OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

Francisco Marhuenda: «Podemos y la victoria de Syriza en Grecia son una baza electoral muy buena para el PP»

Lucía Méndez asegura que la "referencia histórica" de Rajoy no es Aznar, sino Fraga, que fracasó cuatro veces en ser presidente

Urbaneja anuncia que a Monedero le puede llegar una inspección de Hacienda

Recién levantado, y con el café humeante en la taza, reconozco que no me queda claro si Rajoy y Pablemos se han presentado a las elecciones griegas… Después de hojear la prensa, parece que en ese país que no es Europa (Gabriel Albiac lo llama «Turquía barnizada») ha ganado el primo limpio del Coletas, pese a que su «rotunda» victoria es con el 36% de los votos.

Estos momentos en que las ideas tratan de empujar fuera al sueño, me viene a la mente una cita del pensador colombiano Nicolás Gómez Dávila que me sirve para definir el programa de Syriza y Podemos: «Patriota», en las democracias, es aquel que vive del Estado; «egoísta» aquel de quien el Estado vive.

Bueno, al grano o mejor dicho al tabaco. Comienzo este 26 de enero de 2015 por Paco Marhuenda, que es como pegarse un lingotazo de whisky en ayunas. El director de La Razón convierte su columna sobre Syriza en una apología de Mariano Rajoy. ¡Por Tutatis, necesito más café!

No me gusta coincidir con el gran chamán del PP, Pedro Arriola, pero Podemos y la victoria de Syriza en Grecia son una baza electoral muy buena para el PP.

Y ahora pasa a los elogios desaforados a su antiguo jefe.

El instinto y la capacidad política del actual presidente del Gobierno sigue siendo la mejor baza del PP para ganar las autonómicas y municipales, así como las generales.

El discurso que pronunció ayer fue excelente. Una vez más irrumpe el mejor Rajoy, que no necesita de una corte de pelotas a su alrededor que se refi eran a él como el jefe o el patrón, como si fuera el dueño de una plantación en Jamaica. El actual presidente del Gobierno tiene una trayectoria política y personal intachable en todos los cargos que ha ejercido. Es un político serio, riguroso, eficaz y honrado, que puede recuperar los electores populares que están enfadados o desengañados.

Han sido años muy difíciles, pero la actuación de Rajoy y su equipo ha sido impecable a pesar de algunos errores que ahora es muy fácil señalar. La recuperación no está sólidamente asentada, porque el populismo sigue siendo un grave riesgo y un factor de gran incertidumbre. Como hace en su vídeo, tiene que llamar a la puerta, dar las gracias y explicarlo.

Llaman a tu puerta, abres y aparece Rajoy con el Marca debajo del brazo. ¡Qué imagen! Estoy por volverme a la cama.

Por el contrario, Federico Jiménez Losantos (El Mundo) cree que el mayor beneficiado del Gobierno de Syriza será el PSOE.

Sin embargo, el primer año de Syriza en el Gobierno, debería producir un efecto contrario: el de la vacuna tras un experimento novedoso que elige el alcohol de quemar dinero y no la gaseosa retórica. A corto plazo, Grecia inflamará el Frente Popular Revolucionario que en torno a Pablo Iglesias y buena parte de Izquierda Unida se está gestando en España. A medio plazo, los previsibles desastres en el Gobierno griego de un partido comunista y contrario a la Unión Europea, pero que depende de ella para vivir, siquiera de prestado, pueden favorecer el «voto del miedo», pero, sobre todo, el «voto de izquierdas, sin exagerar». O sea, al PSOE.

La columna ridícula del Día Syriza la escribe Enric Juliana (La Vanguardia). Para él Syriza es un partido serio y respetable, igual que para Carmen Lomana el profesor Juan Carlos Monedero. ¿Hay algún malo en Europa para Juliana? Sí: Marine Le Pen. ¡Qué previsible! ‘Eurocomunismo’ se titula su columna. El pobre Enric debe de estar asumiendo muy mal la edad, porque regresa continuamente a los moldes mentales de su juventud o de su infancia.

