OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

Ignacio Camacho: «Juanma Moreno ha recibido en su espalda el primer varapalo del desencanto marianista»

Luis Herrero asegura que Rajoy dirá a los suyos: "nada de caras mustias o análisis pesimistas", porque recuperarán los votos perdidos

Jaime González pide que se dé una nueva oportunidad a Moreno Bonilla, que no tiene la culpa de nada

Este 23 de marzo de 2015 reconozco que los budas de la opinión publicada han vuelto a conseguir que se me caiga el café por la sorpresa. Bieito Rubido, Antonio Caño, Casimiro García-Abadillo y Francisco Marhuenda parecen usar sus cuentas de Twitter con una desgana similar a la que un podemita ve las noticias sobre el hambre, la pobreza y la represión en Venezuela. Apenas hay comentarios sobre los resultados electorales de Andalucía, y cuando aparecen es para dar los datos. Ni una valoración, ni una idea, ni un chiste. Na de na.

Màrius Carol se llevaría el premio al tuit ridículo del día si hubiese mandado alguno, pero es que el último de su cuenta oficial es del 2 de junio de 2014.

Mariano Rajoy sólo ha mandado uno al comienzo de la jornada electoral con un abrazo a los interventores y apoderados del PP. Y Pedro Sánchez se ha limitado a felicitar a Susana Díaz por ser la primera presidenta andaluza.

En dos palabras: pa-tético. Así que los mejores análisis y los más divertidos estaban en Twitter, y escritos por gente excluida de los grandes medios de comunicación.

Pablo Molina:

El castigo electoral de la ciudadanía a la corrupción política en Andalucía está siendo brutal.

Monsieur de Sans-Foy:

La mitad de los andaluces ven a Susana Díaz como la madre nutricia… Pero no sé yo si hay teta pa tós.

Pedro Fernández Barbadillo:

Si a los valencianos y madrileños les preocupa la corrupcion tanto como a los andaluces, el PP arrasará en Valencia y Madrid en mayo.

Fray Josepho:

Pues iba a votar a Podemos y no sé qué pasó, que cogí la papeleta del PSOE y cuando quise rectificar, ya la había metido en la urna. Cachis.

Almudena Negro:

Los votantes del PP se quedaron en casa. Alguno votó a Cs. Eso sí, ni un perro ni una flauta se quedaron sin votar. Podemos. Ya son sistema.

Y la sinceridad de Ramón Espinar:

Podemos nació para que la gente gobierne. El resultado en Andalucía está lejos de ese objetivo. Sin desánimo, pero nada que celebrar.

LA ESTRATEGIA DE DIVIDIR A LA IZQUIERDA SE VUELVE CONTRA EL PP

Por eso, las columnas de hoy saben a las tostadas hechas con pan viejo. Las resumo así: los de derechas, enfadados con Rajoy; los de izquierdas del régimen, aliviados con la victoria de Susana; y todos contentos con el resultado de Podemos, bueno pero pequeño para lo que se esperaban los chicos y chicas del Coletas.

ABC acierta al dedicar su Tercera a Ignacio Camacho, que hace el mejor análisis del día: el coco de Podemos que ha creado el PP asusta tanto que hay votantes del PP que se pasan al PSOE.

Moreno, que pierde un tercio de los votos y más de dos escaños por provincia, ha recibido en su espalda el primer varapalo del desencanto marianista, una fuerte advertencia para la estrategia de Rajoy. Una parte significativa de su electorado ha huido hacia Ciudadanos y hacia el propio PSOE, receptor de un voto de carácter conservador, conformista con el statuquo; un voto de pequeña burguesía que ha confiado en Díaz como dique institucional frente a la amenaza rupturista de Podemos y que ha compensado las pérdidas del PSOE por la amura de babor. La corrupción quedó amortizada hace tiempo como arma de desgaste electoral para formar parte rutinaria del paisaje político. En el cuerpo social andaluz pesa mucho más como factor de decisión el sentimiento de vulnerabilidad, el miedo al desamparo.

