OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

Santiago González, asombrado ante los lametones de Iñaki López a Podemos en laSexta Noche

John Müller advierte a Ciudadanos que se preparen: "Al Gobierno le quedan balas sin disparar contra Garicano"

Tras canonizar a Gabilondo, El País carga contra Aguirre porque un tío suyo periodista no condenó el 23-F

A Forges le gusta dibujar señores gordos, calvos, con gafas negras y chaquetas azules (el mismo color que el PP, ¿se da cuenta, amigo lector, de la sutileza?) en conspiraciones contra los ciudadanos y, cuando era presidente Zapatero, contra el Gobierno progresista. Y parece que no se da cuenta de que en el periódico que publica sus viñetas está en una conspiración indisimulable. O si se da cuenta no le importa, por eso de los garbanzos.

El día 12 de febrero de 2015, horas después de que Pedro Sánchez destituyese a Tomás Gómez, El País publicó una encuesta de Metroscopia indicando que el PSOE pasaba a ser el partido más votado en las autonómicas, pero ayer, en otra encuesta, el PSOE caía al tercer puesto. Después de entronizar a Ángel Gabilondo como el mejor candidato socialista a la Comunidad de Madrid con editoriales y encuestas, El País le dedica hoy dos páginas. Me sorprende que el perfil-lametón no lo redacte Manuel Jabois, después de haber mostrado sus aptitudes en el que escribió el día 11 sobre Tania Sánchez.

Además, El País ya dispara sus cada vez más gastados cañones contra el candidato más peligroso del PP para Gabilondo, que es Esperanza Aguirre. Dos periodistas, Luis Santos y Pilar de Miguel, comentan un libro de próxima aparición (deduzco que escrito por ellos) sobre el apoyo de parte de la prensa a los golpistas del 23-F.

La tribuna se centra en Ignacio Aguirre, portavoz del Gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo… y tío de Esperanza Aguirre. Los autores, con fervor propio de los comunistas, cargan la responsabilidad de Aguirre por encubrir la supuesta complicidad de ABC de Sevilla sobre su sobrina. ¿No diría Pablo Iglesias que esto es machismo?

La prensa que se vendió es el título del libro, de próxima aparición, que analiza cómo se comportaron los medios de comunicación que protagonizaron la Transición. Recoge el periodo de los Gobiernos de UCD, con Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo. El texto está centrado en el archivo reservado del último portavoz del Gobierno, Ignacio Aguirre, tío y mentor de Esperanza Aguirre. Una de las revelaciones más espectaculares de este libro es el papel del diario Abc, en su edición de Sevilla, al que el Gobierno calificó de golpista.

Por eso resulta más sorprendente que un medio de comunicación, que reparte hoy en día moralina democrática, como es Abc, apoyase a los militares golpistas. ¿Quién le ayudó a Abc de Sevilla a tapar y ocultar su vergonzante papel hasta ahora? Pues nada menos que el propio portavoz del Gobierno, Ignacio Aguirre. 

El portavoz del presidente Calvo Sotelo, decidió que había que hacer de ABC el referente mediático frente a la prensa más progresista y que nadie supiese lo que había hecho el diario. Con documentos confidenciales vemos cómo se impide la reaparición del diario Madrid, se aplica la eutanasia a Informaciones y Pueblo y se pretende perjudicar a El País y beneficiar a Abc. Los documentos que desvela el libro demuestran, además, la persecución de los periodistas progresistas y de izquierda.

ESPERANZA AGUIRRE, ¿ENCHUFADA POR SU TÍO?

Y con este trampolín, los autores saltan sobre Esperanza Aguirre, de la que insinúan incluso que obtuvo su plaza de funcionaria de manera irregular.

Ignacio Aguirre fue, además, el mentor del liberalismo de su sobrina. Esperanza sacó su plaza en Turismo cuando su tío Ignacio era secretario de Estado. La bandera de intransigencia con el terrorismo levantada por Esperanza Aguirre se enfrenta a la verdad de sus orígenes político-familiares, en los que se aportan más documentos que demuestran cómo se hizo lo contrario a lo que ahora pregona la presidenta del PP de Madrid, incluso para afearle a Mariano Rajoy su papel al respecto.

La última frase, en que Luis Santos y Pilar de Miguel salen en defensa de Rajoy, me hace preguntarme mientras fumo mi cigarrillo si la tribuna es un favor de Juan Luis Cebrián a Gabilondo y, también, a Rajoy y Soraya.

CAMACHO ACONSEJA A CIUDADANOS Y UPYD UNA ALIANZA

Y de una conspiración: la campaña de Moncloa contra Ciudadanos.