Syriza es un partido europeísta que desea la continuidad de Grecia en el euro, con otras condiciones, seguramente inadmisibles para el Directorio Europeo, pero que acabarán siendo objeto de negociación en Bruselas y Berlín. No puede decirse lo mismo del poderoso Frente Nacional francés, o del sorprendente Movimiento 5 Estrellas (Beppe Grillo) italiano, que enarbolan en sus respectivos países la bandera del más radical euroescepticismo.

Y luego añade que la victoria de Tsipras es mala para Iglesias, aunque a diferencia de Marhuenda y Losantos no dice para quién es buena:

El triunfo de Alexis Tsipras da alas al partisano Pablo Iglesias y le plantea nuevas obligaciones. Le emplaza a ir más allá de la denuncia y a madurar un verdadero programa de gobierno, después de una primera y exitosa fase de lanzamiento mediático. Iglesias corre ahora el riesgo de convertirse en un juguete de las televisiones privadas españolas, un joven radical que llama pantuflo al más grotesco de sus oponentes en las tertulias, mientras el nuevo primer ministro griego negocia con Angela Merkel en Berlín. No diré que el triunfo de Tsipras obligue a Iglesias a cortarse la coleta, pero sí a ser menos Peter Pan.

¿SALDRÁ O NO SALDRÁ GRECIA DEL EURO?

Hermann Tertsch, enviado de ABC a Atenas, asegura que se está abriendo el puente para la salida de Grecia del euro.

No todo son lamentos en los países septentrionales de la Unión Europea ante la victoria del extremismo izquierdista en Grecia. Son muchos los que la ven como la gran oportunidad de expulsar a Grecia de la moneda única, lo que muchos desean desde hace años. Lo que además sería un claro mensaje para todos lo demás miembros. Entre ellos a España. De ahí que Tsipras no vaya a encontrar mucha flexibilidad en Europa. Y será él, que es quien a partir de ahora debe pagar a fin de mes la facturas y los salarios, quien deba explicar a los griegos que no todo es tan fácil como en campaña. Su primera labor será en los próximos meses rebajar las expectativas de su electorado. A no ser que sí se decida al enfrentamiento y la salida del euro que durante la campaña siempre ha descartado. Y lo ha hecho porque la cúpula de Syriza ha logrado difundir con credibilidad, se verá con cuánto fundamento, que Europa cederá.

Por eso se habrá de ver cuán radical es en realidad el nuevo Gobierno. Porque el margen que tiene Alexis Tsipras es muy estrecho.

José García Domínguez (Libertaddigital.com) sostiene que no va a pasar nada, que es su análisis habitual, tanto para Cataluña como para Grecia.

No va a pasar nada porque no puede pasar nada. Y no puede pasar nada porque solo hay un país que se podría permitir salir del euro sin tener que volver a la Edad de Piedra. Y ese país no es Grecia, sino Alemania. El día que las cosas se pongan feas de verdad, los alemanes echarán el cierre de la unión monetaria y resucitarán el marco. Mientras tanto, no hay demasiado peligro de que nadie apriete el botón nuclear.

Y añade un párrafo interesante sobre la recuperación española:

Y luego está el euro. Un traje que nos viene demasiado grande y que nos condena a una disyuntiva fatal: o igualar la productividad de Alemania o desaparecer. Repárese al respecto en la miseria estadística que se esconde tras la propaganda oficial a cuenta de los 434.000 empleos creados en 2014: el empleo ha crecido, sí, un 2,5%, pero el PIB apenas lo ha hecho en un raquítico 1,6%. Volvemos a lo de siempre: muchos puestos de trabajo que no sirven para producir casi nada dado el escaso valor añadido que generan. Eso no es acercarse a Alemania, sino a Marruecos. No, nosotros, pese al ruido de la charanga mediática, tampoco estamos saliendo de la crisis.

En el billete de Màrius Carol (La Vanguardia) asoma una perla.

También es cierto que Grecia tiene que cambiar su cultura política, pues no es de recibo un país donde la fiscalidad o el catastro resultan una entelequia.

Carol reprochando algo a un Gobierno. Asombroso.