Sobre Podemos, dice que sus 600.000 votos saben amargos.

El partido de Pablo Iglesias, con una candidata endeble e inexperta, salva con nota media su primer examen en un territorio donde carecía de cohesión estructural y donde el PSOE mantiene su mayor porcentaje de voto útil. Ha devorado a IU desplazándola de cualquier eje de influencia y arrebatándole el espacio a la izquierda de la izquierda. Su balance resulta agridulce; no es mala facturación -casi 600.000 sufragios- para un partido nuevo pero queda por debajo de las expectativas albergadas en los sondeos incluso a pie de urna.

Curioso. Enric Juliana (La Vanguardia) coincide con Camacho en casi todo.

El PP seguramente ha perdido votos en dirección a Susana Díaz -buena parte del empresariado andaluz consideraba prioritario garantizar la gobernabilidad de ante el probable ascenso de Podemos-, pero, sobre todo, ha sufrido la perforación de Ciudadanos, que consigue 368.000 votos y nueve diputados. Un resultado excelente para Albert Rivera. Hace medio año, incluso menos, nadie consideraba la posibilidad de que Ciutadans/Ciudadanos pudiese obtener algún día un resultado relevante en Andalucía.

Podemos no es una realidad virtual. Sin embargo, ayer, a orillas del Guadalquivir, no se oyó retumbar el cañón del crucero ‘Aurora’, histórico símbolo de la revolución socialista de Octubre. Podemos devora a Izquierda Unida -reducida a cinco tristes diputados-, moviliza voto que estaba en la abstención y se afianza como nuevo referente de la nueva izquierda. Un resultado muy meritorio, sin redoble de timbales. Seguramente esperaban más. Ciudadanos comienza a pisarles los talones en el catálogo de las nuevas ofertas

También en La Vanguardia encuentro una perla, escrita por el publicista varón de Artur Mas Francesc-Marc Álvaro:

¿Quién había dicho que la corrupción tiene un impacto mayor en el público de izquierdas que en el de derechas?

ALIVIO DE RUBIDO PORQUE EL BIPARTIDISMO SE MANTIENE

Parece que la derecha da por perdida para siempre a Andalucía, convertida en parque jurásico de la izquierda, que recupera hasta la provincia de Málaga, la circunscripción de doña Celia Villalobos, esposa de Pedro Arriola.

Bieito Rubido (ABC) explica que Andalucía es de izqueirdas y conservadora

Andalucía es de izquierdas. El voto conservador, el que no quiere que nada se altere, es de izquierdas. El laberinto andaluz cambia para que todo siga igual. Ciertamente, Andalucía es diferente. Posee una acusada personalidad, que nos sirve como laboratorio de próximas elecciones. Nos permite concluir que Podemos amplifica el eco de Izquierda Unida y que Ciudadanos se convierte en la marca blanca del PP. Pero el bipartidismo se mantiene como una muestra de sociedad avanzada. Cuando las crisis hacen mella de verdad en el cuerpo electoral es cuando se fracciona hasta el paroxismo. Aquí sí tiene hueco la queja. Se encarna en Podemos y Ciudadanos, pero socialistas y populares siguen centrando el debate de España.

Santiago González (El Mundo) titula con gracia tuitera su columna: ‘Y tó pa’ ná’. Al mantenimiento del bipartidismo añade unos datos sobe la estrecha victoria de Podemos.

Lo que no acaba de ver uno por más que examine los resultados de todas las maneras posibles es el fin del bipartidismo. Los dos grandes partidos, aunque han perdido en conjunto 600.000 votos, ocupan las tres cuartas partes de la Cámara. El tercer partido es más que doblado por la segunda fuerza política y más que triplicado por la primera. Podemos ha alcanzado unos resultados notables en su primera comparecencia, más si se tiene en cuenta el liviano equipaje intelectual de su candidata a la Presidencia. Sin embargo, el cambio en el mapa político que supone su irrupción no es muy apreciable. La suma de sus escaños con los de Izquierda Unida-Los Verdes-Convocatoria por Andalucía alcanza exactamente el mismo número de escaños que obtuvo la Izquierda Unida de Anguita con Luis Carlos Rejón como candidato el 12 de junio de 1994.