No sé por qué Casimiro García-Abadillo ha colocado la columna de John Müller, ‘Todavía quedan balas contra Garicano’, en la sección de economía, pasada la página 30, en vez de en la de nacional, donde yo la veo más adecuada. Müller anuncia el próximo movimiento de la apisonadora del PP contra Ciudadanos: la opinión de Luis Garicano a favor de un reconocimiento de la ‘nación’ catalana.

Todavía quedan balas sin disparar contra Garicano. (…) lo cierto es que hay una pieza de la hemeroteca que con toda seguridad será aireada en los próximos dias: el artículo que Garicano firmó en solitario en el Financial Timeas el 5 de noviembre de 2014., cuatro días antes del simulacro de referéndum de Artur Mas. Ahí decía que Rajoy debía hacerse el haraquiri («caer sobre su propia espada») y marcharse por no saber tratar con Cataluña. Garicano proponía que Sáenz de Santamaría le sustituyera para «transformar a España en un estado multinacional con un creciente reconocimiento de la identidad catalana (y vasca)». En Moncloa les parece que eso será difícil de explicar a los votantes de Ciudadanos.

José Oneto (Republica.com) desvela que la campaña del PP contra Ciudadanos la dirige Pedro Arriola, que ha fracasado, de nuevo, en no ver un partido ascendente, como ya le pasó con Podemos.

En estos momentos la máxima preocupación de Rajoy no está, aunque muchos no lo crean, en las listas de Madrid (le inquieta, eso sí, tanto Esperanza Aguirre como Ignacio González, y juntos mucho más), su gran preocupación está en la espectacular subida de Ciudadanos, un fenómeno que no tenia detectado, y que en solo unas semanas se ha convertido, para el Partido Popular, en un auténtico peligro.

Pero todo el interés del PP -y los ataques han partido del propio Palacio de la Moncloa, descalificando al autor del programa económico Luis Garicano, profesor y jefe de departamento de la London School of Economics,- es taponar la sangría de votos que se puede producir por el centro, el terreno donde realmente se ganan las elecciones. Arriola no quiere que le cojan desprevenido como con Podemos que creyó que estaba ante unos frikis… y mira dónde están, le reprochan en el partido.

Ignacio Camacho (ABC) aconseja la unión de Ciudadanos y UPYD para no quedar machacados por el sistema electoral español.

El asunto resulta preocupante también para el Gobierno, que no sólo contempla con inquietud la fuga de simpatías hacia el movimiento de Albert Rivera sino que teme que la dispersión del centro-derecha no alcance para sumar una eventual mayoría ante un arco frentepopulista. Para poder formar una alianza con Ciudadanos el PP necesitará superar con holgura el 30 por ciento. En las numerosas provincias con menos de diez escaños, el cuarto partido quedará con toda probabilidad fuera del reparto. De este modo C’s se perfila como una formación eminentemente urbana, cuyos votos lograrán representación parlamentaria -aunque matizada- en las pobladas zonas metropolitanas: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga. Pero las elecciones se ganan o se decantan en la España profunda, en la Castilla rural, en la Andalucía interior, en la Galicia dispersa. Y ahí existe el riesgo serio de que el voto minoritario se pierda por un agujero negro.

A la luz del sistema D’Hont se percibe con nitidez el error estratégico que constituye la presentación por separado de dos formaciones idénticas. C’s y UPyD juntos podrían alcanzar masa crítica para decidir el futuro Gobierno de la nación. Cada uno por su lado forman cocientes que dividen su expectativa contra sí misma. He aquí un simple factor aritmético que demuestra el sentido de la responsabilidad weberiana de la política.

Reconozco que me tembló el café en su taza cuando leí a Camacho incluir a Ciudadanos en el centro-derecha.Por ello, me alegra leer el artículo de Santiago Abascal, presidente de Vox (Libertaddigital.com), donde dice con ironía que de los seis partidos más votados según las encuestas ninguno es de derechas.

Tan retorcida se ha hecho la tara española que muchos de los traicionados por Rajoy, la derecha social, busca refugio en un partido como Ciudadanos, que, repito, expresamente se sitúa en el centroizquierda.

Seis partidos, ¡seis!, y ninguno es de derechas. No viene a cuento analizar ahora esa tara española ni sus orígenes, que bien podríamos encontrar en el tardofranquismo y en su obsesión tecnocrática, así como en el complejo de culpa histórico de la derecha política.

Y como no son tiempos ni hay tiempo para lamentarse ni para lamerse las heridas, basten estas líneas para decir que Vox no tendrá miedo, ni complejo ni vergüenza para construir esa casa común de La Derecha, en la que podrán y deberán convivir, en tensión, liberales y conservadores, patriotas y democristianos, empresarios y empleados, etiquetados y desetiquetados.