MARTÍN PRIETO: EL PSOE DE ZP FUE LA ANTESALA DE PODEMOS

Los socialistas están acollonados porque la desgracia de sus camaradas griegos, los del Pasok, se les contagie. José Luis Martín Prieto (La Razón) señala una idea común a varios columnistas: el PSOE de ZP asfaltó la autopista a Podemos con su revanchismo y su odio.

Ante la deriva del optimista, Felipe le pidió una entrevista de presidente a presidente para repasar la agenda. ZP le citó discretamente en Doñana. Cuando accedió al palacete no lo podía creer: allí estaba esperando todo el socialismo andaluz y otros amigos por añadidura. Felipe comentó: «Solo faltaban los guardabosques del parque», y luego reconocería aquello de que los expresidentes eran molestos jarrones chinos. El innombrable abominaba de la Transición, del felipismo y no quería ni verse a solas con su padre político, haciendo suyo el rupturísmo que luego alimentó a Podemos. Negó a Felipe pero se reunió con Pablo.

Antonio Casado (El Confidencial.com) destaca la coincidencia del lenguaje de Pablemos y la gran esperanza blanca del PSOE, Susana Díaz.

El apareamiento de Pablo Iglesias y Susana Díaz en el uso de los fogonazos verbales. Utilizan las mismas palabras para ironizar sobre el miedo que les tienen sus adversarios o para darse ánimos en el asalto a las mismas trincheras. Al fin y al cabo, pescan en los mismos caladeros: «Es el momento de la gente», «Vamos a ganar todo lo que nos echen. No tengáis duda», «Algunos tiemblan porque le demos la voz a los ciudadanos».

Son palabras de Díaz que firmaría sin problemas el líder de los indignados, en buena parte responsable del adelanto electoral en Andalucía: antes de que Podemos vaya a más.

Pilar Ferrer (La Razón) escribe una página entera sobre las opiniones de dirigentes del PP y del PSOE, pero en el estilo triunfante de El País, no cita a nadie. Parece anticipar una gran coalición cotnra Podemos.

«¿Quién era Pablo Iglesias hace año y medio?», se preguntan en el PP y el PSOE, muy críticos ante este tratamiento informativo. Para los expertos, han logrado lanzar un mensaje envenenado: hay vida fuera del sistema. Y como los ajustes y las duras reformas han colocado a muchos ciudadanos fuera de él, ya es difícil que retornen. Otros, sin embargo, no acaban de creerse estos sondeos, con un fuerte voto oculto, y vaticinan un cambio a la hora de depositar el voto en una urna.

Sea como fuere, las sonrisas de Alexis Tsipras y Pablo Iglesias en sus mítines compartidos arrecian como una tormenta sobre el escenario político español. Con más preocupación en el PSOE que en el PP, dado que la derecha se mantiene, pero la izquierda se resquebraja.

Dicen que Tsipras y Pablo Iglesias tienen algo en común: su enorme arrogancia. De momento, se miran ante el espejo tan contentos. En el caso del líder de Podemos, «crecidito y encantado de haberse conocido». Lo dicen populares y socialistas, que en esto sí coinciden.

Y Fernando Vallespín (El País) advierte al PP de que se está equivocando al elevar a Podemos como su gran adversario en perjuicio del PSOE, como ha hecho en la convención.

Pura aplicación de la lógica de la equivalencia de Laclau: actores antagónicos encuentran elementos que les unen: tanto PP como Podemos ningunean al PSOE, que es la forma más eficaz de eliminar a este adversario común. En la lógica discursiva tan importante es a quién te diriges como a quién estás dejando fuera. Esto contribuye, por tanto, a eliminar la pretensión del PP de erigirse como el partido de la «responsabilidad» y estabilidad. ¿Qué es más «responsable»: tener al PSOE como principal fuerza de la oposición o a Podemos?

DAVID TRUEBA SE PONE DE PARTE DE MONEDERO

En El País surgen los defensores de Podemos. Ya no son sólo Almudena Grandes y Juanjo Millás. Ahora también es David Trueba, que reduce el patriotismo al IRPF y, como hizo el Coletas, elogia a Monedero por pagar impuestos en España.