José María Marco (La Razón) cree que la marea de Podemos ya ha empezado la bajamar

A diferencia de los populistas franceses, que quieren integrarse en la República, los dirigentes de Podemos, y su electorado, quieren otra cosa: una democracia auténtica en la que se exprese el verdadero pueblo, hasta ahora no representado en las instituciones. Lo suyo es un proyecto «revolucionario». Desde esta perspectiva, tal vez los resultados andaluces hayan mostrado el techo de Podemos. Un techo menos alto del que muchos esperaban.

En cualquier caso, el respaldo conseguido por Podemos corrobora el final del discurso radical de la izquierda española. No es un fracaso del sistema, que resiste bien, a pesar de la bajada -previsible- del Partido Popular. Es el final de una izquierda que no ha sabido ni ha querido aceptar con lealtad la realidad de una España democrática. Mantener el infantilismo de una alternativa utópica tenía riesgos muy grandes.

Ramón Pérez-Maura (ABC) me deja de piedra al escribir que no sólo Podemos es el derrotado, sino toda la izquierda. Éstas son sus cuentas.

Cuando un partido no tiene nada, quince escaños es un éxito arrollador. Pero si tú te has presentado voluntariamente como el único partido alternativo al gobierno, obtener apenas el 15 por ciento del voto es un fracaso evidente. Especialmente porque Podemos ha logrado un resultado discreto en la comunidad que es el edén de la izquierda española. La única en la que ha gobernado ininterrumpidamente desde 1982. Y, lo que es más importante y demuestra tu fracaso, es que la representación parlamentaria de la izquierda con los resultados de ayer es 62 escaños en un Parlamento de 109 diputados. Muchísimos, pero muchos menos que en otras ocasiones. En las elecciones de 1986, PSOE mas IU lograron 79 escaños. Y nadie discutió el bipartidismo. En las de 1990 sumaron 73 escaños y tampoco nadie dudó que no había más alternativa que el PP; y los mismos 67 escaños de toda la izquierda de ayer obtuvieron PSOE mas IU en 2004, por no seguir aburriendo con las cifras.

LOSANTOS: RAJOY SE CARGARÁ EL PP COMO CARRILLO SE CARGÓ EL PCE

Otros columnistas clavan sus dardos en el PP

Victoria Prego advierte al PP de que puede morir de éxito, como le ocurrió al PSOE.

Si el presidente del Gobierno y la dirección del partido pensaron que con los buenos datos que ofrece hoy la economía española y con la promesa de creación de tropecientos mil puestos de trabajo en el próximo año iban a llevarse al elector a la urna, ayer se vio que su cálculo era muy equivocado.

Lo que está pasando en España desborda la concreción de la economía y tiene mucho más que ver con el rechazo de la población a una manera de hacer política y de eludir las responsabilidades por la corrupción. Y las respuestas hilvanadas por este partido en el tiempo de descuento es evidente que no han resultado creíbles para los ciudadanos. El partido en el Gobierno corre ahora mismo el riesgo cierto de sufrir el próximo noviembre lo que ya en su día describió muy certeramente Felipe González: podría morir de éxito.

Luis Herrero (Libertaddigital.com), que conoció a Rajoy en la trastienda del PP, anticipa lo que dirá hoy a los suyos.

Hoy mismo ha convocado Rajoy al comité ejecutivo de su partido para decirles… ¿qué? Tal vez que este es el punto de inflexión de su retroceso electoral, que las cosas mejorarán a partir de ahora, conforme vaya calando en la opinión pública la percepción de la bonanza económica, y que, bien mirado, el bipartidismo ha salido de la contienda mejor librado de lo que algunos esperaban. Ni se ve en la línea del horizonte el riesgo de ese cuádruple empate que cacareaban las aves de mal agüero ni las huestes del binomio clásico cruzan en su retirada la frontera del cincuenta por ciento. «Los votos que hemos perdido -apuesto a que será su discurso- se han ido a la abstención o a Ciudadanos, y de ambos sitios los podemos rescatar. Fijaos lo poco que ha tardado el suflé de Podemos en dar señales de flaqueza. Con Ciudadanos pasará lo mismo. Por lo tanto, nada de caras mustias o análisis pesimistas».

