACTO CON CIU

Cada día más, la lectura de los columnistas catalanes sobre la situación en Cataluña me asombra. ¡En qué burbuja o matrix, como se dice ahora, viven!

Francesc-Marc Álvaro (La Vanguardia) vuelve a enunciar los planes del separatismo catalán, del que es uno de sus publicistas, bien pagado, por supuesto. De los parados, los hambrientos y los humillados, no dice nada. ¿Sacrificios humanos al dios nacionalista?

La hoja de ruta que debe pactarse tiene que ordenar tres objetivos difíciles que tienen que hacerse a la vez: gobernar el día a día, desconectar Cataluña del Estado español y construir la base de un nuevo Estado catalán. Más allá de las diferencias de método entre Mas y Junqueras, están los informes -muy sólidos- del CATN y el afinado criterio de Carles Viver, a quien hay que escuchar con atención para dar los pasos sin errores. Es preciso establecer las prioridades y asumir que, a pesar de todo, habrá que improvisar. Madrid activará respuestas duras en muchos frentes (no sabemos si Mas será inhabilitado) e incrementará los mensajes del miedo.

El proceso catalán disfruta de una mala salud de hierro porque responde a un cambio de mentalidad irreversible.

Si Álvaro sigue empeñado en ser actor de la independencia de Cataluña, José García Domínguez (Libertadidigital.com) sigue empeñado en que no pasará nada. Y gracias a Podemos, que es un partido españolazo.

En la letra pequeña del cuento de la lechera que los independentistas llaman «hoja de ruta» la Esquerra figura como heredera universal del difunto PSC en los municipios del área metropolitana de Barcelona, el legendario territorio comanche que siempre se resistió a la penetración nacionalista. Y en esto llegó Podemos. O sea, España. Porque Podemos, guste o no, también es España. La España quimérica, ful, demagógica y encabronada, sí, pero España al cabo. No es de extrañar que los hayan recibido con el cuchillo entre los dientes. A fin de cuentas, la fragmentación minimalista del voto catalán que auguran todas las catas demoscópicas tiene una obvia lectura española: retroceden los grupos identificados con el establishment (CiU, PP, PSC) y crecen las siglas regeneracionistas o desvinculadas de los círculos tradicionales de poder (ERC, Ciudadanos, Podemos, CUP). Exactamente igual que en el último rincón de la España profunda. Clavado.

La columna de Almudena Grandes (El País) me hace pensar que Domínguez puede estar equivocado en su análisis. La musa de IU que se ha pasado a Podemos reprocha a ERC no su separatismo, sino su alianza con un aliado del PP. Grandes, como casi toda la izquierda intelectual, aceptaría la independencia de Cataluña con tal de que fuese una república socialista o bolivariana.

Me gustaría saber cómo define Junqueras la abdicación absoluta del espíritu de su partido que supone su pacto con CiU. La amargura pesa más que la perplejidad cuando un partido que se llama Esquerra Republicana sostiene a un socio ideológico del PP con la esperanza de rascar un buen resultado en las municipales. El neoliberalismo pesa menos que los sueños, replicarán ellos, pero me sigo preguntando por la naturaleza concreta de su sueño. ¿Qué independencia tendrá Cataluña, la de CiU o la de ERC? Es la misma, insistirán, pero eso es mentira. Tan mentira como que las ideologías no cuentan, que han muerto, o que sólo se puede hacer una política económica en Europa, gobierne quien gobierne. Por eso, mientras son independientes o no, Junqueras se haría un favor a sí mismo cambiando el nombre de su partido.

Santiago González (El Mundo), que no está contagiado de los virus que infectan el ambiente catalán, comenta de la siguiente manera la sentencia que obliga a la Generalitat a indemnizar a una alumna a la que no se escolarizó en castellano:

No parece que esto vaya a turbar mucho a los demandados, aunque arriesguen un proceso por desobediencia. Que lo añadan a la de haber convocado la consulta. Por otra parte, 1.500 euros por alumno tampoco es tanto, habida cuenta del escaso número de reclamaciones, de la habilidad de Mas para dar largas y dilatar los pagos ad galendas grecas, ahora que va a gobernar Syriza y saben cómo hacer frente a la deuda. Y, después de todo, esto se le apunta en la cuenta al tío Montoro y ya lo pagará el FLA.

Gabriel Albiac está muy enfadado y preocupado con Internet, porque en la Red se mueven impunes los yihadistas y porque, además, hay una cuenta ‘fake’ suya en Twitter. De la anécdota a la categoría.

Internet está fuera de ley. Es una de las desasosegantes constancias que la guerra contra el yihadismo impone. Los salafistas operan sin control en esa malla. En la web planifican la compra de armas. En la web coordinan sus atentados. En la web escapan a las escuchas policiales, mediante sencillos programas de conferencia on-line. En la web son planificados sabotajes informáticos que pueden dejar paralizado a un país entero.

Así, en las cosas grandes. Pero también en las naderías que hacen nuestra vida grata. O lo contrario. Déjenme que, esta vez, les cuente una historia mía. Tontamente mía. Pero que tal vez sea más común de lo deseable. Verán: hace tres semanas, varios amigos me telefonearon para felicitarme por mi cuenta en Twitter. Les había gustado, parece. Muy bien, encantado. Salvo por un problema: yo no tengo cuenta en Twitter.

Resultó que era verdad. Un @gabrielalbiac muchísimo más Gabriel Albiac que yo -que del tal Gabriel Albiac no sé gran cosa- hablaba con sus «seguidores» -preocupante nombre- en la red.

La red no es un Estado dentro del Estado. Es un Estado por encima del Estado. Para el cual la ley no rige.

Bueno, la ley tampoco rige en Cataluña. Si es por leyes…

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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