Con buen tino, Iglesias recordó que el patriotismo no se demuestra con chapas, cuellos de camisa y pulseritas con la bandera, sino en la declaración de Hacienda, que, hoy por hoy, es la única declaración de patriotismo convincente.

Sin embargo, Fernando González Urbaneja (Republica.com) asegura que las cuentas de Monedero/Billetero no están nada claras.

En estos últimos tiempos la Agencia Tributaria mantiene una línea de investigación sobre las sociedades mercantiles utilizadas por profesionales (artistas, deportistas, abogados, periodistas, consultores…) como pantalla para alejarse del IRPF (un impuesto progresivo que llega pronto al 52%) y refugiarse en el impuesto de sociedades (entre el 25 y el 30%). Una forma de aplazar impuestos. La inspección ha abierto cientos de actas exigiendo el retorno al IRPF con un efecto contundente en cuanto a recaudación inmediata.

Si al profesor Monedero no le ha reclamado información la Agencia Tributaria, no tardará en hacerlo. Lo habitual es que el acta retorne al inspeccionado el impuesto de sociedades abonado y le reclame al mismo tiempo la cuota del IRPF que suele ser el doble. Y en muchos casos hay sanciones, intereses de demora. En resumen, un maldito agujero adicional; una desgracia.

Una inspección de Hacienda a Monedero,  ¿la presentará Podemos como una nueva campaña de la «extrema derecha»?

GISTAU: AZNAR NO SACA DE LA MADRIGUERA A LA PROGRESÍA

Paso a la convención del PP, clausurada ayer. Con su columna, Lucía Méndez me atiza otro papirotazo del mismo calibre que el de Marhuenda. El «referente histórico» de Rajoy es ¡Manuel Fraga!, que no le podía ver ni en pintura y que encima perdió cuatro elecciones generales (1977, 1979, 1982 y 1986), y no Aznar, que es el primero que da la victoria al PP y le nombra a él. ¿Lo dices en serio, Lucía?

Tampoco necesita que José María Aznar le quiera porque puede acogerse a la memoria de otro antepasado, el presidente fundador, Manuel Fraga.

Mariano Rajoy libra un particular duelo sordo con el hombre que le nombró sucesor. Si el viernes Aznar no tuvo una palabra amable para él en su discurso, ayer el presidente del PP borró a Aznar de la historia del partido. Su referencia histórica es Fraga, que en paz descanse.

Antes había escrito lo siguiente:

La Convención del PP se abrió con una pregunta -«¿dónde está el PP?»- y se cierra con otras: ¿tendrá razón Rajoy después de todo? ¿La economía aplacará la indignación y el hartazgo que todos los dirigentes del partido aprecian en las calles de pueblos y ciudades de toda España? ¿Volverán las aguas al cauce de antes de la crisis o ya no tenemos margen para recuperar a los votantes? Son preguntas que han quedado sin respuesta en la Convención.

Después de olfatear mucho, Marcello (Republica.com) no encuentra nada que merezca la pena en la columna. Y lo dice por dos veces: como introducción y como conclusión.

Se acabó la Convención del PP en Madrid y todavía no sabemos para qué se han reunido. Y lo que es peor, puede que los militantes y dirigentes del PP hayan salido de la cita madrileña más preocupados de lo que estaban, tras el triunfo de Syriza en Grecia y el anuncio inminente de elecciones en Andalucía, donde los populares no lo tienen nada bien.

ante la falta de democracia interna, la Convención de Madrid no ha servido para nada, ni siquiera para movilizar y entusiasmar a los suyos como era de esperar.

Pero David Gistau (ABC) descubre un punto de interés: el miedo en ciertos sectores del PP y de su prensa adicta a que sacar a pasear a Aznar o a Aguirre movilice a la izquierda es baladí, porque «el rival ha mutado»

El gobierno tecnocrático, perezoso en términos intelectuales, aferrado a la urgencia económica, que soltó principios como si fueran lastre y evitó todo discurso comprometido por miedo a la suspicacia que inspira la derecha cuando se atreve a proponer una visión del mundo que trascienda la administración de las cuentas públicas, descubrió que carecía de un sentido moral que oponer al delirante construido por polemistas de sábado noche. Descubrió incluso que pasaba por desertor ante su propio electorado. O se hacía a Rajoy hablar como Aznar, o se llamaba a Aznar para que éste, casi por reflejo pavloviano, devolviera a la militancia unos cuantos recordatorios del sentido de pertenencia.