Ese es Rajoy: el fumador de habanos que camina, de sonrisa en sonrisa, hacia la debacle final.

Isabel San Sebastián (ABC) también asegura que en el PP no se moverá nada.

El PP recibió un primer aviso en las elecciones europeas, que nadie en la calle Génova quiso leer como la advertencia que era. Nada cambió, ni en los hechos ni en la forma de contarlos. Los meses transcurridos desde entonces han sido más de lo mismo, fiándolo todo a una recuperación que la mayoría apenas percibe en su casa y a la agitación de un fantasmagórico «frente popular» que no parece producir los efectos deseados. El escrutinio andaluz ha hecho sonar el segundo toque de corneta. Si el inquilino de la Moncloa continúa emulando a don Tancredo, jugando a ganar tiempo al tiempo, las Municipales y Autonómicas pueden sacarle del ruedo, arrastrando con él al paro a una gran parte de su cuadrilla.

Ely del Valle (La Razón) enumera los errores de Rajoy.

Nadie esperaba que el PP reeditara anoche los resultados de 2012, pero el 26 por ciento de los votos obtenidos son una catástrofe peor de lo que auguraban las encuestas, que lo retrotraen a los tiempos de Hernández Mancha y dibujan un panorama de futuro más que complicado para Mariano Rajoy, que ha cometido, en esta primera cita del año con las urnas, tres errores de bulto: empeñarse en nombrar al candidato equivocado, involucrarse personalmente de hoz y coz en la campaña hasta el punto de convertirse en el rival directo de Susana Díaz, y jugárselo todo a la mejora económica y a la promesa de creación de empleo, olvidándose de que Andalucía es tierra donde la copla cala más hondo que las promesas y las únicas cifras que se entienden son las que tienen que ver con las subvenciones.

Con los datos en la mano, Federico Jiménez Losantos (El Mundo) dice que Rajoy y la Pandi Crush van a destrozar el PP como Carrillo destrozó el PCE.

Ese 26% cosechado por el pobre Moreno Bonilla, hechura de los sorayos, arenos, moragos, arriolos y marianolos, es la birria que le dan al PP todas las encuestas de intención de voto nacional. Si esa tendencia a la baja, o mejor, a la ruina, se consolida en las municipales y autonómicas y se acentúa en las catalanas, que Mas puede convocar por la misma razón que el referéndum, para dejar a Rajoy en ridículo, el PP va a presentarse a las generales con pocas esperanzas de igualar el número de escaños de la derecha antes de Aznar: los 105 escaños de Fraga y 12 o 13 de UCD-CDS. Si Carrillo tuvo el mérito de acabar con el PCE, Rajoy lo habría tenido de acabar con el PP. Y sería harto mayor el mérito de Rajoy, porque el PP era muchísimo PP. Y el PCE siempre fue, electoral y políticamente, poco PCE.

Sin embargo, lo que teme José Antonio Zarzalejos (ElConfidencial.com) es que alguien sustituya a Rajoy, quizás su detestada Esperanza Aguirre.

la gran cuestión que deben dilucidar en Génova y en Moncloa, consiste en qué hacer para que las municipales y autonómicas de mayo no sean el Waterloo del PP y se lleven por delante a Mariano Rajoy, conduzcan a un Congreso extraordinario y a un nuevo candidato a la presidencia del Gobierno.

