OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

David Gistau: «Sánchez habría hecho con Gómez lo que los partidos hacen con los adversarios: difamarlo para destruir su reputación»

Ruiz Quintano asegura que Antonio Carmona, por el "compromiso" de seguir en la lista sería capaz de comerse a Tomás Gómez

Isabel San Sebastián lamenta el derroche de dinero en la 'ideología de género' fomentada por el PSOE y el PP

Para muchos columnistas, la bronca dentro del PSOE está siendo como la consabida tiza para el mentado tonto: una ocasión para divertirse y hasta hacer que les paguen por ello. No sueltan la tiza, digo a Tomás Gómez.

Comienzo el repaso del 16 de febrero de 2015 con David Trueba (El País), porque es el único columnista al que le leo una defensa de Fostiatus.

No era Tomás el antídoto. Para ello se ha usado una turbia lectura del tranvía de Parla, pero no parece que el sobrecoste sea mayor que cualquier otra obra pública ni que haya indicios claros de corrupción y, lo que es más chocante, es de las pocas infraestructuras que han sido útiles y celebradas por los ciudadanos. Compárese, por ejemplo, con el metro ligero en los barrios altos de la periferia madrileña.

¿Me habré pasado con el café?

El profesor de la Complutense Enrique Gil Calvo (El País) se une a los linchadores de Gómez con sus insinuaciones.

Muchos han optado por retirarse de la vida pública siguiendo el ejemplo del anterior monarca y otros, como Rajoy, porfían por aguantar impávidos. Pero parece claro que sólo quienes logren representar una imagen de cambio, como sucede con Podemos o Ciudadanos, podrán tener alguna oportunidad.

Es en esta clave del cambio por el cambio que cabe interpretar el golpe de mano protagonizado la pasada semana por Sánchez, al defenestrar al más conspicuo representante de la casta socialista madrileña: el tóxico y desabrido Tomás Gómez, que representaba la peor continuidad histórica de los viejos fantasmas del partido.

David Gistau (ABC) se atreve a enunciar las preguntas que Gil Calvo deja en rumores retorcidos de departamento universitario. El columnista parte de las afirmaciones de Sánchez en un mitin en Baracaldo.

Sin mencionar de forma explícita a Tomás Gómez, insinuó que lo ocurrido demostraba dos cosas. Que él es el líder determinante, capaz de cambiar el partido, que el PSOE esperaba como a un taumatúrgico hacedor de futuro. Y que ahora nadie podrá negar que, a diferencia del PP, el PSOE no oculta su corrupción, sino que actúa contra ella. Así pues, el mismísimo secretario general del PSOE nos invita a pensar que la abrupta intervención en la federación madrileña fue una operación interna contra la corrupción que igual hasta se anticipó a una entrada en Callao de la Guardia Civil.

¿De qué lo acusan exactamente? ¿Qué pruebas que no conocen los jueces de instrucción manejan en Ferraz? ¿Cuál es el horrendo descubrimiento sobre corrupción, más grave que los ERE andaluces y que los sobres del PP, que los impulsó a actuar así? De carecer de respuestas para estas preguntas, Schz habría hecho con Gómez lo que los partidos suelen hacer con los adversarios: difamarlo para destruir su reputación.

¿QUIÉN EMPUJA A AMPARO VALCARCE: GÓMEZ O ZAPATERO?

Antonio Casado (ElConfidencial.com) asegura que Gómez es tan malo, pero tan malo, que pone palos en las ruedas del PSOE.

A Gómez solo le queda enredar con la estéril petición de que Ferraz convoque unas primarias para elegir al nuevo titular de la candidatura autonómica. Todo el mundo le tiene por inspirador del extemporáneo paso al frente de Amparo Valcarce, una exdelegada del Gobierno dispuesta a competir por la nominación a menos de 100 días de las elecciones.

Lo mismo opina Santiago González (El Mundo).

Ha bastado su paso al frente para que la aclamación de Ángel Gabilondo sea un problema de difícil solución para la comisión gestora. Habiendo más de un candidato, las primarias, esa gran herramienta democrática que les ha dado frutos tan insospechados desde Borrell, parecen un trámite insoslayable y no es asunto de que sea la comisión gestora la que elija.