MERLOS, DE RODILLAS ANTE RAJOY. Y CASADO ANTE SÁNCHEZ

Alfonso Merlos (La Razón), teniente en el Batallón de la Guardia de La Moncloa, sale con el sable desenvainado en defensa de Rajoy.

El presidente del Gobierno, con el aval del trabajo tranquilo, episódico, callado, pero que termina rindiendo frutos sin estridencias. Ahí están las victorias frente a un rescate del Estado que parecía ineludible, la traza del actual cuadro macroeconómico en España y las perspectivas a corto plazo de una creación de riqueza que nos hará más fuertes. Son hechos indiscutibles para cuya consecución el Gobierno ha ayudado más que estorbado.

Antonio Casado (ElConfidencial.com) parece el sargento del ‘pelotón chiflado’ de Ferraz, con una columna rendida ante Pedro Sánchez y Gabilondo.

Cientos y cientos de veces habrá explicado a sus alumnos ese primer mandamiento moral de la condición humana, hijo de la razón, inspirado en el célebre imperativo categórico de Immanuel Kant. Ahora se lo aplica a sí mismo, de modo que todo el mundo sepa que ese gesto «aparentemente insensato», como dijo en rueda de prensa, es en realidad un gesto «consciente» y «decidido» en su particular compromiso de abatir la resignación.

Va a ser muy difícil mantener contra Sánchez el cargo de la debilidad después de su golpe de mano en Madrid. El desahucio de Tomás Gómez, en nombre de sus ruinosas expectativas electorales, y su apuesta por Gabilondo, aceptada por abrumadora mayoría en una organización controlada por el entonces secretario general del PSM, no parece una prueba de la cacareada fragilidad del líder del PSOE.

¡Lo que hacen algunos por mantener sus fuentes en el PSOE!

Raúl del Pozo (El Mundo) defiende, no a Rajoy, ni a Gabilondo, ni a Felipe González, ni a Monedero, sino a su generación frente al asalto de los efebos.

Vivimos una nueva edad de oro de la pederastia política. Hay una juventud rebelde (Podemos) que viene de Sierra Maestra y una juventud dorada (Ciudadanos), que así se llamaba a la que incendió los clubs de los jacobinos. Los unos son al PP lo que los otros al PSOE. Cuando Sartre visitó Cuba, El Che (32 años) le recibió en el Banco de Cuba y el gusano de la conciencia, harto de ron, viéndose matusa, dijo que sólo la juventud experimenta la cólera para emprender la revolución y tiene la pureza para llevarla a cabo.

Los rebeldes y los dorados han dinamitado el bipartidismo. Surgen cada día libros sobre Pablo Iglesias, Alberto Garzón, Ada Colau, Albert Rivera, Irene Lozano. El último libro ha aparecido en Palma de Mallorca, La nueva democracia de Podemos, de Emilio Arnao. Narra la aventura de los rebeldes de las islas. «Conduciremos -escribe Arnao- la indignación hasta una forma de Gobierno». El peligro de la juvenalia constitucional es que el Parlamento se llene de jóvenes grillados.

En un país donde cada vez hay más ancianos y menos niños, el argumento de la vejez no hay que menospreciarlo, siquiera por la aritmética.

De la columna de Santiago González que acompaña la información de El Mundo sobre las inminentes represalias del Gobierno socialista venezolano contra las empesas españolas, lo mejor son sus bromas sobre los altavoces de Podemos en las televisones.

Al parecer, a Maduro no le gusta que algunos medios de comunicación españoles critiquen pequeñeces como el inocente vicio bolivariano de encarcelar a opositores, como Leopoldo López, un año ya, o el más reciente alcalde Ledezma, encarcelado la semana pasada, o que se critique en ella al partido creado y bautizado con el nombre del partido chavista creado en 2003 y estructurado en círculos bolivarianos.

Yo creo que es exagerar. Podría el líder Maduro fijarse en el círculo bolivariano y televisivo que gestiona con gran soltura Iñaki López y verá que no es generalizable. Este último sábado, un suponer, durante uno de los bloques se anunció el siguiente con un teleprinter que decía exactamente: «Pablo Iglesias en Nueva York. ¿Con quién se reunió? ¿Qué dardos ha lanzado contra el Gobierno? Todos los detalles a continuación». Tal como suena, sin que nadie mostrara un asomo de vergüenza. Ninguna televisión española se atrevería a lametones tan abyectos con un presidente del Gobierno.

Tiene razón. El servilismo de las televisiones de izquierdas con el Coletas supera el de TVE con Rajoy. Todavía recuerdo que en la Transición los de izquierdas presumían de ser mucho más críticos que los de derechas. Ay, qué tiempos, ¿eh, Raúl?