Es decir, y en otras palabras, en muy poco tiempo, el PP debe resolver la siguiente cuestión: cómo llegar a las generales del mes de noviembre -si son en noviembre- sin que Rajoy tenga que dimitir antes. Porque después de lo que ayer se vio en Andalucía, todo podría suceder el 24 de mayo próximo. Hay veces que las decisiones drásticas en política o las tomas o te las toman. Ayer, el diario La Razón explicaba a doble página cómo Rajoy no dimitiría en ningún caso y sería a toda costa el candidato popular. Excusatio non petita, accusatio manifesta.

Fernando Ónega (La Vanguardia) recomienda un gabinete de crisis en Moncloa.

No cambia nada de lo sustancial, pero sí es cierto que ha comenzado un nuevo diseño del mapa político que conocemos. Hay nuevos agentes que harán valer su influencia y que obtuvieron en Andalucía un pasaporte de futuro. El partido que amanece hoy más inquieto es el partido que gobierna España. Se ha visto el castigo a su política, que da buenos resultados estadísticos, pero no logra captar la simpatía social. Toca convocar gabinete de crisis en la Moncloa.

LOS PROGRES FELICES PORQUE EL PSOE NO ACABARÁ COMO EL PASOK

En la izquierda, la satisfacción es inocultable: el PSOE de toda la vida no va a acabar como el Pasok. Sólo varía en los análisis la opinión sobre el efecto de la victoria de Susana Díaz en el liderazgo de Pedro Sánchez.

Anabel Díaz (El País) cuenta que Sánchez da saltitos para aparecer en la foto con Díaz.

El análisis interno de los socialistas incluía la satisfacción porque «la marca» aguanta, obviando que Susana Díaz ha hecho una campaña marcadamente personal con las siglas del PSOE en una esquina. ¿Gana Díaz, pero también Pedro Sánchez? A este terreno es donde quiere llegar el equipo de Sánchez para reseñar que si el mérito del resultado es de la candidata, Sánchez no ha restado. La tregua interna que se ha vivido en el PSOE en esta campaña se va mantener para las elecciones municipales y autónomicas por razones de supervivencia e imposición de quienes se la juegan directamente como son los candidatos autonómicos y los aspirantes a alcaldes.

Ahora lo importante para los socialistas es que estas elecciones han demostrado que Podemos no es la alternativa de Gobierno de la izquierda, sino que es una fuerza relevante de la oposición. «Podemos no es Syriza», señalan en el PSOE.

Antonio Casado (ElConfidencial.com), siempre de Ferraz, sale en defensa de Sánchez.

Aguantan el tirón los socialistas, se desploma el PP y asoman la cabeza, como estaba cantado, Podemos y Ciudadanos, más o menos en los números previstos. Son los heraldos del cambio, aunque solo se han hecho notar tímidamente en Andalucía, donde se prolonga pero se debilita el largo reinado socialista (unos 100.000 votos menos) en la Comunidad más empobrecida de España y de Europa.

También se confirma plenamente que en el juego de tronos con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, Susana Díaz no ha reforzado su posición, si tenemos en cuenta que no logra una mayoría suficiente para gobernar, que obtiene menos apoyo popular que su padrino político, José Antonio Griñán, y que su nombre queda asociado al peor resultado de la historia de los socialistas andaluces.

Toni Bolaño (La Razón), en cambio, asegura que Sánchez tiene que sacar unos resultados similares en las elecciones locales.

Pedro Sánchez está obligado a repetir este éxito en las municipales y autonómicas. Ahora, más que nunca, el líder socialista se la juega. Si repite el éxito de Andalucía tendrá pista libre para ser el candidato del PSOE. Si fracasa, se abrirá la caja de los truenos en forma de primarias. Con más de un candidato. Sus relaciones con Díaz no son fluidas. Más bien, son inexistentes. El cordón umbilical de la secretaria general del PSOE andaluz en Ferraz es Carme Chacón.

Y Almudena Grandes (El País), con su pareja o parejo como candidato de Podemos o Ganemos o lo que sea, ya promueve el Frente Popular.