Tomás Gómez está muerto como candidato, pero su cadáver sigue perteneciendo a la Ejecutiva Federal, en la que preside una comisión muy relevante para los trámites que aguardan a los socialistas madrileños: la Comisión de Garantías. Y dará la batalla como el Cid en Valencia, con gran contento de sus menguantes partidarios, de los adversarios de Sánchez y de los zapateristas puros.

José Oneto (Republica.com) avanza un poco más que Casado y González, y cree que la mano que empujó a Valcarce pertenece a Zapatero.

Para algunos socialistas el lanzamiento de la candidatura de Valcarce, después del terremoto del pasado jueves día 12, sería un enredo más de Zapatero, a sumar a la maniobra del pasado noviembre, de reunirse con Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, dirigentes de Podemos, en el domicilio del expresidente del Congreso de los Diputados, José Bono.

La disolución de la dirección del PSM y la destitución de Tomás Gómez, en el inicio de ese terremoto, se produjo a la vista de las encuesta que le daban un escaso 11% en las elecciones de mayo, examinado cuidadosamente, un Informe del Tribunal de Cuentas sobre el sobrecoste del tranvía de Parla, y por las informaciones de la UDEF (Unidad de delincuencia económica y financiera) sobre las investigaciones policiales en torno a Gómez y a su sucesor José Luis Fraile, éste último por la Operación Púnica. Para los llamados «Tomasistas» la información de la UDEF habría llegado a través del exministro del Interior y exsecretario general del partido, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Al que no suelta Ignacio Ruiz Quintano es a Antonio Carmona, al que considera capaz de devorar a Gómez si ello le permite mantenerse como candidato socialista a la alcaldía de Madrid.

Carmona no es un hombre; es un arquetipo. Carmona, que representa al socialismo Ozores, procede, como Pablemos, de la tertulianería, esa charlatanería hispánica de la que acostumbran vivir barraqueros, barberos, hispanistas y, por supuesto, políticos.

Una vez que el socialismo Benarroch se ha pasado a Podemos, el socialismo Ozores es lo que queda de aquel francofalangismo que Gonzalón cuajó en el 82, con la rama sevillana de Susana, la que aconseja a los profesores andaluces escribir los mensajes sin tilde para ahorrar (sic), y la rama madrileña de Carmona, cuyo sentido del compromiso lo llevaría, por el síndrome de los Andes, a comerse al compañero Gómez.

-La verdad es una luciérnaga -dice Carmona con una de esas frases de Carmona por las que un día podrían tirar a Carmona al pilón, aunque ya están tardando.

REINARES: LOS YIHADISTAS SON CONOCIDOS DE LOS SERVICIOS

Me asombra, la verdad, que los columnistas progresistas de los periódicos que clamaron contra el atentado contra el semanario Charlie Hebdo, como El País y El Mundo, presten tan poca atención al atentado perpetrado en Copenhague.

Ignacio Camacho (ABC) reprocha a los europeos que ahora no se movilicen contra los asesinos de Dinamarca como lo hicieron contra los de París.

Va en serio y no lo queremos ver. Hace falta una salvajada de impacto como la de «Charlie Hebdo» para que la conciencia política europea despierte por un rato y la opinión pública se movilice a fuerza de espanto. Luego de nuevo el silencio, entre acomodaticio y miedoso, de una sociedad empeñada en negarse a sí misma la evidencia de la amenaza. La táctica del avestruz, que casi siempre termina con el avestruz devorado.

Más vale que nos vayamos preparando a entender. Cualquier día la tragedia nos estallará al lado y la estrategia del terror nos pillará desnudos y perplejos, desacostumbrados al dolor, inermes. Enredados en nuestras estúpidas querellas, en nuestros cotidianos reproches. Y entonces no bastará el «je suis». Porque desde enero no caben las sorpresas. Porque estamos advertidos. Y porque desde Copenhague nadie puede eludir la certeza de que, en efecto, ya somos.

José María Carrascal (ABC) censura a quienes no apoyan el pacto contra el terrorismo yihadista firmado entre el PP y el PSOE.

Aunque lo más triste de esta triste historia es que haya habido quienes, por razones no ya políticas, sino partidistas, no apoyaron en el Congreso medidas más estrictas contra esta amenaza global. Una confesión implícita de culpa, aparte de una solemne estupidez, pues el terrorismo islamista puede también alcanzarlos. Pero no por nada eran los mismos que daban cobertura a ETA durante los años del plomo. El nacionalismo mostraba así su verdadera faz: la de hipócrita justificador del crimen.