ADVERTENCIA: EL ENEMIGO DE LA LIBERTAD ES EL ESTADO

Entre tanto nombre político y tanta sigla, sólo unos pocos columnistas consiguen alcanzar el eje del debate político, que es la libertad.

Ignacio Ruiz Quintano (ABC) recomienda la lectura de El Federalista y luego recuerda quién impuso el sistema electoral proporcional.

El palenque político suena a berrea del gorila, por la cantidad de golpes de pecho que se pegan los gallitos contra la corrupción, pero ninguno de los nuevos viene con la promesa de sacar a los partidos del Estado y devolverlos a la sociedad. Tiene guasa que el único en reconocer (lo hizo el otro día) el engaño del sistema proporcional sea… Gonzalón, que lo impuso (¡razón de Estado!) en el 76 frente a Fraga, que venía de Londres y pedía el mayoritario.

El desencantado de todo que es Gabriel Albiac (ABC) reconoce que el Monstruo es el Estado.

Ningún partido va a dar la libertad a nadie. Ni reaccionario, ni progresista, ni populista, ni cavernario… Libertad es lo que cada uno araña al Estado. Nada tiene que ver con la política. Es su adversaria.

Y Juan Manuel de Prada (ABC) arremete contra la implantación del aborto como «derecho civil» que está haciendo el PP.

A la revolución del mundialismo le interesaba mucho que los peperos arrojasen esta última gallofa podre a su electorado más zombi, por una razón bien sencilla: una ley que permite abortar alegremente a las menores puede resultar demasiado brutal para las conciencias farisaicas; en cambio, una ley que exige a las menores consentimiento de los papaítos, además de tranquilizar las conciencias farisaicas, refuerza la consideración del aborto como acto de disposición de la voluntad, que sólo exige para poder realizarse plena capacidad legal o, en su defecto, una autorización de los papaítos que la supla, como comprarse un piso o abrir una cuenta bancaria.

Mediante esta gallofa, se contribuye a la normalización del aborto como «derecho civil» y al eclipse de la conciencia, que ya no es capaz de enjuiciar la naturaleza criminal del aborto, sino que se conforma con imponer grotescos requisitos de capacidad legal a la mujer que lo perpetra; consecuencia inevitable de considerar el aborto una «tragedia para la mujer» (como tanto gustan de repetir los zombis), en lugar de un crimen contra la vida más inerme. La revolución mundialista no podrá decir que los peperos no han cumplido con ardor la misión que les ha sido asignada.

ALMUDENA GRANDES, ASQUEDA DE QUE EN ESPAÑA HAYA TANTO FACHA

Francesc-Marc Alvaro (La Vanguardia) muestra sus temores de que el separatismo catalán fracase como el escocés.

Habrá que ver cómo los resultados municipales influyen en el camino hacia el 27-S (sobre todo la batalla de Barcelona) y también qué impacto tendrán la querella contra Mas, el caso Pujol, las discrepancias con Duran, la nueva presidencia de la ANC, los espejos griegos y la esperada recuperación económica.

Madrid ya ha asumido -como ha advertido algún columnista del unionismo armado- que las elecciones del 27-S no serán autonómicas normales y que hay que hacer todo lo imaginable (y lo que no también) para evitar una mayoría independentista en la Cámara catalana. El soberanismo tiene medio año para evitar un fracaso al estilo escocés.

¿Está metiendo miedo el biógrafo de Artur Mas para movilizar a su panda?

Almudena Grandes (El País) se gana el premio a la columna ridícula del día al enfadarse con los españoles porque apoyan la cadena perpetua.

Creía saber en qué país vivía. Pero ahora, mientras muchos medios que no suelen coincidir, coinciden en anunciar que la mayoría de los españoles, incluidos quienes declaran su intención de votar a la izquierda, con la única y honrosa excepción de los votantes de IU, es favorable a la inclusión de la cadena perpetua -embozada en el eufemismo que la describe como «prisión permanente revisable»- en el Código Penal, ya no lo sé.

Si la mayoría de los españoles piensan que la cadena perpetua, ausente de nuestra legislación desde 1928, es útil, justa y proporcionada, me queda poco tiempo como columnista. El que esa misma mayoría tarde en apoyar la reimplantación de la pena de muerte.

¡Qué duro es convivir con tanto facha, incluso en la izquierda! Ah, los argumentos de Almudena en contra de la cadena perpetua son igual a cero. Si está en contra de la cadena perpetua, ¿sería patidaria Almudena de que Hitler, en caso de no haberse sucicidado o de haber sido condenado en Nuremberg, hubiera salido libre después d eunos 20 años?

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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