Los candidatos se sienten más fuertes prometiendo que nunca pactarán, porque creen que a sus votantes les tranquiliza una promesa que todos saben que no podrán cumplir. Eso no habla muy bien de la inteligencia ni de unos ni de otros. Porque pactar no es mancharse, y eso los saben hasta los alumnos de Educación Infantil.

Manuel Jabois (El País) escribe otro de sus perfiles-alfombra, con una cursilería tal que ya tengo azúcar para el café del mediodía.

El acto sagrado de votar lo ejemplificó mejor que nadie Teresa Rodríguez, que se fue derecha a la cabina a coger su papeleta. No es el respaldo con el que nadie sueña pero explica una cierta liturgia, que es la de quedarse a solas delante de las papeletas como un cura delante de las hostias.

Raúl del Pozo (El Mundo) se las ingenia para elogiar a Susana y Teresa.

Susana Díaz se agarró al mástil de una bandera tardía. Mientras, Teresa Rodríguez enunció un discurso revolucionario. Susana y Teresa se convirtieron en protagonistas, en la síntesis de la contienda, en la que la gaditana empañó la imagen de la sevillana. La apoteosis llegó en el velódromo de Dos Hermanas. Pablo Iglesias dijo que lo decente no era elegir entre lo mismo y lo mismo, pero quien acabó con el cuadro fue Teresa Rodríguez, con un discurso que puso la carne de gallina y el resuello quebrado a los rojos irredentos. Es un monstruo, engancha, conecta con el público, tiene dulzura y garra. Pablo le dijo: «Has estado enorme, Teresa». Susana Díaz ha conservado su hegemonía con un monólogo superficial. Los sevillanos empezaron a decir: Susana Díaz es como Belén Esteban y ha convertido a Andalucía en Andreíta. Y por ella, mata. Pero nadie le puede negar la victoria.

PARA SÁNCHEZ DRAGÓ, EL FEMINISMO EMPOBRECE A TODOS

La columna ridícula del día se la gana, y con creces, Jaime González (ABC), que reivindica a ¡Juan Manuel Moreno Bonilla!, para el que pide una nueva oportunidad. Es tan joven…

La pírrica victoria de Javier Arenas en Andalucía hace tres años supuso el fin de un ciclo para el veterano político, pero la abultada derrota de Juan Manuel Moreno, aunque pueda resulta paradójico, debería afianzarle en el cargo. Se merece una segunda oportunidad, porque él no es culpable de nada, sino víctima subsidiaria de esa triple crisis -credibilidad, confianza y sustancia ideológica- que padece el PP, un partido obligado a recuperar sobre la marcha algo tan valioso como la identidad.

Y acabo con Fernando Sánchez Dragó (El Mundo), que es de los pocos columnistas que no escribe sobre las andaluzas y, encima, propone reanudar la guerra de sexos. para él el feminismo es una creación de los podere

fueron los magnates de las finanzas, conchabados con la CIA y con la Fundación Rockefeller, quienes abrieron las compuertas de un ‘mainstream’ que permitía abaratar la mano de obra, multiplicar el número de consumidores (y el de los trabajadores condenados al paro) y aumentar los impuestos hasta niveles confiscatorios con miras a acometer gigantescas obras públicas que redundasen en la prosperidad de las grandes empresas y engrasaran las ruedas dentadas de la corrupción. s fácticos.

Y las consecuencias son las siguientes:

Misión cumplida. El número de consumidores se ha disparado. El latrocinio fiscal también. Los niños ya no saben nada de Adán y Eva ni qué fue la Sagrada Familia. Los hogares están vacíos; las familias, pulverizadas; los centros comerciales, hasta los topes. El subproletariado que forman los inmigrantes, las mujeres, los ingenieros metidos a taxistas, los jóvenes y los parados permite fabricarlo todo a precio de baratillo y venderlo como si fuese de Tiffany’s. En cada matrimonio hay dos personas que entregan al Estado la mitad de sus vidas. ¡En pie los sexos de la Tierra! Vive la difference! Nos va en esa rebelión el futuro de la especie.

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Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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