Fernando Reinares (El País) apunta un asunto sospechoso: la mayoría de esos yihadistas eran conocidos de los servicios de información de sus países.

A menudo se aduce que es muy difícil detectar a estos yihadistas individuales, pero la realidad es que, cada vez que perpetran un atentado, se revela que eran conocidos por los servicios antiterroristas de su país.

Concluyo con Juan Manuel de Prada (ABC), que afirma que los cristianos no deben respaldar a los supuestos artistas o escritores que se han burlado durante años del cristianismo y ahora lloran de miedo por el islamismo.

Esta patulea de corifeos valentones se ha dedicado, al amparo de la religión democrática, a asestar lanzadas a moro muerto, para gozar del aplauso del mundo (y de su paga). Y así, acostumbrados a que los cristianos se jodiesen y aguantasen, un día se equivocaron y le asestaron una lanzada… a un moro vivo. Y ahora tiemblan porque el moro vivo está dispuesto a castigar a tiros las birrias que llaman «arte», sin importarle derramar de paso sangre inocente.

Pero el dolor que nos provoca la sangre inocente no debe llevarnos a apoyar a esta patulea de pintamonas, juntaletras y caricatos; pues ellos y el moro vivo al que han enardecido son el anverso y el reverso de una misma moneda. La «libertad de expresión» nihilista, como la religión democrática que la ampara, es un culto aberrante que alimenta -como la gasolina alimenta el fuego- el culto aberrante del islamismo. La gente razonable (¡y verdaderamente transgresora!) debe repudiar por igual uno y otro culto por ser ambos taras de la razón; y recordar que nadie es menos indicado para combatir el islamismo que los corifeos de la religión democrática.

MONTANER EXPLICA A LOS LIBERALES POR QUÉ SUBE PODEMOS

El Mundo y ABC traen en portada noticias sobre las relaciones de la dictadura socialista de Venezuela con Podemos. Federico Jiménez Losantos (El Mundo) llama a los profesores ‘podemitas’ Sobrados aunque nada preparados para gobernar:

No hay viejos en la sociedad más envejecida de Europa, y la tribu podemita, que se anuncia como el joven verdugo comunista de los viejos privilegios de la casta política, además de tener a su Politburó bajo sospechas vehementes de corrupción (Monedero, Errejón, Iglesias, Tania, Alegre o Bescansa) exhibe una ignorancia matizada de suficiencia. No son JASP sino SANP: sobrados aunque nada preparados para gobernar.

Teresa Rodríguez, la candidata andaluza de Podemos exhibía ayer en una gran entrevista de Emilia Landaluce ese ir de sobrados por la vida que caracteriza a la casta podemita, que da clases de todo a todos y que, por las goteras intelectuales que muestra, debería recibirlas de cultura general.

Sobre cosas concretas lo desconoce todo. Por ejemplo, el régimen fiscal de la ley de sucesiones, que tanto castiga a los pobres. Rodríguez, que espera que le den el programa, hace el chiste de creer que los pequeños propietarios andaluces, machacados a impuestos, son de la Casa de Alba. Como todos los SANP de Podemos, tiene muy poca gracia.

En una columna de Carlos Alberto Montaner (Libertaddigital.com) encuentro una explicación del auge de Podemos que convendría que leyesen los funcionarios y liberales escandalizados por las encuestas. El cubano empieza preguntándose

¿Por qué las sociedades eligen gobernantes antisistema que las conducen al despeñadero?

Y entre los motivos que da destaco este:

Una democracia liberal no puede dar la espalda a los ciudadanos que padecen serias desventajas. La cohesión social aumenta cuando está presente la solidaridad.

La cuña podemita en El País, Almudena Grandes, sale en defensa de los griegos. Según ella, Grecia se usa como excusa para justificar la corrupción en España.

García-Margallo ha vuelto a la carga, así que, si ustedes me lo permiten, me dispongo a seguir su ejemplo. El ministro de Exteriores ha dicho que, si España no hubiese prestado 32.744 millones de euros a Grecia, el Gobierno podría haber subido las prestaciones por desempleo un 50% o aumentar las pensiones un 38%. No se lo discuto, pero echo de menos otros cálculos.

el retraso injustificado y excesivo del expediente abierto por Economía y la CNMV contra Jaime Botín ha permitido al hermano de Emilio eludir una sanción de 700.000 euros. No lo digo yo, lo ha dicho la Audiencia Nacional. Y ya sé que Jaime Botín no es griego, pero me sigo preguntando ¿cuántos alquileres sociales de familias desahuciadas con niños pequeños podrían pagarse con 700.000 euros? Hoy, Grecia es la excusa para justificar la corrupción y los recortes en España. ¿Cuál será mañana?