Era absurdo alegar que la presencia de Aznar -como la de Aguirre- levanta al rival: el rival ha mutado y está ya más que inflamado por una promesa de destino, venganza y redención que toca los mismos resortes psicológicos que los ismos revolucionarios del siglo XX: otra vez el hombre nuevo que surge de una depuración y de una presunción de infalibilidad y pureza. Mercancía intelectual para adolescentes, por tanto arrolladora.

La columna de Raúl del Pozo (El Mundo) da la impresión de sentir cierta admiración por Aznar.

Al final, va a resultar que Rajoy tiene más instinto florentino que su hacedor porque desactivó a sus adversarios sin dejar de pisar ningún ascua encendida.

José María Aznar ha sido muy mal tratado por la crítica y el público. Lo han acusado de golpista, halcón y corrupto, sin que su partido hiciera nada por mejorar su imagen. Desde Faes se ha empeñado en desmentir aquella afirmación de Aranguren según la cuál es imposible un intelectual de derechas en España. El más culto de todos los presidentes -lector de Azaña, de Ortega, de la Generación del 27- ha intentado levantar una academia de la derecha, mientras Rajoy está más pendiente de lo que digan de él los alemanes que de lo que digan los españoles. Durar y prosperar es su política.

Termino con el consejo que le da Alfonso Ussía a Aznar:

Pero regaña. Haría bien en suavizar el tono y moderar los gestos. (…) La bronca y el chorreo se hacen en privado, no ante una muchedumbre partidaria.

LÉVY Y SOROS QUIEREN ENFRENTAR A LA UE CON RUSIA

Fernando Sánchez Dragó (El Mundo) hace su columna con unas fechas sacadas de la Wikipedia sobre la expansión del islam y su expansión violenta por el Mediterráneo y concluye con dos citas y un refrán.

Dicho popular acuñado en lo que fue zona fronteriza del Duero durante varios siglos: «Vinieron los sarracenos/ y nos molieron a palos/ que Dios ayuda a los malos/ cuando son más que los buenos». Y Alá, también.

Decía Mark Twain que la historia no se repite, pero rima. Yo que ustedes pondría las barbas a remojar mientras los teólogos del relativismo siguen discutiendo sobre el sexo de los burkas y el kaláshnikov.

Concluyo con una tribuna que hace que, de nuevo, pegue un bote en el asiento. El filósofo progresista Bernard-Henry Lévy y el «filántropo millonario» (así lo han llamado varias veces en El País) George Soros publican en el periódico de Juan Luis Cebrián un artículo en el que se empeñan en que la UE se enfrente a Rusia.

En cambio, si Europa se muestra a la altura de esta situación de emergencia y proporciona la ayuda económica que necesitan los ucranios, llegará un momento en el que Putin se verá obligado a renunciar a su agresión.

Ahora, Putin puede alegar que todos los problemas de la economía rusa se deben a la hostilidad de Occidente, y a los rusos les convence ese argumento. Si Ucrania recibe la necesaria ayuda financiera, la responsabilidad de los problemas de Rusia recaerá sin la menor duda sobre el presidente ruso.

Es posible que entonces la población rusa le obligue a seguir el ejemplo de la nueva Ucrania. Y Europa se encontrará con una nueva Rusia que, en lugar de una peligrosa amenaza estratégica, será un poderoso socio estratégico. Eso es lo que nos jugamos.

Lévy, que se ha jactado de haber persuadido a Sarkozy de haber impulsado el derrocamiento de Gaddafi en Libia, no escarmienta. ¡Cómo le gustan a este hombre la guerra y dibujar mapas! ¿Y cuánto saca el millonario Soros de esto?

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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