LA CLAVE DEL DÍA

ABC desvela la facturación de Vocento con el Ibex: sólo un 13,5%

La cabecera conservadora considera que la "obsesión regulatoria" del Gobierno deteriora " la libertad empresarial"

La política económica raya el "estatalismo económico", más propio de Podemos que de un partido supuestamente liberal

De nuevo, otro choque entre ABC y el Gobierno del PP. Si las anteriores veces fue por la política y la ausencia del PP en la batalla de ideas frente a la izquierda, hoy, 30 de enero, lo es por el intervencionismo gubernamental en la economía.

El diario critica el plan del Ministerio de Economía de que los periódicos informen de la facturación que tienen con empresas cotizadas en bolsa. ABC compara esta medida con las que podría tomar Podemos y reclama que el Gobierno se aplique a sí mismo la transparencia que exige a los demás.

También da los datos de su facturación con las empresas cotizadas.

En cambio, la ausencia de opinión editorial en La Vanguardia sobre la corrupción de CiU no sorprende. Otro día sin que el periódico propiedad del conde de Godó editorialice sobrelas declaraciones ante la juez de Jordi Pujol, Marta Ferrusola y tres de sus hijos. Para el periódico catalán es más importante la reforma de los grados universitarios.

La decisión del Ministerio de Economía de plantear a la CNMV que las sociedades cotizadas informen de manera regular acerca de su política de publicidad con los medios de comunicación supone un paso más en esa política intervencionista, de tintes rayanos en el estatalismo económico, que está caracterizando a un Gobierno que se suponía defensor del libre mercado. La obsesión regulatoria del Ejecutivo está afectando peligrosamente la libertad empresarial al inmiscuirse, sin ningún miramiento, en el ámbito de las relaciones privadas entre sociedades, extendiendo, sin ningún fundamento, permanentes sombras de sospecha.

Una cosa es velar por la transparencia -más le valdría que se aplicara a sí mismo el rigor fundamentalista que exige a los demás- y otra bien distinta que pretenda erigirse en censor preventivo del mercado. Para eso, en un Estado de Derecho, está el ordenamiento jurídico, sin necesidad de que el Ejecutivo sobreactúe en el papel guardián de la ética y las buenas conductas.

En una sociedad libre, también las empresas gozan de la presunción de inocencia. Por si al Gobierno le surgiera alguna duda, el grupo Vocento no tiene reparo alguno en asegurar públicamente que solo el 13,5 de su facturación publicitaria proviene de contratación comercial con las empresas del IBEX. Con la que más facturó, su porcentaje sobre el total se situó en el 2,3 por ciento. Y con la segunda, alcanzó el 1,5 por ciento. Es más: con nueve de las empresas del IBEX, la facturación publicitaria de Vocento fue sencillamente ninguna. O dicho de otro modo: cero. Si cuestionamos la medida del Gobierno no es porque estemos especialmente afectados ni dolidos, sino porque decisiones como esta son más propias de Podemos que de un Ejecutivo que cree en la libertad de mercado.

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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