EL PRINCIPIO CONSTITUCIONAL DE COMODIDAD

Entre las tribunas, recomiendo la del profesor Félix Ovejero (El País), en el que vincula la tercera vía con el principio constitucional de comodidad, tan caro a los catalanistas, como el respeto.

Lo que no había hasta ahora era el principio de comodidad. Un principio puesto en circulación por los nacionalistas y que, como es costumbre -sin que por ello deje de asombrarnos-, ha comprado la izquierda, incluido Podemos, a la hora de defender los fueros. La apelación a la comodidad ha permeado la retórica política hasta convertirse en el guion básico con el que abordar el llamado problema territorial. Aparece en el diagnóstico y en la solución: el problema radica en que Cataluña no se siente cómoda en el marco constitucional y la respuesta consiste en ofrecer una España acogedora y atractiva, resultona.

Una versión desarrollada del principio de comodidad asoma en ciertas defensas de la llamada -y jamás precisada, porque no puede precisarse- tercera vía. Según éstas, el Gobierno ha errado en su estrategia porque, a la política «ilusionante» de los independentistas, solo contrapone amenazas y predicciones apocalípticas, la política del miedo. Los partidarios de la tercera vía aspirarían a superar ese dilema mediante una variante del principio de comodidad: España tendría la obligación política de ilusionar y seducir, de resultar atractiva.

Me temo que, una vez más, la tercera vía sustituye los buenos análisis por los buenos deseos.

La lectura de Francesc-Marc Álvaro en La Vanguardia nos mantiene informados de los movimientos del llamado nacionalismo moderado para romper con España con el dinero de los españoles. El periodista, agraciado con columnas y tertulias, advierte al pequeño partido Uniò Democrática de que debe pasarse con armas y bagajes al bloque separatista encabezado por Artur Mas.

Antes del 27 de septiembre, Unió tendrá que decidir si se mantiene en la vía autonomista o imita a CDC y abraza la independencia. Entonces se verá si todos los militantes democristianos piensan como Duran. Mientras, CiU va a las municipales como si no pasara nada. Mas y la cúpula convergente -de acuerdo con unas bases movilizadas- han evolucionado en la misma dirección que lo ha hecho una parte importante de la sociedad. Sin la conversión al soberanismo del bloque moderado convergente la idea de la independencia no sería un proyecto posible. Duran, en cambio, apuesta por seguir esperando la tercera vía de Madrid mientras intenta reagrupar a los moderados reacios a la estelada, objetivo también de Iceta.

Ya se ve que a algunos el principio de comodidad no les vale.

También recomiendo la columna de Isabel San Sebastián (ABC) sobre la ideología de género, que implantó Zapatero y que mantiene Rajoy. El feminismo institucional ha fracasado a la vista de una encuesta que muestra los sentimientos machistas de los jóvenes educados en los últimos años.

Fue Simone de Beauvoir la primera en proferir la afirmación que ha dado lugar al derroche de esfuerzo y dinero destinados a demostrar una falsedad que la ciencia desmiente una y otra vez. A saber, que las mujeres (y los hombres) no nacen sino que se hacen. O sea, que la identidad sexual es una mera construcción cultural sin base en la fisiología

Si los ingentes recursos públicos destinados al fomento de esta ideología hubiesen ido a financiar políticas de familia, reformas de un sistema demencial de horarios, guarderías y, sobre todo, una mejor educación para nuestros jóvenes, tal vez se habría resuelto ya una de las grandes injusticias que pone al descubierto el informe y que, esta sí, es privativa de España: el 42 por ciento de los varones y el 47 por ciento de las mujeres coinciden en que los hijos suponen un obstáculo para la vida profesional de ella, pero solo veintitrés de cada cien chicos y once chicas creen que pueden ser un escollo para la carrera de él. Convicciones que nos llevan directos al geriátrico.

RAÚL DEL POZO RECUERDA QUE QUEVEDO ELOGIABA EL CAGAR

Para ir terminando esta crónica de columnas, le ofrezco, querido lector, unas risas.

Raúl del Pozo (El Mundo) critica la supuesta modernidad de los llamados artistas actuales con motivo de la defecación frustrada en el monumento a la Constitución.

El hapenning se prohibió y se publicaron en Twitter imágenes de las artistas en cuclillas, en posición de defecar. Laura dice que la prohibición de la performance es franquista, una paletada. «Me da mucha pena porque es una lectura semiótica con la intención de resignificar el monumento como retrete y la mierda como abono para algo nuevo».

¿Esto es la vanguardia? Pero si ya Quevedo recordó el proverbio: «Más te quiero que a una buena gana de cagar». Y valoró el pedo como símbolo del amor: «Hasta que dos se han peído en la cama no se tiene por aposentado el amancebamiento».

Y Joaquín Luna (La Vanguardia) se queda alucinado ante la celebración popular de San Valentín y Carnaval, que a mí me recuerda a la entronización de Halloween.

La gente feliz no se conforma con la intimidad: le gusta tomar las calles y hacer proselitismo. ¡Qué bonita estampa estos días la de los escolares disfrazados dando una vuelta a la manzana, en fila de a dos, para celebrar carnaval! Bajo esa caritas resignadas que sólo brillan cuando van a joder a un compañero o enervar a los profesores con amagos de cruzar en rojo se esconden futuros ciudadanos felices.

¡Qué sábado! San Valentín y carnaval. Cupido y Arlequín. El uno disparando flechas sin mirar y el otro dando saltos estrambóticos, como si fuera un chupikompi -colega de chupitos- camino de la barcelonesa calle Tuset.

¡Y música! A toda pastilla para celebrar una día especial donde todos estábamos llamados a ser colectivamente felices y a repetir dos veces los pedidos. Por la noche, las calles de Gràcia se llenaron de jóvenes con disfraces y uno optó por retirarse pronto no fuera que alguien le preguntara de qué iba disfrazado. -¡De unionista cabreado! Yo tampoco follé el sábado.

Esperanza Aguirre prosigue sus cartas a los españoles desde El Mundo. Hoy propone una reforma de la ley electoral, como si ella fuese presidenta del Gobierno.

mi propuesta consiste en dividir España en 350 o 400 distritos electorales con un número de habitantes parecido para que elijan a los diputados del Congreso, eso sí, en dos vueltas.

En cada distrito electoral el escaño se adjudicaría al candidato que obtuviera la mitad de los votos emitidos en la primera votación. En el caso de que ninguno de los candidatos llegase al 50%, habría que recurrir, como en Francia, a una segunda vuelta, a la que ya sólo podrían concurrir los dos candidatos que más votos hubieran obtenido en la primera.

Para llenar el hueco dejado por Aguirre en ABC, Rubido ha recurrido al economista francés Guy Sorman, al que ha pasado de confiarle una columna a entregarle los lunes la Tercera. Sorman nos explica qué poco sabemos de los musulmanes y repite la consigna de que los terroristas que matan en nombre de Alá no son verdaderos musulmanes.

Creo que este yihadismo tiene un origen político y económico, más que teológico. Los yihadistas tergiversan el vocabulario místico para canalizar la frustración de esos musulmanes desarraigados que no consiguen integrarse en el mundo contemporáneo: ciudadanos de segunda categoría en Occidente o víctimas de la tiranía en su país de origen. Como demostración inversa y dato alentador, fijémonos en que el yihadismo casi ha desaparecido de Indonesia desde que este gran país musulmán se ha convertido en una democracia en vías de desarrollo.

La columna ridícula del día la gana Màrius Carol. El director de La Vanguardia critica que las tertulias de televisión hayan servido para lanzar personajes políticos.

En el diario de ayer dedicamos dos páginas a analizar cómo las tertulias televisivas se han convertido en la plataforma de lanzamiento de buena parte de la clase política en los últimos tiempos. Desde Pablo Iglesias (Podemos) hasta Antonio Miguel Carmona (PSOE), pasando por Tania Sánchez (ex IU) o Pedro Casado (PP) son personajes que no hubieran llegado tan alto de no haberse fajado en las tertulias. Las tertulias no son unas oposiciones, pues lo fundamental de este género periodístico de éxito no es tanto acumular conocimientos y gestionar situaciones como ser brillante, no amilanarse y dar espectáculo. El fenómeno es propio de este país y sorprende en los cenáculos europeos del poder.

¡Pero Màrius, que tienes en tus páginas a la simpar Pilar Radiola!

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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